El inicio del 2026 viene acompañado por el arranque de la campaña electoral, y en este espacio le ponemos particular énfasis a la disputa por el nuevo Congreso bicameral. Para ello, los espacios de debate serán un punto importante para poder decidir su voto. A lo largo de las próximas semanas, podrá ver varios de estos espacios, pero acá le planteo algunos puntos importantes a tener en cuenta desde una óptica de descarte, ante tanta oferta de candidatura que tenemos en el partidor electoral.
Lo primero es descartar -y esto es algo que repito de una columna anterior- a los que hablen como candidatos presidenciales. Aun cuando sea candidato a una plancha presidencial, lo que debe buscar para su trabajo parlamentario es posturas o propuestas circunscritas al ámbito de su posible despacho legislativo.
Lo segundo es descartar las propuestas que todos sabemos que resultan inviables. No crea cuando escuche propuestas grandilocuentes como “‘shocks’ legislativos” o asambleas constituyentes. En ambos ejemplos, una sola bancada no puede cumplir promesas de tal envergadura. No existe certeza de cómo será la composición parlamentaria (si tendremos nueve bancadas como en el 2021 o si tendremos una sola bancada de 73 como en el 2016) y a esto se añade que estamos ante una composición de dos cámaras donde el Senado podrá archivar cualquier exceso de la Cámara de Diputados.
Descarte también a los candidatos que proponen iniciativas de ley repetitivas. Por varios años vemos a congresistas hablar e impulsar proyectos para la pena de muerte, terrorismo urbano, entre otros, que no han sido ejecutables y que suelen quedarse en la estadística de proyectos de ley presentados. Menos aún proyectos de ley con nombre propio, como la amnistía, que solo responde a intereses particulares y no a una agenda país. En cambio, preste atención a los candidatos que hablen de reformas integrales, dado que eso puede ayudar a definir sus reales intenciones, positivas o negativas, para el país.
Por último, descarte a los postulantes parlamentarios que solo hablen de proyectos de ley y no sepan poner en el debate la labor de fiscalización y representación. Tal como lo hemos demostrado en El Comercio, existe un grupo de exmiembros del régimen castillista que solo busca acceder al poder en busca de blindaje, tanto a su líder como a sus propias gestiones, en lugar de pensar en fiscalizar los excesos y delitos cometidos en las dos últimas gestiones.
Frente al alto número de candidaturas, antes que pensar en elegir, usted debe priorizar el descarte. Usted cuenta con tres meses para descartar postulantes de cartón, para luego recién pensar en elegir algún elemento positivo para el nuevo Parlamento bicameral.













