La calurosa tarde terminó con miles de camisetas cremas celebrando en el estadio Héroes de San Ramón, pero el festejo de Universitario había comenzado mucho antes. En Cajamarca, donde la altura suele exigir algo más que fútbol, la ‘U’ encontró una victoria que necesitaba. Venía de perder ante Cienciano y empatar con Sporting Cristal. Volvió a ganar fuera de Lima y, de paso, recuperó una sensación que parecía haberse escapado en las últimas fechas: la de un equipo capaz de sufrir y encontrar respuestas.
La calurosa tarde terminó con miles de camisetas cremas celebrando en el estadio Héroes de San Ramón, pero el festejo de Universitario había comenzado mucho antes. En Cajamarca, donde la altura suele exigir algo más que fútbol, la ‘U’ encontró una victoria que necesitaba. Venía de perder ante Cienciano y empatar con Sporting Cristal. Volvió a ganar fuera de Lima y, de paso, recuperó una sensación que parecía haberse escapado en las últimas fechas: la de un equipo capaz de sufrir y encontrar respuestas.
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El 3-2 ante FC Cajamarca no fue sencillo. Tampoco perfecto. Pero tuvo nombres propios que explican por qué Universitario vuelve a mirar hacia arriba en el Clausura. César Inga, Alex Valera y Gianluca Lapadula marcaron los goles de una noche en la que los cremas tuvieron que resistir hasta el final.
Cuando Universitario anunció a Gianluca Lapadula como su refuerzo estelar para el Clausura, la expectativa era enorme. El delantero llegaba con una trayectoria internacional que hacía inevitable la comparación entre lo que había hecho fuera del país y lo que podía entregar en el fútbol peruano.
Después de cinco fechas, la respuesta empieza a ser contundente. Lapadula marcó su tercer gol con la camiseta crema y volvió a intervenir directamente en otra conquista. En 218 minutos disputados, registra un gol o una asistencia cada 54 minutos. No es solamente una cifra llamativa: es la explicación de por qué su llegada ya empieza a sentirse como una decisión que puede cambiar el rumbo de la temporada.
Ante Cajamarca volvió a aparecer cuando el equipo lo necesitaba. Su gol a los 61 minutos permitió ampliar la ventaja y le dio a la ‘U’ un margen que terminaría siendo necesario.
Y hay otro detalle que puede interesar a Mano Menezes. La selección peruana tiene una fecha FIFA en septiembre y Lapadula empieza a convertirse nuevamente en una alternativa seria. Su producción, más allá del nombre, está hablando por él.
Gianluca Lapadula celebra su tercer gol con Universitario.
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Antes de convertirse en goleador, César Inga fue protagonista de una escena que explica mejor que cualquier estadística lo que significó esta victoria.
En el segundo gol crema, el lateral hizo una jugada que pareció sacada de otro partido. Condujo, dejó rivales en el camino y encontró a Alex Valera para que el delantero marcara el 2-0.
Los hinchas reaccionaron de inmediato. El estadio se convirtió en una fiesta crema y la jugada de Inga provocó aplausos eufóricos. No era para menos. El lateral jugó con la confianza de quien sabe que tiene licencia para atacar.
Y también había una especie de desahogo personal. Inga venía de ser uno de los protagonistas del equipo en un momento en que Universitario necesitaba recuperar estabilidad. Esta vez no solo marcó el primero, a los 24 minutos, sino que participó en el segundo. Su actuación terminó siendo una de las postales de la noche.
“Voy de menos a más, empecé un poco bajo. Las personas no sabenlo que uno puede pasar, pero gracias a mi familia por el apoyo, a mis compañeros por el aguante y tambén a Erick Bravo que me ayudó demasiado”, comentó después del partido.
Y si hay un futbolista que hace tiempo dejó de necesitar presentación en Universitario, ese es Alex Valera. El delantero volvió a marcar y ratificó su condición de futbolista más influyente de la ‘U’ en la Liga 1 2026, con 11 goles y dos asistencias. Su capacidad para aparecer en los momentos importantes vuelve a ser una de las principales armas del equipo.
La sociedad con Lapadula también empieza a entregar señales interesantes. Uno genera, otro define; ambos pueden intercambiar funciones. Y mientras la ‘U’ consigue que esa conexión crezca, sus posibilidades en el Clausura también aumentan.
Pero había un nombre que los hinchas esperaban incluso antes del pitazo inicial: Piero Quispe. Después de dos años, el mediocampista volvió a vestir la camiseta de Universitario. Ingresó a los 70 minutos y recibió una bienvenida que solo podía tener un futbolista que dejó una huella tan profunda en el club.
Su regreso todavía está en una etapa inicial. No se puede exigir que cambie un partido inmediatamente ni que recupere en unos minutos todo aquello que construyó antes de marcharse al extranjero. Pero su sola presencia tiene un significado.

Alex Valera es el futbolista más influyente (11G+2A) de Universitario en esta Liga 1 2026. Foto: ITEA Sport / @Liga1TeApuesto
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Universitario recuperó a uno de los jugadores que alguna vez hicieron del Monumental un lugar feliz. Ahora tendrá que ayudarlo a recuperar también su mejor versión.
El partido terminó con Cajamarca intentando encontrar el empate y la ‘U’ defendiendo una ventaja que parecía más corta de lo que había construido. El 3-2 quedó sellado y los miles de hinchas cremas pudieron celebrar.
No fue solo una victoria. Fue una respuesta. Después de Cienciano y Cristal, Universitario necesitaba volver a ganar. Y hacerlo en altura tenía un valor adicional. La última vez que había conseguido una victoria de este tipo había sido ante ADT en Tarma en la primera fecha del Clausura.
Ahora vuelve a Lima con tres puntos, un Lapadula decisivo, un Inga protagonista, un Valera determinante y un Quispe que volvió a caminar por la cancha con la camiseta que lo hizo feliz.



