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La misión Artemis II de la NASA marcó el regreso del ser humano a la órbita de la Luna tras más de medio siglo, pero también completó otros hitos durante sus diez días de duración, en los que se convirtió en la expedición espacial que más se alejó de la Tierra y sobrevoló la cara oculta de la Luna.
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El inodoro tuvo dificultades con el sistema de evacuación de aguas residuales, en particular en la parte relacionada con la orina. Aunque la NASA precisó que esta pieza estaba operativa, los problemas no llegaron a resolverse por completo y los astronautas recurrieron a alternativas similares a pañales para adultos.
La cápsula Orión llegó al área de influencia de la Luna, cuando pasa a estar dominada por su fuerza de la gravedad más que por la de la Tierra, el pasado lunes y comenzó un sobrevuelo de siete horas durante el que los astronautas forografiaron la superficie lunar y describieron a la NASA lo que veían con sus propios ojos.
Uno de los momentos críticos de la misión tuvo lugar cuando la nave perdió durante cuarenta minutos el contacto con el centro de control mientras pasaba por la cara oculta de la Luna, un factor que ya estaba previsto, puesto que el satélite natural impediría el paso de las ondas de radio entre la Tierra y la Orión.
Durante el paso por la cara oculta de la Luna, Artemis II se convirtió en la misión tripulada que más se alejó de nuestro planeta, con una distancia de 406.771 kilómetros de la Tierra.
Horas antes había batido los 400.006 kilómetros del Apolo 13, en 1970, que marcaban el récord anterior.

La tripulación del Artemis utilizó gafas especiales para observar un eclipse solar durante el sobrevuelo lunar.
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Ese mismo día, los astronautas observaron un eclipse solar total de 53 minutos de duración, invisible para la Tierra, que aprovecharon para analizar la corona solar, la atmósfera más externa del Sol.
Además, buscaron destellos de impacto (luces producidas por meteoroides que golpean la superficie), polvo elevado sobre el borde de la Luna y objetivos en el espacio profundo, incluidos planetas, cuando el Sol quedó completamente oculto.
El final de la misión llegó a las 20:07 hora del este de EE.UU. (00:07 del sábado GMT), cuando el módulo de tripulación de la Orión amerizó en el océano Pacífico y los cuatro astronautas fueron rescatados por la Marina de Estados Unidos.
El escudo térmico, que tuvo que resistir temperaturas estimadas en hasta unos 2.760 grados centígrados (5.000 Fahrenheit), cumplió su labor durante la reentrada y permitió la vuelta a la Tierra de los astronautas.













