Si había dudas de que Tim Cook estaría a la altura de Steve Jobs cuando lo sucedió como CEO de Apple en el 2011, hoy prima la certeza de que no hubo mejor elección. Bajo el mando de Cook, el gigante tecnológico no solo llegó a ser la empresa más valiosa del mundo, sino que tuvo un notable salto en términos de diversificación. Hoy la compañía está lista para el siguiente cambio de mando y esta vez John Ternus será quien maneje el timón.
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Apple lleva varios años lidiando con una deuda pendiente, pues se ha mantenido relegada en la competencia de la IA. Flórez explica que cada vez con más frecuencia se critica a la empresa por no crear su propio modelo de inteligencia artificial, aunque no coincide en que eso sea una desventaja.
“Hay quienes dicen que en realidad lo que está haciendo Apple es esperar que el ecosistema de inteligencia artificial madure para construir encima de eso. Mientras tanto, ellos siguen enfocándose en las cosas en las que son buenos, que son el sistema operativo, el hardware y el celular”, apunta.
Aunque tal vez no inmediatamente, Ternus es el llamado a afinar el enfoque en IA. Por lo pronto, Apple mantendrá su alianza con Google y seguirá usando el modelo de IA Gemini en una colaboración millonaria.
Jesús Véliz, periodista de tecnología e innovación, señala que Ternus tiene importantes retos a nivel técnico a mediano y largo plazo. El primero es que la empresa ya debe pensar en la era pos-iPhone, un producto que sigue representando el gran ingreso de Apple.
HITO
3.000 millones de unidades del iPhone se vendieron desde su lanzamiento en el 2007, anunció la empresa el año pasado.
“Por cada dólar de la compañía, 50 centavos son de un iPhone. Con Tim Cook la tasa se fue reduciendo considerablemente, porque él fue el hombre de los servicios de Apple, empezó a avanzar en las suscripciones, en los pagos mensuales, convirtió un servicio en liquidez. Pero ahora es momento de pensar en la era pos-iPhone”, dice el especialista.

Tim Cook presenta el iPhone 13 en el 2021. (Apple)
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A la vez, apunta que Ternus no va a tomar decisiones inmediatas, sino que seguirá la hoja de ruta que recoge los planes para los próximos tres o cuatro años. “Recién vamos a ver los cambios de Ternus del 2030 en adelante”, apunta.
En el futuro de la empresa también será clave la relación del próximo CEO con Donald Trump, con quien Cook mantuvo una buena sintonía –el presidente lo elogió públicamente esta semana– mientras sorteaba las consecuencias de la guerra comercial y arancelaria lanzada por el líder republicano contra países de Asia. Apple tiene extensas cadenas de suministro de fabricación en esa parte del mundo, especialmente en China.
Véliz afirma que aunque en este momento las relaciones entre Apple y Trump “están bien” y Apple tiene la manía ejecutiva de acaparar la producción, vivimos en una escasez de componentes que se va acentuando debido a que los constructores hoy optan por hacer memorias de almacenamiento para centros de datos de inteligencia artificial y no para teléfonos.














