Ya es una realidad: la inteligencia artificial será un factor determinante para el crecimiento empresarial en los próximos años. Esta afirmación concuerda con los hallazgos de la nueva investigación del IBM Institute for Business Value. A nivel global, por ejemplo, el 79% de los ejecutivos espera que la IA contribuya de manera significativa a los ingresos hacia el 2030, lo que está por encima del 40% actual, una señal clara de hacia dónde se mueven los mercados aún más dinámicos.
Ya es una realidad: la inteligencia artificial será un factor determinante para el crecimiento empresarial en los próximos años. Esta afirmación concuerda con los hallazgos de la nueva investigación del IBM Institute for Business Value. A nivel global, por ejemplo, el 79% de los ejecutivos espera que la IA contribuya de manera significativa a los ingresos hacia el 2030, lo que está por encima del 40% actual, una señal clara de hacia dónde se mueven los mercados aún más dinámicos.
Este cambio viene acompañado de un salto importante en inversión: los líderes proyectan un crecimiento cercano al 150% en gasto de IA. Sin embargo, el reto estratégico es evidente. Solo el 24% tiene claridad sobre dónde se generará este nuevo valor, mientras que un 68% destaca que la falta de integración con procesos centrales limita los resultados. Para las empresas peruanas, este hallazgo es crítico: innovar ya no es opcional, es una condición para competir.
Estamos en una transición decisiva. La IA dejará de concentrarse en eficiencia para convertirse en un motor de innovación. Hacia el 2030, la inversión estará orientada al desarrollo de nuevos productos, servicios y modelos de negocio, un cambio radical que abre oportunidades para sectores clave en Perú como minería, banca, retail y logística.
El impacto económico es considerable; los ejecutivos anticipan un aumento del 42% en productividad y planean reinvertir la mayor parte de esas ganancias con el objetivo de expandir su mercado y obtener una ventaja competitiva. Para un país que necesita fortalecer su productividad y acelerar su digitalización, este efecto progresivo puede marcar una nueva etapa de liderazgo regional.
La evolución tecnológica también será un factor determinante, ya que las empresas están comenzando a adoptar arquitecturas multimodales y modelos de IA más ligeros que prometen superar a los modelos masivos actuales. Estas tecnologías, más eficientes y adaptables, permiten mejores soluciones que se ajustan a la realidad del mercado peruano, desde automatización inteligente hasta una mejor experiencia del cliente.
La conclusión es clara: la IA no será un complemento, sino el nuevo cimiento de la empresa moderna. En el Perú, las organizaciones que integren la IA para la toma de decisiones, operaciones y estrategias con visión y ambición, serán las líderes de la próxima década.




