Tito Villacorta y Lena Félix comparten la vida y, desde la pandemia, también los escenarios. Él, productor y multiinstrumentista. Ella, cantante de voz cálida y potente. Aunque llevaban años juntos como pareja, nunca habían fusionado su arte… hasta que el mundo se detuvo. Fue durante el encierro que se animaron a hacer transmisiones en vivo desde casa: Tito con guitarra, batería y kazoo; Len con su voz. Así nació el dúo Solo Dos, una experiencia que los llevó a tocar durante un año en bares de Nueva York. De regreso a Lima, afianzaron el proyecto y le pusieron de nombre Lena Félix Banda.
“Tito asumió el rol de productor. Hacemos un poco de todo: desde música comercial hasta chillout, canciones para disfrutar y relajarse. Empezamos, fusionando estilos y haciendo covers. Luego, a pedido del público, incluimos salsas, merengues… No es el género al que quiero dedicarme, pero lo hacemos para complacer al cliente”, cuenta con honestidad.
Y aunque se adapta con soltura a lo que el público pide, Lena sabe hacia dónde apunta su corazón artístico. “Por ejemplo, en los Premios Luces canté ‘La gata bajo la lluvia’, pero en versión blues . Esa es la onda que me llena. Me gusta fusionar muchos los estilos“.

Junto a Tito Villacorta, su esposo y productor, Lena Félix ha convertido la música en una extensión de su historia de amor. Desde los boleros con alma hasta sus temas inéditos, este artista versátil apuesta por la fusión, la emoción y la autenticidad. En cada escenario —desde bares íntimos hasta grandes eventos— Lena canta con el corazón y construye una carrera que recién comienza.
Cada sábado, el bar temático Sastrería Martínez se convierte en un refugio de emociones y melodías. Allí, Lena Félix Banda transforma la noche con su sello único: boleros en clave jazz, pop con alma, y versiones que renacen en cada nota. Pero su música no se queda ahí. También recorren hoteles, celebraciones privadas, bodas, eventos corporativos como los de Mega Plaza, llevando su propuesta a todo lugar donde haya corazones dispuestos a sentir y disfrutar de un buen show.
Pero no solo viven de los escenarios: están creando su propio repertorio . Este año lanzarán tres canciones inéditas, con las que buscan contar su historia y mostrar la evolución artística que han construido. Su tema más reciente, “Al final de la línea” , explora el pop rock con fuerza y sensibilidad. Y para junio anuncian “Mar adentro”, una balada intensa y visceral. “Es desgarradora, donde muestro más mi registro vocal. Habla de una mujer que se atreve, que rompe sus miedos para darse a notar. Saldrá con videoclip”, adelanta Lena.
Tanto Tito como Lena llevan la música en la sangre. Él empezó con una batería hecha de ollas, baldes y radiografías a los diez años; ella, escuchando y cantando los valses que su madre —una guitarrista autodidacta— le enseñaba. “Mi mamá me llevaba a los concursos de canto. Yo buscaba oportunidades en los avisos del diario El Comercio. ¡Y ahora le canto a El Comercio!”, recuerda con emoción.
Lena se formó en teatro, fue campeona de marinera, hizo castings, recorrió escenarios pequeños y concursos como SuperStar (2004), donde conoció a Tito. Desde entonces, llevan 10 años de casados y 10 de novios. Son una dupla inseparable dentro y fuera del escenario.
En el 2015 llegó a «La Voz Perú» , donde formó parte del equipo de Álex Lora. No ganó, pero fue finalista y recibió una invitación para cantar con Lora en el aniversario número 50 del Tri en México. “Fue mi primera salida internacional. Ahí sentí que debía tomármelo en serio. No solo ser cantante de orquestas, sino empezar a construir una carrera con mi nombre”.
Con los pies en la tierra
Junto a Tito, han creado una productora de eventos y cuentan con su propio estudio de grabación. “Eso nos permite producir nuestra música sin depender de nadie. Porque hacer arte en el Perú es caro, y más si eres emergente. Pero aquí estamos, apostando por nosotros”, cuenta Lena.
Su objetivo está claro: seguir creciendo, aquí y afuera. Y no es un deseo vacío. “Lo que mostramos en los Premios Luces fue solo una muestra. La gente se va feliz. Queremos llevar nuestro trabajo lejos, a mercados extranjeros, porque sentimos que esto recién comienza”.




