Resulta bastante inusual que un triunfo con una clasificación de por medio, que además genera un rédito económico considerable, decante en una descarga de rumores contraproducentes más ligados a la performance del chisme que a la información verificada. Sucedió en Sporting Cristal con foco en el entrenador Paulo Autuori, de quien primero se dijo primero que había renunciado al cargo y luego, que se encontraba en medio de una reunión con la directiva para evaluar su permanencia.
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Desde este Diario pudimos conocer que el técnico brasileño estuvo muy enojado tras el partido. Luego de la conferencia de prensa, su fastidió continuó y fue evidente con quienes compartieron espacio con él. Sin embargo, en ningún momento puso su cargo a disposición o habló de renunciar.
La molestia de Autuori, entienden desde dentro del club, es en general con el fútbol peruano, una sensación que ya la hizo evidente desde su llegada. En varias ocasiones no ha dejado pasar la oportunidad de dejar en claro que el fútbol en nuestro país no ha evolucionado desde lo institucional. Su enojo, con argumentos, también apunta a la FPF.
Esto coincidió con el rendimiento del cuadro celeste en el primer tiempo ante Carabobo, donde Autuori se vio forzado a replantear con urgencia para despertar al equipo. Esta atmósfera de incomodidad por parte del brasileño se afianzó con sus constantes declaraciones sobre el desacuerdo con la ampliación a siete extranjeros para la Liga 1 y con su negativa a fichar más jugadores pese a la evidente falta que le hacen. “Si el club decide traer otro extranjero, que venga con otro entrenador”, había dicho hace unas semanas.
El rumor de su salida se incrementó este jueves ante la falta de entrenamiento del primer equipo. Sin embargo, el plantel tuvo día libre y el único que sí estuvo en La Florida, siguiendo con la última etapa de su recuperación, fue Luis Abram.
El rumor de que Autuori se negó a entrenar es eso, un rumor. Eso sí, desde Sporting Cristal son conscientes de que el entrenador está en el límite de su paciencia y que, eventualmente, podría dar un paso al costado. A ese riesgo, por ahora, se impone el compromiso del brasileño por liderar la refundación de Sporting Cristal y que, desde su llegada, se sabía que sería un reto mayor en el que también había que lidiar contra variantes externas.
Los ingresos de US$ 4.1 millones asegurados por el club tras su clasificación a fase de grupo de la Libertadores hace que el hincha se ilusione con posibles fichajes. Más aún cuando el equipo, en cada partido, hace evidente la necesidad de reforzar la plantilla en posiciones puntuales como el ataque, donde Vizeu ya dejó en claro que no es un delantero de la categoría que necesita Cristal.
En Sporting Cristal, sin embargo, no se tiene presupuestado el ingreso de este año por Copa Libertadores para ser destinado a fichajes. El monto, aunque parece importante para el hincha, no le roba el sueño a una institución que tiene planificada la temporada y que, antes de actuar con la luz roja de emergencia, apuesta por el respaldo al comando técnico de Autuori de manera incondicional.
Como antecedente está la temporada 2023, donde Cristal alcanzó un ingreso mayor a los US$ 5 millones por premios Conmebol, sin embargo, ese flujo importante al bolsillo del club no incentivó la contratación de más refuerzos.
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