El déficit fiscal se mantuvo relativamente estable a inicios del 2026, habiéndose situado en 2,1% del PBI en los últimos 12 meses a febrero, ligeramente menor al 2,2% del PBI registrado a fines del 2025, según cifras del Banco Central de Reserva (BCR), informó Scotiabank en su Reporte Semanal.
En ese sentido, las cuentas fiscales han venido beneficiándose de los mayores ingresos tributarios, impulsados por los altos precios de los minerales y el dinamismo de la demanda interna, lo que ha permitido compensar el aumento del gasto público, en particular los mayores pagos de remuneraciones a los empleados estatales.
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No obstante, el reporte señaló que la reciente volatilidad en los precios de los metales a raíz del agravamiento del conflicto en Medio Oriente, que ha provocado una caída en el precio del cobre y del oro y que podría afectar en el futuro cercano los ingresos tributarios provenientes de las empresas mineras, junto a la tendencia creciente en el gasto público, que se acentuaría en los próximos meses por las leyes aprobadas por el Congreso como el alza en las pensiones de los maestros jubilados, y la la probabilidad de transferir nuevos recursos a Petro-Perú (alrededor de S/500 millones) hacen que la proyección de Scotiabank sea un déficit fiscal de 2,0% del PBI para el cierre del 2026 con un sesgo al alza actualmente.
Ingresos fiscales
El informe también reportó que los ingresos corrientes del Gobierno General ascendieron a S/37.898 millones durante el primer bimestre del 2026, mayores en 5,0% respecto a igual período del 2025. Este comportamiento se sustentó principalmente en el aumento de los ingresos tributarios (+6,2%), gracias a los mayores pagos de las empresas mineras, el dinamismo de la demanda interna, las acciones de fiscalización de la Sunat y la aplicación del IGV a los servicios digitales.
De otro lado, el incremento de los ingresos no tributarios (+0,7%) se debió básicamente a los mayores pagos por regalías mineras ante el alza del precio de los metales, parcialmente contrarrestado por los menores ingresos por regalías y canon petrolero y gasífero ante la menor producción local de hidrocarburos.
Los ingresos tributarios ascendieron S/ 31,426 millones (+6.2%) durante el primer bimestre del 2026 impulsados por la mayor recaudación generada por Impuesto a la Renta y por los impuestos vinculados a la demanda interna, Impuesto General a las Ventas (IGV) e Impuesto Selectivo al Consumo (ISC).
No obstante, esto fue parcialmente contrarrestado por los menores pagos extraordinarios comparados con el primer bimestre del 2025, cuando las empresas realizaron pagos de las cuotas de acogimiento al programa de fraccionamiento especial que estuvo vigente hasta el 28 de febrero del 2025.
Por su parte, los s ingresos por Impuesto a la Renta-IR (+14,5%) se vieron beneficiados básicamente por el aumento de la recaudación procedente de las empresas, en especial mineras, -ante las mayores utilidades asociadas a los altos precios de los metales, como de comercio y servicios financieros, gracias al dinamismo de la demanda interna. Asimismo, se observó una mayor recaudación proveniente de las personas naturales, como consecuencia del aumento del empleo y de los ingresos de los trabajadores formales.
Los ingresos por IGV (+2,7%) fueron liderados por la mayor recaudación por IGV interno (+8,3%), en línea con la evolución del consumo privado, impulsado también por los ingresos extraordinarios provenientes del octavo retiro de las AFPs, lo que impulsó las ventas minoristas en sectores como comercio y servicios.
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Adicionalmente, desde enero del 2025 se aplica el IGV a los servicios digitales, habiéndo recaudado S/127 millones durante el primer bimestre del 2026. De otro lado, los ingresos por IGV a las importaciones (-6,6%) se vieron afectados por menores importaciones garantizadas y al menor tipo de cambio respecto al primer bimestre del 2025.
Gasto público
Según Scotiabank, el gasto no financiero del gobierno general alcanzó los S/35.055 millones (+5,6%) durante el primer bimestre del 2026. Este incremento se sustentó en el mayor gasto corriente, parcialmente contrarrestado por la menor inversión pública
El gasto corriente (+14,0%) aumentó por el mayor pago por remuneraciones (+14,9%), en especial a los trabajadores de los sectores Interior, Educación, Salud, Justicia y Defensa. Asimismo, destacó el mayor egreso por la compra bienes y servicios (+9,2%), en especial por parte del Gobierno Nacional, resaltando los mayores pagos a trabajadores contratados bajo los regímenes de Contrato Administrativo de Servicios (CAS) y locación de servicios.
Además, se registraron mayores pagos por servicios de mantenimiento. De otro lado, hubo mayores transferencias para programas como el de Reducción de Vulnerabilidad y Atención de Emergencias por Desastres, Haku Wiñay y por compensaciones al Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles (FEPC).
Por otro lado, la inversión pública (-2,9%) se vio afectada por la menor inversión del Gobierno Nacional (-20.1%) en obras de protección ante inundaciones de ríos y drenaje en La Libertad, Lambayeque, Piura Lima e Ica, proyectos a cargo de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), así como en el proyecto de Escuelas Bicentenario -cuya primera fase prácticamente ha culminado.
Por su parte, la inversión de los gobiernos regionales (+27,6%) se vio impulsada por la ejecución de obras en los sectores Transportes y, en menor medida, Seguridad, Educación y Cultura y Deportes, según información del BCR. De otro lado, la inversión de los gobiernos locales (+3,1%) fue impulsada, en parte, por proyectos vinculados al mecanismo de Obras por Impuestos.
Finalmente, el rubro Otros Gastos de Capital (-60,5%) mostró una importante caída por una menor transferencia para el otorgamiento del Bono Familiar Habitacional, pues en febrero del 2026 se transfirió S/414 millones comparados con los S/1.400 millones transferidos en enero del 2025.













