lunes, enero 19

Ya conocen la historia. Un grupo de amigos se aventura hacia lo desconocido, les advierten que seguir avanzando es peligroso; no hacen caso. Ya en el lugar descubren, tarde, que han cometido el mayor error de sus vidas. Así empieza “La lágrima del diablo” (Gonzalo Otero, 2025), película de terror que se desarrolla en el Perú y está hablada totalmente en inglés (hay subtítulos).

La cineasta estadounidense Sarah (Sydney Amanuel) convence a sus amigos Isaac (Gabriel Rysdahl), Jackie (Mia Rose Kavensky) y al peruano Horacio (Javier Saavedra) de filmar un documental sobre los efectos de la minería ilegal. Su camino será interrumpido por el Supay, el equivalente andino del demonio. A partir de aquí el objetivo será sobrevivir.

El cineasta Gonzalo Otero contó a El Comercio que filmó “La lágrima del diablo” en 2019 entre Huaral y Oxapampa, zonas separadas por cientos de kilómetros, pero unidas en la sala de montaje. La película requiere tanto sierra como selva, la soledad de los caminos, de los pueblos, y la amenaza de lo desconocido detrás de cada árbol. Fue el director mismo quien hizo el “scouting”; se subió a una camioneta y manejó hasta perderse por días en busca de los escenarios que necesitaba para su pesadilla. Escribió la película junto a Diego Zúñiga, quien fue su alumno en la escuela de cine Epic.

“En esta película se da una transformación, no todo el bosque es igual. Entonces, al ver ese cambio desde el bosque enano de altura hasta el bosque más profundo con líquenes que cuelgan; [la película] va teniendo un cambio de paisaje y el todo el tercer acto es nocturno”, asegura el director, quien hasta ahora solo había hecho cortometrajes. Además de filmar en una zona con desafíos logísticos, el cineasta también utilizó efectos digitales para recrear a su criatura, el Supay.

“La lágrima del diablo” usa el registro del “found footage”, donde el punto de vista siempre es el de una cámara que sostienen los personajes, al estilo de “El proyecto de la Bruja de Blair” y “REC”. La cinta obtuvo el premio Calavera de Oro del Mórbido Film Fest 2024 (México) y este mes será presentada en la 58ª edición del festival Sitges de Cataluña, España.

La cinta llega en una temporada marcada por varios estrenos de películas peruanas: “Nanito”, “Raíz”, “El corazón del lobo”, “Los indomables”, “Alfa y bravo”. No obstante, es la única en el género de horror, que en el Perú es taquillero (en 2013 la nacional “Cementerio general” fue vista por más de 700.000 personas). ¿Por qué nos gusta tanto el horror a los peruanos?

“Creo que hay una cuestión en la cosmovisión peruana que tiene que ver con la magia, el chamanismo, con las tradiciones que vienen desde el antiguo Perú. En la cultura andina hay eso, en la cultura selvática también, en la costa. El tema mágico es parte de la cosmovisión peruana. Inclusive el tema religioso. Somos un país católico y dentro del catolicismo tienes los exorcismos, los demonios”, sostuvo Otero.

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