jueves, enero 8

Bienvenidos al mundo de los mohos deslizantes.

Estas imágenes, captadas por el fotógrafo Barry Webb, nos permiten ver de cerca los organismos unicelulares de los mohos deslizantes. Una perspectiva que no sería posible a simple vista.

Gracias a una lente macro de alta potencia, y fotografías compuestas, Barry Webb puede revelar las diminutas estructuras, que crecen en todas partes, desde los bosques hasta los desiertos.

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Con su trabajo, que se concentra principalmente en el oeste de Londres, Webb ha ganado varios premios incluyendo el reciente galardón adjudicado por el público en la categoría macro de los Premios de Fotografía Británicos.

Cuando Barry estaba tomando la foto arriba de un moho deslizante, pensó que tenía polvo encima. No fue sino hasta que empezó a crear la imagen compuesta en su casa que se dio cuenta que había fotografiado dos pequeñísimos ácaros levantando sus tentáculos.

A simple vista, es fácil pasarlos por alto pues solo aparecen como unos puntitos sobre un trozo de madera.

Barry Webb afirma que el moho deslizante se puede encontrar en cualquier parte y exhorta al público a explorar sus jardines y sus residuos de compost, pues con el ojo desnudo es imposible detectar las sutilezas visuales de estos.

Hay todo un mundo escondido de color, formas y texturas que podrías descubrir.

Un extraordinario ejemplo sucedió con estos mohos deslizantes fotografiados dentro del agujero de una hoja.

Si miras más de cerca, puedes alcanzar a ver el reflejo de Barry Webb en las gotas de agua.

¿Qué tal estos mohos deslizantes tipo Craterium Minutum adornados con escarcha?

Cada grupo de mohos deslizantes que capta con su cámara parecen tener su propia personalidad.

Unos podrían aparentar ser un cuarteto de cantantes con una explosión de pelo ensortijado.

Otros podrían ser unos hombrecillos bailando con las manos en alto al ritmo de la canción YMCA.

Webb afirmó que “no sabía que existieran” antes de que lo expusieran al mundo de los mohos deslizantes en 2019.

Es un jardinero profesional, pero también un ávido aficionado a la fotografía, y durante el confinamiento de la pandemia de covid, Webb pasó mucho de su tiempo afuera buscando estos organismos.

“No son hongos, no son plantas, no son animales. Están más relacionados con las amebas”, explica Webb.

Su fotografía se enfoca en el brote de los cuerpos de los mohos deslizantes, donde el color y el drama son más intensos y de donde lanzan las esporas.

Webb añade que los mohos deslizantes se alimentan de bacterias, algas y algunos tipos de hongos, y son una parte importante del ecosistema.

La Real Sociedad de Horticultura en Reino Unido señala que los mohos deslizantes se han usado en varias “aplicaciones increíblemente prácticas”, incluyendo en simulacros de representación gráfica del transporte urbano y en la búsqueda de la materia oscura.

Tomar las fotos de los mohos deslizantes no es un proceso simple, aunque la tecnología lo ha vuelto mucho más fácil en años recientes.

Webb comenta que debido al tamaño de su materia, “una imagen no les haría justicia, virtualmente no logras enfocar nada”.

Describe cómo usa una técnica llamada apilamiento de enfoque, con la que se toman decenas de fotos.

“Tomas múltiples imágenes, algunas veces más de 100 que registran finísimas rodajas en foco, luego las metes todas en un software y así creas tu imagen final”.

Hace años, Barry Webb hubiese tenido que ajustar el foco de cada una de las fotos, pero ahora la tecnología lo hace por él.

“Es una cosa muy astuta”, me cuenta.

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