Es lógico que las grandes tecnológicas del mundo sean las principales interesadas en tomar decisiones para priorizar el avance de la Gen-AI (la IA que aprende y genera contenido) en sus propias operaciones. ¿El miedo de ser reemplazados finalmente se materializa? Para los casi 8.000 empleados de Microsoft que calificarían para al retiro voluntario recientemente promovido por la compañía, la respuesta es sí. La empresa busca enfocar su gasto en infraestructura IA y la cifra superaría los US$100 mil millones. Y no está sola en esta carrera. Meta y Apple se encuentran en la misma transición. La compañía de Zuckerberg anunció también recortes de personal del casi 10% para mayo; su mensaje, aunque no directo, es claro: la inversión en IA es inevitable y costosa.
Es lógico que las grandes tecnológicas del mundo sean las principales interesadas en tomar decisiones para priorizar el avance de la Gen-AI (la IA que aprende y genera contenido) en sus propias operaciones. ¿El miedo de ser reemplazados finalmente se materializa? Para los casi 8.000 empleados de Microsoft que calificarían para al retiro voluntario recientemente promovido por la compañía, la respuesta es sí. La empresa busca enfocar su gasto en infraestructura IA y la cifra superaría los US$100 mil millones. Y no está sola en esta carrera. Meta y Apple se encuentran en la misma transición. La compañía de Zuckerberg anunció también recortes de personal del casi 10% para mayo; su mensaje, aunque no directo, es claro: la inversión en IA es inevitable y costosa.
El reto no solamente está en las eficiencias, sino en tener éxito en el diseño de dispositivos en los que la Gen-AI corra sin problemas ni interrupciones. Es en ese punto donde los esfuerzos de cada empresa son distintos, siendo el de Apple el más tangible hasta el momento. Mientras que Meta apuesta por la venta de lentes que utilizan IA, Apple lanzó su línea Neo, con MacBooks con precios bastante menores a los que los usuarios de la marca están acostumbrados (US$600 en EE.UU.), un producto perfecto para una generación que prioriza las ‘apps’ sobre los ‘browsers’ y que no requiere de tanta memoria porque usa la nube.
El jefe de IA de Microsoft, Mustafa Suleyman, cree que esta tecnología podrá reemplazar gran parte (“la mayor parte”) del trabajo administrativo de la compañía en los próximos 12 a 18 meses. Probablemente tenga razón. El futuro no solamente traerá a Gemini, Siri, ChatGPT, Claude o Perplexity potenciados, sino a una fuerza laboral Millennial que deberá convivir con las IA especializadas que tomarán mayor protagonismo en cada nicho de mercado. Los ingenieros tendrán sus preferidas, y así también los abogados, los maestros, los contadores. No solamente necesitarán saber cómo usarlas, sino dónde capacitarse. Y, sobre todo, deberán entender que el valor de su trabajo no está en la cantidad de horas trabajadas, sino en el impacto que generan; algo que la Generación Z pareciera ya haber entendido. Si la Gen-AI viene a suplirnos, con un mal prompt o un algoritmo alterado los resultados pueden distar de ser perfectos.




