Pixar fue siempre una apuesta hacia el futuro y una revolución en muchos sentidos. Fue un desafío a las posibilidades de la tecnología, un laboratorio de investigación para generar imágenes por computadora (CGI, por sus siglas en inglés), y un estudio que apostó por la innovación de sus contenidos e historias. “Toy Story”, su primera película, estrenada antes de la Navidad de 1995, marcó un antes y un después en todas esas direcciones. Fue la primera película hecha íntegramente por computadora y demostró todo el realismo que podía lograrse con las imágenes renderizadas.
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Esa historia de los juguetes que cobran vida terminó dándole alas a un estudio que ahora se apresta a celebrar 40 años de existencia, con una fulgurante estela de títulos tan emblemáticos y reconocidos con los Óscar como “Buscando a Nemo”, “Los increíbles”, “Ratatouille”, “Wall-E”, “Up”, “Toy Story” 3 y 4, “Coco”, “Valiente”, “IntensaMente” y “Soul”, entre muchas otras producciones. Pero vayamos al origen de este tecnológico mundo animado.
Los documentos dicen que Pixar nació un 3 de febrero de 1986, cuando un grupo de antiguos empleados de Lucasfilm se unió con Steve Jobs para perfeccionar una computadora capaz de procesar imágenes animadas. Sin embargo, para contar el origen de la compañía debemos remontarnos una década atrás. Es decir, a los desenfrenados años 70, cuando melenudos hippies estaban obsesionados con desarrollar la era digital. Entre ellos estaban Alvy Ray Smith y Ed Catmull. Ambos se conocieron en el Instituto de Tecnología de Nueva York (NYIT), donde soñaban con realizar la primera película animada por computadora.
En 1979 esta utopía comenzó a hacerse realidad, cuando crearon el corto “Sunstone”, con una animación asistida por computadora que ellos habían desarrollado. George Lucas los llevó entonces a trabajar en su compañía (The Graphics Group), donde conocieron a John Lasseter, un experto en animación salido de las canteras de Disney. A mediados de los 80 faltaba dinero para desarrollar nuevos proyectos y se decidió poner en venta esta sección de Lucasfilm. En ese momento aparece el ojo visionario de Jobs, quien durante varios años tuvo que solventar a Pixar, para evitar que la naciente compañía naufragara en el competitivo mar de las starups tecnológicas.
“Las herramientas surgieron poco a poco. Primero llegó el software que permitió a las computadoras crear imágenes bidimensionales y, más tarde, objetos virtuales en 3D. Luego, descubrimos cómo mover esos objetos, sombrearlos e iluminarlos antes de renderizarlos como fotogramas de una película”, cuenta Ray Smith en The Real Story of Pixar.
De la creación de un hardware para la animación digital, Pixar derivó en estudio cinematográfico, con premiados cortos animados como Luxo Jr. (donde aparece la pequeña lámpara que se convertirá en símbolo de la compañía) y Tin Toy, que sirvió de inspiración al esperado primer largometraje animado por computadora.
“Con ‘Toy Story’ se pasó a otro nivel, porque está concebida como animación 3D, en el sentido de que todo el mundo representado tiene contornos y una textura que dan la ilusión de realidad”, comenta el reconocido crítico de cine Ricardo Bedoya. En ese sentido, él recuerda lo que un animador peruano le dijo en una entrevista: “Las películas de Pixar son como una sacada de lengua a todos los animadores del mundo, como si dijeran ‘mira, yo ya conseguí este efecto’, ‘mira cómo se le mueve el pelo a este personaje o cómo se mueve el agua’”.
Entre las muchas innovaciones hechas por Pixar, el crítico destaca una: hacer que ese mundo animado luzca como si estuviera filmado con una cámara de cine. “Hay una preocupación casi maniática, en la mayoría de las películas de Pixar —explica Bedoya— de hacer que haya un rango visual, una profundidad de campo, en determinados planos o secuencias, tal como ocurre en el cine hecho con lentes y cámaras y actores de carne y hueso. Es decir, se busca que la visualidad del espectador reconozca signos de la filmación real en ese mundo creado que es puramente virtual. Eso es bien interesante”.
Director Jon Lasseter y el CEO de Apple Steve Jobs. (Foto: Getty Images)
/ Bob Riha Jr



