El Rally Mobil Perú, campeonato de automovilismo patrocinado por la marca de lubricantes Mobil, regresa al país por segundo año consecutivo con la expectativa de congregar cerca de 60.000 espectadores a lo largo de la temporada y de generar un impacto económico relevante en las regiones por donde pasarán las rutas de la competencia.
El Rally Mobil Perú, campeonato de automovilismo patrocinado por la marca de lubricantes Mobil, regresa al país por segundo año consecutivo con la expectativa de congregar cerca de 60.000 espectadores a lo largo de la temporada y de generar un impacto económico relevante en las regiones por donde pasarán las rutas de la competencia.
El calendario contempla seis fechas, que se iniciarán el 28 de febrero y recorrerán gran parte del territorio nacional. Las sedes incluyen a Lima y Huancayo en la zona centro; Trujillo, en el norte; y en el sur se evalúa entre Arequipa, Moquegua y Tacna.
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Para esta edición, la inversión asciende a S/2’080.000, cifra que supera en 43% el presupuesto destinado en la primera edición (S/1’450.000). Ramón Ferreyros, productor general del Rally Móbil, explica que uno de los principales desafíos para la realización del evento ha sido la gestión documentaria, que incluye permisos municipales, policiales y logísticos. A ello se suma el trabajo de reconocimiento del territorio para definir las rutas de carrera, una tarea que —según señala— se ve favorecida por la diversidad geográfica del país.
Más allá del espectáculo deportivo, el rally busca consolidarse como un dinamizador de las economías regionales. El impacto no solo se mide por la cantidad de espectadores, sino también por la permanencia de visitantes en cada ciudad sede. Los eventos se desarrollan en espacios abiertos, lo que permite el acceso gratuito del público, que puede ubicarse libremente a lo largo de las rutas e incluso observar las carreras desde zonas elevadas.
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Cada fecha convoca alrededor de 10.000 asistentes, lo que permite alcanzar la proyección total de 60.000 espectadores durante la temporada. A ello se suma el movimiento generado por los equipos participantes (50 en total), que en conjunto movilizan un total de 750 personas entre pilotos, mecánicos, ingenieros, personal técnico. Este grupo permanece entre cuatro y cinco días en la localidad donde se realiza cada competencia.
“Los primeros en llegar suelen ser los pilotos, junto con algunos ingenieros y mecánicos, que empiezan su preparación desde el lunes. El formato del evento dura tres días —viernes, sábado y domingo—, pero parte del equipo se queda toda la semana. Desde el miércoles, prácticamente, ya no hay disponibilidad hotelera, porque llegan todos los equipos”, detalla Ferreyros.
La experiencia de la edición pasada refleja este impacto. En distritos como Laredo y Otuzco, la capacidad hotelera alcanzó el 100%. En este último caso, la magnitud del evento fue inédita desde la tradicional peregrinación por la Virgen de la Puerta. “Se genera demanda de hoteles, alimentación y combustible”, resume el productor general.
El Rally Móbil también se ha consolidado como una plataforma de visibilidad para las marcas auspiciadoras. La edición anterior generó 6,1 millones de visualizaciones en Instagram y una cifra ligeramente superior en Facebook, además de la exposición en medios tradicionales.
El patrocinador principal del campeonato es Mobil, marca que auspicia competencias similares en otros países de la región, como Chile, desde hace más de 25 años. A la competencia se suman también otras empresas, como la automotriz GWM, especializada en camionetas pickup, y la firma GPSHunter, entre otras.
“La valorización del retorno de inversión no es completamente monetaria, porque gran parte del beneficio está en el posicionamiento de marca. En ese sentido, hemos calculado que el retorno para un auspiciador en un evento como el Rally Móbil puede llegar a ser hasta cuatro veces lo invertido”, sostiene Ferreyros.
Datos clave
- Un vehículo de competencia para rally puede costar entre US$20.000 y US$150.000, dependiendo del nivel de desempeño y equipamiento.
- Por cada fecha, un piloto invierte alrededor de S/30.000 en el mantenimiento de su unidad.
- El número de mecánicos por equipo varía entre tres hasta 20 personas, especialmente en competencias de mayor envergadura como el Rally Caminos del Inca.



