En un importante avance para esclarecer el múltiple asesinato que conmocionó al país, la Policía Nacional del Perú detuvo a Elmer Espinoza Alva, acusado de estar involucrado en el crimen de trece trabajadores mineros en la provincia de Pataz, región La Libertad.
LEE: Décimo friaje del año traerá lluvias intensas, ráfagas de viento y descenso de temperaturas en la Selva
La captura se realizó en el marco de un operativo liderado por el Ministerio del Interior, que también permitió la detención de Stalin Rojas Aguilar y la incautación de armas y municiones presuntamente relacionadas con el caso.
El hecho, ocurrido hace algunas semanas, dejó una profunda herida entre las familias de las víctimas, quienes exigían justicia. Los trabajadores mineros cumplían funciones de seguridad en bocaminas y galerías cuando fueron atacados con armas de fuego. Las investigaciones preliminares apuntan a una disputa entre bandas criminales vinculadas a la minería ilegal, en un ataque que habría sido premeditado.
Las autoridades continúan investigando para determinar si los detenidos forman parte de una organización criminal dedicada a controlar operaciones mineras ilegales. Las armas incautadas serán sometidas a peritajes balísticos con el fin de confirmar su vinculación con el ataque.
MÁS: Ética en tiempos de algoritmos: entre clics, bots y conciencia, por Carol Núñez Vélez
Este crimen no solo ha causado indignación, sino también temor entre los trabajadores y pobladores de la zona, quienes reclaman mayor presencia del Estado y garantías para poder trabajar sin poner en riesgo sus vidas.
El Mininter anunció que intensificará los operativos en Pataz y otras zonas vulnerables, como parte de una estrategia para combatir la delincuencia y brindar protección a quienes laboran en entornos mineros alejados.
Si bien la captura de estos sospechosos representa un paso significativo hacia la justicia, las autoridades reconocen que aún hay más implicados por identificar y detener.




