“Aquí estoy, en carne y hueso, no soy un holograma. ¡Acá está Martín Vizcarra y estará la próxima semana para escuchar la sentencia!”. Con el histrionismo que lo caracteriza y recurriendo a sus estrategias favoritas –la victimización y el sentimentalismo barato– el expresidente acusado por corrupción realizó su alegato final. En el melodrama que narró a la sala, él era la víctima de malvados grupos de poder que lo perseguían. “Siempre he pensado que ustedes iban a actuar de manera correcta, buscando la verdad”, añadió zalamero, en un intento burdo de congraciarse con los jueces que decidirán si lo condenan a 15 años de prisión por el Caso Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua.
Tras casi 13 meses de juicio oral, este miércoles 26 de noviembre sabremos por fin si el ‘Lagarto’ cambiará de piel y de hábitat. Si continuará con sus viajes proselitistas como parte de su engañosa campaña política o si volverá a ser recluido –esta vez por un largo período– en la Diroes, donde ya tuvo una efímera estadía este año. Ese día será la lectura de la sentencia del proceso por los presuntos sobornos cuando era gobernador regional de Moquegua, caso que fue revelado por El Comercio en el 2020.
Mucho se ha especulado en los últimos días sobre la posibilidad de que Vizcarra solicite asilo político en alguna embajada en Lima. Él asegura que no lo hará, pero ya sabemos lo devaluada que está su palabra. En el país de Nadine Heredia y Betssy Chávez nada puede descartarse. Sin embargo, una fuga camuflada de asilo político sería un duro golpe para su partido Perú Primero y la candidatura fantoche de su hermano Mario. Un vergonzoso escape de la justicia reduciría las posibilidades de contar con representantes en el próximo Senado y Cámara de Diputados.
La contundencia de las pruebas y testimonios permiten vislumbrar un fallo condenatorio. La única duda a estas alturas es si la sentencia será de cumplimiento inmediato, es decir, si ese mismo día irá a la cárcel o si se esperará a que sea ratificada en segunda instancia. Así, tendría más tiempo libre para burlarse de la justicia y seguir haciendo campaña a favor de su hermano.













