lunes, junio 8

En la antigua Grecia no conocían la expresión “pendejo”, pero los protagonistas de “Las aves” parecen empeñados en demostrar que el concepto ya estaba plenamente desarrollado. El autor, Aristófanes, llamado el “Padre de la Comedia”, la presentó a un premio en el año 414 a.C., donde quedó en segundo lugar. Debe haber gustado para que, casi 2500 años después, todavía se represente en todo el mundo, incluyendo el Perú.

En la antigua Grecia no conocían la expresión “pendejo”, pero los protagonistas de “Las aves” parecen empeñados en demostrar que el concepto ya estaba plenamente desarrollado. El autor, Aristófanes, llamado el “Padre de la Comedia”, la presentó a un premio en el año 414 a.C., donde quedó en segundo lugar. Debe haber gustado para que, casi 2500 años después, todavía se represente en todo el mundo, incluyendo el Perú.

“Las aves” sigue a Pistetero y Evélpides, interpretados respectivamente por Alberto Ísola y Ricardo Velásquez. Acechados por sus acreedores, fugan de Atenas en busca de una ciudad que les deje ser pillos a gusto. Tras conocer a Tereo la Abubilla, rey convertido en ave, deciden rebelarse contra dioses y hombres en un plan que cambiará al mundo como se le conocía. Dirige Mateo Chiarella, admirador del teatro clásico en todas sus variantes.

“Esta es una obra que conozco hace mucho tiempo. De Aristófanes, es quizá la más clara en su arquetipo. Habla sobre el ascenso de dos pobres diablos a convertirse en la autoridad máxima, incluso por encima de los dioses. Entonces, es una alegoría al ascenso del poder de los dictadores, de los autoritarios”, cuenta Chiarella a El Comercio tras el primer ensayo general con público.

Pistetero es el más avispado, el líder de la iniciativa para fundar una ciudad sin interferencia humana o divina; él llega a un acuerdo con las aves. Evélipdes en cambio le dice sí a todo lo que propone el compañero. Uno es el cerebro, el otro el músculo.

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Pistetero y Evélpides viven en una Grecia que ya no existe, pero su dinámica los acerca al espectador peruano. Al estar entre los primeros dúos cómicos de la historia, el cómo se tratan mutuamente fue una plantilla para los que vinieron después. Sin ambos no habrían existido las rutinas del Gordo y el Flaco, ni Porcell y Olmedo o Chuiman y Alfaro (“¿Quién soy yo?” “Papá”). Sobre esto último, la obra puede leerse en el contexto nacional, donde abundan la coima y la extorsión.

Además de Alberto Ísola y Ricardo Velásquez, actúan Brunella Odar, Renzo Quintanilla y Germán Ojeda.

/ Aranwa Teatro

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Chiarella está de acuerdo con la comparación a la realidad local, más aún en contexto electoral como el reciente, pero los temas de la obra, resalta, hablan de la humanidad en lo más básico, sea un griego que visitaba el ágora o un peruano que comenta en redes sociales. “Somos un país en ebullición constante y la política está a flor de piel ahorita, pero la verdad es que esta obra ha sido universal en todos los tiempos y épocas. Eso habla del ser humano, que tiene enraizada, arraigada, la idea de la autocracia, la idea de hacerse del poder bajo perspectivas de interés personal”, sostiene el director, quien también hizo la adaptación del libreto.

Si bien hay elementos griegos por todo el montaje, como el vestuario y las máscaras, “Las aves” también tiene comedia física (código común con el espectador local), un par de títeres e incluso música; las canciones se adaptan del texto original y, si llegan a Spotify como single, no tendría que sorprender. Le comentamos la idea a Chiarella.

“Es una cosa que tenemos pendiente”, responde el dramaturgo. “Hay un libro de John Kenrick, estudioso del teatro musical, que menciona a ‘Las aves’ como la primera obra de teatro musical. No porque no haya cantos en las tragedias, sino porque, en esos momentos donde las aves recitan, se notaba que Aristófanes estaba pidiendo espectáculo, movimiento, y música. Yo he adaptado un poco, la idea está en el texto, en cada una de las canciones. Entonces, sí, son pegajosas y tienen este aspecto entre tribal y juguetón”.

Sepa más

«Las aves» de Aristófanes

Fechas: Del 5 de junio al 16 de agosto de 2026.

Lugar: Teatro Ricardo Blume (Jr. Huiracocha 2160, Jesús María, Lima).

Entradas: A la venta en Ticketmaster.

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