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El abogado de Lindsay Clancy, una madre estadounidense acusada de asesinar a sus tres hijos, pidió el martes a un juez que su cliente fuera absuelta, después de que el jurado no alcanzara un veredicto en el caso.
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Un jurado de nueve mujeres y tres hombres no logró alcanzar el 4 de septiembre una decisión unánime, como exige la ley estadounidense en los procesos penales, lo que llevó a declarar nulo el proceso.
Ahora, Reddington busca que el juez dicte un veredicto de no culpabilidad, lo que supondría desestimar el caso tras un juicio mediático. “Todo este caso se basa en conjeturas”, dijo.
La fiscal Jennifer Sprague rechazó la alegación de falta de pruebas como un “argumento ridículo”.
El juez William Sullivan aplazó la audiencia hasta el 2 de noviembre y planteó la posibilidad de fijar una nueva fecha para el juicio, dependiendo de lo que decida sobre el pedido de la defensa.
También estudiará la solicitud de la defensa de divulgar información adicional sobre las deliberaciones del jurado, que duraron siete días.

Simpatizantes de Lindsay Clancy se congregan frente al Tribunal Superior del Condado de Plymouth, el 29 de septiembre de 2026. (Foto de Joseph Prezioso / AFP).
/ JOSEPH PREZIOSO
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De los 12 jurados, una vez que se pronunciaron un favor de declarar a Clancy no culpable por razón de locura. Una se opuso y ha afirmado públicamente que la considera culpable.
El juicio, en el que declararon más de 80 testigos, desató un debate en Estados Unidos sobre la salud mental materna.
El presidente Donald Trump calificó el caso de “tragedia horrible” y dijo que daba por hecho que habría otro juicio.
Clancy, que está internada en una institución psiquiátrica, se declaró no culpable por razón de locura y afirmó que escuchó una voz que le ordenaba matar a sus hijos.
Sus abogados sostienen que eso fue provocado por una psicosis posparto, condición que según expertos médicos afecta a entre una y dos mujeres por cada 1.000 partos.
Los fiscales rechazaron ese argumento y afirmaron que Clancy planificó cuidadosamente los asesinatos de sus hijos y era capaz de comprender las consecuencias de sus actos.
Tras los homicidios ocurridos en la vivienda familiar en Massachusetts, en enero de 2023, Clancy se cortó el cuello y las muñecas y saltó desde una ventana de un segundo piso en un aparente intento de suicidio. Quedó paralizada de cintura para abajo y confinada a una silla de ruedas.

