
En los últimos años, las finanzas digitales vienen transformando el modo en que los peruanos administran su dinero y efectúan sus operaciones cotidianas. El incremento acelerado del sistema de pagos digitales en el país es una muestra de cómo la tecnología está revolucionando el ecosistema financiero y fomentando la inclusión financiera en áreas históricamente desatendidas.
Las billeteras digitales desempeñaron un papel crucial en esta transformación. Estas plataformas, impulsadas por la interoperabilidad y una mayor confianza en los pagos digitales, se han convertido en aliadas esenciales para millones de personas y empresas a nivel nacional. De acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), los pagos digitales per cápita alcanzaron un promedio de 334 operaciones en los primeros seis meses del 2024, en comparación con las 256 operaciones registradas en el 2023. Así, se llevaron a cabo cerca de 688 millones de transacciones digitales en dicho período, representando un aumento del 77% en relación con el mismo periodo del año anterior.
En este escenario, las instituciones financieras desempeñan un rol crucial en la creación de soluciones novedosas que simplifiquen el acceso a los servicios bancarios y Caja Arequipa es un ejemplo de cómo la innovación puede convertirse en un instrumento potente para la inclusión financiera. Recientemente, la microfinanciera arequipeña ha recibido el Premio Platino en Fintech Américas, por segundo año consecutivo, por la creación de P51, un aplicativo diseñado para satisfacer las necesidades de los millennials y de la generación Z.
De esta forma, queda demostrado que la innovación también tiene cabida en las microfinanzas y que la digitalización es posible y deseable en negocios de la base de la pirámide, pues permitirá reducir costos que permitan llegar a poblaciones no atendidas, ya que sin digitalización sería muy costoso atenderlas.
Sin embargo, el avance de las finanzas digitales también presenta desafíos. La ciberseguridad, la penetración de la telefonía celular, el riesgo operativo y la educación financiera, son elementos cruciales que deben ser considerados para asegurar una adopción duradera de estas herramientas. También es importante señalar que las soluciones digitales deben estar centradas en necesidades reales del cliente y no en diseños ajenos, que no aportan valor al cliente.
El futuro de las finanzas digitales en el Perú es prometedor. Con una población cada vez más digitalizada y una industria financiera dedicada a la innovación, estamos progresando hacia un ecosistema financiero más moderno, accesible y eficiente. La revolución digital no solo está transformando la manera en que gestionamos el dinero, sino que también está generando nuevas oportunidades para la inclusión y el desarrollo económico del país.
Es hora de que todos los actores implicados -reguladores, empresas y ciudadanos- colaboremos en conjunto para reducir las desigualdades presentes y garantizar que las finanzas digitales se conviertan en un instrumento real de avance para todos los peruanos.