Mientras continúa la espera por saber quién acompañará a Keiko Fujimori a disputar la Presidencia de la República en la segunda vuelta electoral, los autoproclamados demócratas y defensores de la “moral y la decencia” en el Perú siguen haciendo malabares verbales y, si acaso caben, mentales, para justificar en un futuro no muy lejano su decisión de inclinar su voto en favor del candidato del sombrero que hasta el momento tiene las posibilidades más claras de pasar a la segunda vuelta.El ‘déjà vu’ es inevitable: pasaron de la hoja de ruta que le plantearon a Ollanta Humala en el 2011 a la “Proclama ciudadana – juramento por la democracia”, el 2021, un documento de 12 compromisos firmado por los candidatos presidenciales Pedro Castillo y Keiko Fujimori. Este compromiso buscaba garantizar la institucionalidad, los derechos humanos, la lucha contra la pandemia y la democracia en la segunda vuelta.
Y en esas paradojas de la vida, y sobretodo de la política, el candidato ganador de entonces, Pedro Castillo, incumplió cabalmente su juramento, que terminó siendo un papel mojado para el hombre del sombrero original. El 7 de diciembre del 2022, Pedro Castillo intentó burdamente quebrar la democracia anunciando el cierre del Congreso y la reorganización del Poder Judicial y del Ministerio Público. Ordenó incluso la ilegal detención de la entonces fiscal de la Nación Patricia Benavides.Como se ve, esos solemnes compromisos terminan siendo la excusa de unos cuantos autoproclamados guardianes de la democracia, que buscan convencerse de que la “memoria y dignidad” pesa más que el futuro de un país que ya no resiste un experimento más.
Y hay quienes van creando las condiciones para luego plegarse sin remordimientos a una opción contraria a las ideas que por años defendieron.Dicho esto, ¿cómo se explica que una excandidata presidencial como Marisol Pérez Tello, formada políticamente en el Partido Popular Cristiano, termine plegándose a una iniciativa junto a Ronald Atencio (alianza Venceremos y aliado de Guillermo Bermejo), Alfonso López Chau y Roberto Sánchez. Bajo el título de “En defensa del voto popular”, convocan a una marcha cuyo volante de convocatoria incluye el rostro de los candidatos y, sobre ellos, el del expresidente Pedro Castillo.
Lo llamativo de esta convocatoria es que aseguran defender el voto popular, pero si realmente tuvieran ese objetivo, no habrían tenido una cerrada defensa al exjefe de la ONPE Piero Corvetto, responsable principal de la crisis electoral en la que estamos entrampados. Si realmente defendieran el voto popular, al menos exigirían que se aclaren las sombras que existen sobre estas elecciones.
No cabe duda de que esta coalición, que supuestamente busca “defender el voto”, es un primer paso para el objetivo final, que es sumarse al proyecto de Roberto Sánchez con su socio Antauro Humala y el proyecto de asamblea constituyente.No cabe duda que esta será la primera alianza que veremos de cara a la segunda vuelta.













