‘Porky’ López Aliaga lo cambió todo. En julio, según Ipsos, su gallo de fachada electoral, Luis Rubio, tenía 10% y se ubicaba en el 3er lugar. Tras renunciar este el 4 de julio, víspera del deadline para el retiro de postulantes, ´Porky’ quedó como el virtual candidato a alcalde. Roberto Burneo, presidente del JNE ya se lavó las manos en público con jabón y lejía. Toreará, junto a la mayoría de su pleno, las críticas y alegatos de constitucionalistas que invoquen la prohibición constitucional de reelección inmediata de alcaldes.
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El domingo pasado, Rafael apareció por primera vez en la encuesta de Ipsos. Topó con 21%, dejando muy atrás al favorito Carlos Bruce, con 13%. No era lo mismo para la percepción del elector un endose con sabor a chancho que el auténtico chancho al palo. Si se analiza la encuesta de Ipsos, se ve que tras la irrupción de Rafael sin fachada, Carlos pierde un punto, pero Samuel Daza, el candidato fujimorista, es el que más pierde. Tenía 10% y ha bajado a 6%. Vaya decepción para Fuerza Popular: encontró un candidato promisorio a pesar de que el poder municipal y el de Lima en particular, le ha sido siempre esquivo. Sus últimos candidatos no agarraban fuerza alguna y los han llegado a retirar, como a Diethell Columbus en el 2018.

Carlos Álvarez fue presentado por Rafael López Aliaga como parte del plan de seguridad. (Foto: Diana Marcelo / @photo.gec)
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Con Daza, FP hace click por primera vez en la pelea por Lima. Ganó la alcaldía de Ancón en su tercera postulación. La segunda vez lo hizo por Podemos. La diputada limeña Cecilia Chacón y su colega chalaca Auristela Obando presentaron a Daza con Keiko y a ella le interesó su historia de elevación consistente de recaudaciones en su distrito, algo que no sirve de pequeña épica, pero sí para darle un perfil de eficiencia y lanzarlo como un outsider aunque en rigor no lo sea: venido de más allá del arenal, de un satélite de Lima en el que contrasta el viejo balneario, demográficamente irrelevante, con una aglomeración pobre y desplanificada. Su fortaleza es el DE y no pierde la esperanza de recuperar la intención de voto perdida y topar como el candidato, según me dice cuando converso con él y responde con lemas: “vengo de los cerros, de los que menos tienen, de la Lima invisible, de la Lima sin oportunidades”. Daza tiene otro reto, más allá de lo electoral: hacerse conocido respecto de insiders con fama: Porky, ‘Techito’ Bruce, Francis Allison, Daniel Urresti, Susel Paredes o Ricardo Belmont.
“Sale de una campaña presidencial en la que demostró que tiene un bastión en Lima. Pero también tiene un anti voto. Lo que va a pasar es que dentro de unas semanas la campaña se va a polarizar entre él y yo”.
Sobre la popularidad de cada cual vaya una precisión técnica que relativiza todo: la cédula solo llevará los nombres de los partidos y sus símbolos. Se marcan los símbolos. No aparecerán ni los nombres ni las fotos de los partidos. La R celeste de Renovación identificará con suma facilidad a Rafael, la K naranja del fujimorismo keikista identificará fácilmente a Samuel aunque sus votantes no lleguen a recordar su nombre. El corazón de borde rojo de Somos Perú tampoco será un obstáculo gráfico para Bruce. Ni la P de Podemos para Urresti, aunque ambos partidos estén de capa caída y condenados a su desaparición oficial por no haber saltado la valla congresal. Susel la tiene algo más difícil con el casquito de Ahora Nación y Francis es el más afectado con el tren de Avanza País.
Volvamos al oficialista Daza. Su campaña aún no rompe fuegos en redes y paneles; pero no crean que FP podría sacrificarlo para favorecer a Porky y a Renovación Popular (RP), por ser su aliada congresal. FP no quiere que RP aumente su capacidad de veto y presión, sumando a sus escaños el poder de presión de la MML (Municipalidad Metropolitana de Lima). Dina Boluarte la pasó mal sufriendo y cediendo ante esa presión. A Keiko le gustaría evitarla, prefiriendo, si se cae su candidato, el triunfo de Bruce, de Allison o de cualquier gallo sin bancada. Rafael Rey, ministro de Transporte y Comunicaciones, convertido en firme crítico de su tocayo y ex amigo, tendrá que ensayar para no mover ni una ceja la próxima vez que le pregunten qué piensa el MTC respecto a los trenes traídos por la gestión celeste. En RPP enredó al gobierno cuando dijo del asunto: “no se trató de una donación, se trató de una adquisición”. La oposición chúcara que le hizo a Porky el ex MTC, César Sandoval, de APP, en el último tramo del gobierno de Boluarte, fue crucial para que Porky agarrara un filo antisistema electoralmente rentable. Rey ha incurrido en lo mismo.
¿Hay anti voto en Lima?
Conversé con Carlos Bruce, el destronado favorito de las encuestas, ahora desplazado a segundo lugar. Se cuida de no acusar recibo ni sorpresa de aquella circunstancia estadística. Le pregunto por su principal rival: “Sale de una campaña presidencial en la que demostró que tiene un bastión en Lima. Pero también tiene un anti voto. Lo que va a pasar es que dentro de unas semanas la campaña se va a polarizar entre él y yo”, me dice el actual alcalde de Surico, que pone como ejemplo de todo lo que ofrece hacer para Lima: vivienda popular (su oferta para el C, D y E, que no son sus estratos fuertes), esparcimiento libre (un llamado a la juventud liberal pues la conservadora está enganchada con el intenso manejo de redes de la campaña de López Aliaga), y manejo juicioso de las rentas municipales. Carlos aprovecha esto último para lanzar dardos contra la deuda en emisión de bonos dejada por Porky y pronostica que más temprano que tarde la MML puede afrontar el resultado de la millonaria demanda de Brookfield (el fondo de inversión canadiense que manejó la concesión de los peajes de Rutas de Lima).
Carlos Bruce, candidato a la alcaldía de Lima Metropolitana por Somos Perú. (Foto: Carlos Bruce)
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Bruce se ofrece como promesa de orden y equilibrio liberal tras la tromba celeste conservadora. Daza quiere polemizar con ‘Porky’ sobre el tráfico de Lima (su especialidad como ingeniero de transportes que es) y ni qué decir de Susel Paredes de Ahora Nación que quiere hacer pelear a su muñequito de Labubu con el cerdito de Renovación. Pero no todos los candidatos coinciden en buscarle pendencia al nuevo favorito. Por ejemplo, Daniel Urresti, candidato de Podemos, ha decidido ni contradecirlo ni criticar la triquiñuela de la reelección encubierta. Quizá porque él viene con otros cuestionamientos de fondo: ha estado preso, purgando un asesinato del que, en rigor, no se le ha absuelto, sino aplicado una figura parecida a la amnistía.
Le pregunté a Carlos si, teniendo en cuenta que, en el papel, Rafael sigue siendo candidato a primer regidor, le correspondería ir al debate de candidatos que organice el JNE: “Sí”, me dijo, “si el JNE no lo dejara participar sería una prueba de complicidad con él”. ¿Por qué?, le repregunté. “Porque si lo excluyen se vería como una maniobra que lo favorezca, porque podría verse mal por el electorado”. ‘Techito’ cree en la dialéctica del voto incierto.
Con el sinceramiento de la viveza criolla del nuevo favorito de las encuestas, campaña y tablero sufrirán mucho movimiento de aquí al 4 de octubre. Calculen que a fines de este mes ingresará más dinero a la campaña por Lima, que sigue siendo un referente que arrastra votos para los candidatos del mismo partido a distritos limeños y, con eco más difuso, en las regiones y sus subdivisiones. La ironía es que el gran partido municipalista nacional, Somos Perú, no pudo saltar la valla congresal y desaparecerá a fin de año. La ubicación de Bruce como principal competidor de López Aliaga, les deja un sabor agridulce a los somistas. En cambio, los candidatos con partido inscrito y bancada, más allá de su intención de voto, están en otra liga.
‘Porky’, a mes y medio del día D, ya ha sobrepasado a todos en visible exposición publicitaria y mediática. Sus redes no cesan de promoverlo desde la campaña presidencial. Ahora bien, el rey de la tabla, de la popularidad y del gasto lo podría ser también del desgaste y de la sobreexposición peleonera, como le pasó en la campaña presidencial. En su entrevista del lunes pasado con Christian Hudtwalcker en Willax, dijo: “en 50 días faltan muchas cosas”. En eso tiene razón. Todo puede pasar.



