jueves, septiembre 3
La historia de un joven Julio C. Tello y su paso por Harvard hasta su graduación: las huellas desconocidas del padre de la arqueología peruana | EL COMERCIO PERÚ

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Walker del Águila es un peruano que vive y trabaja en los Estados Unidos, el cual ha desarrollado en los últimos años tanta admiración como fascinación por Julio C. Tello, el padre de la arqueología en Perú, quien se ha propuesto la meta de descifrar los secretos y devenires del icónico personaje de la cultura peruana cuando cursó estudios en la prestigiosa Universidad de Harvard, en los Estados Unidos, entre 1909 a 1911.

Walker no es historiador, tampoco arqueólogo, estudió biología en la Universidad Nacional Agraria La Molina, pero se graduó de biotecnólogo en la Universidad de Massachusetts, siendo hoy miembro de una prestigiosa empresa químico farmacéutica del país norteamericano y, además, tiene una organización sin fines de lucro, A Thousand Ways, que lleva equipos médicos a lugares como África, pero también al Perú.

Walker del Águila con alguno de los archivos de Julio C. Tello en las instancias del Countway Library de la Universidad de Harvard. (Foto: Walker del Águila)

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Sin embargo, quien en sus “tiempo libres” es investigador independiente, hoy está abocado a presentar al mundo un aspecto poco conocido del llamado “joven Julio”: Su paso por la universidad de Harvard.

-¿Cómo nace el interés por conocer la vida de Julio C. Tello cuando era alumno de Harvard?

Todos conocemos al Tello monumental, ese monolito de piedra. Yo no sabía que tenía una maestría en antropología en Harvard y yo vivo cerca. Me llamó la atención. Entonces, fui donde vivió, en una casa en Cambridge. Mi investigación comienza cuando quise ubicar la dirección donde se hospedó.

Walker del Águila destaca lo importante que es conocer el periodo de Julio C. Tello en formación, antes de convertirse en la figura reconocida como el padre de la arqueología peruana. (Foto: archivo familiar)

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-¿Dónde vivió en su paso por Harvard?

En el downtown (centro de la ciudad) de Boston, y tiene una placa del gobierno peruano. Tuvo dos viviendas, en la 69 de Prescott Street y la 5 de Summer Road de Cambridge, que es la dirección que coloca en su aplicación. Ha sido una zona donde, históricamente, muchos estudiantes se han hospedado, pero Harvard decide levantarla y llevarla a otro lugar, por lo que hoy la estructura está en la 18 de Summer. Hasta ahora, Tello ha sido la persona más famosa que vivió ahí.

-¿Por qué lo llamas el “joven Julio”?

Porque tuvo que pasar tantas cosas antes de ser el Julio C. Tello que conocemos y admiramos. Al tratarlo así lo siento muy humano, porque mientras encuentro cosas lo veo pidiendo ayuda a sus compañeros por documentos, tratando de conseguir sus notas del colegio, legalizándolas en el Ministerio del Exterior. Eso lo vuelve un ser humano complejo.

Julio C. Tello formó parte de la Escuela de Artes y Ciencia de la Universidad de Harvard. (Foto: Harvard University Archives)

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-¿Qué documentos encontraste durante tu investigación?

He consultado, principalmente, con la Universidad de Harvard, abriendo los archivos de la universidad, que son documentos que no he visto o no he encontrado en la literatura en torno a la figura de Tello.

Tengo sus notas de primero, segundo, tercero y cuarto. Siempre alumno sobresaliente. Fue algo tan personal que me acercó muchísimo a la persona que estaba buscando, lejos del personaje famoso y encumbrado.

-¿Cuáles fueron los desafíos de Julio C. Tello en su estancia en Harvard?

Al principio no le fue tan bien con el idioma. Hay notas acerca de sus amigos de la universidad ayudándolo con el inglés y esto se refleja en sus primeros escritos, pero todo ello cambió en el segundo año donde la ‘rompe’. Se convirtió en un alumno sobresaliente.

Documento donde se recomienda a Julio C. Tello para aplicar a la maestría de antropología pese a que no dominaba el idioma alemán. (Foto: Harvard University Archives)

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Sin duda alguna, el alemán no fue lo suyo, al punto que uno de sus profesores principales recomienda a Tello para que se gradúe argumentando que su deficiencia en el alemán se paga por el hecho de hablar español. Lo curioso es que al siguiente año se va a estudiar a Alemania, a la Universidad de Berlín.

-¿Qué estudió Julio C. Tello en Harvard?

Me sorprendió conocer que estudiaba zoología, pero me di cuenta que tenía interés real en la mayoría de ramas de la ciencia. Hay que tener en cuenta que en esos años (primeras décadas del siglo XX) se estudiaba zoología para revisar vectores de enfermedades, como la malaria. Pero, luego se entregó completamente a la antropología. Sus profesores fueron personas bastante famosas en el ámbito científico de esos años.

La Universidad de Harvard fue la casa de estudios de Julio C. Tello durante 1909 a 1911 y se hospedó en el centro de la ciudad de Boston. (Foto: Harvard University)

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-¿Ha sido Julio C. Tello el primer peruano en graduarse de Harvard?

Sí. No hay registro de otro peruano con ese galardón antes que Tello. El primer peruano graduado de la Escuela de Artes y Ciencias. Luego de ello, lo primero que hizo fue regresar al Perú, se puso a trabajar, pero también a ayudar a otros alumnos a que salgan del país para que se eduquen en el extranjero. Eso lo hace muy humano. Siempre se mantuvo en contacto con quienes lo apoyaron, pero no solo eso, pues también pidió ayuda para otros estudiantes peruanos.

-¿Cómo pagó el joven Julio C. Tello sus estudios en Harvard?

En Harvard estudió gracias a una beca completa para todo lo relacionado a sus estudios. Aún no tengo los documentos de Harvard de cómo la consiguió. El tema es que no cubre el hospedaje, algo que le pasa a la mayoría de alumnos acá. Tampoco incluye comida y no tiene el dinero para cubrirlo, entonces el gobierno peruano lo apoya económicamente. Es decir, que cuando vivió en Cambridge no trabajó para mantenerse. Se dedicó enteramente a sus estudios.

Incluso tras varios años de haber pasado por las aulas de Harvard, Julio C. Tello mantuvo contacto con algunos de los maestros que tuvo en la prestigiosa casa de estudios. (Foto: Harvard Medical Library collection, Center for the History of Medicine in the Francis A. Countway Library, Harvard University)

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-¿Quiénes más apoyaron a Tello en sus estudios en Estados Unidos?

En 1911, Tello está aplicando a su maestría en Antropología, pero alguien en Perú le está ayudando con los papeles que le piden. Está armando su archivo para aplicar a su graduación en Harvard. Él tiene en Lima o en todo el Perú, una especie de red de amigos y familiares que le dan una mano. Lamentablemente, aún no he descubierto quiénes fueron estas personas. Esto me toca a nivel personal, porque yo pasé lo mismo en la Universidad de Massachusetts.

-Y fue todo un periplo que, al final, lo convirtió en el personaje que es.

En esa época no era Tello con mayúsculas. La única persona que no tiene idea en esta historia de en quién se va a convertir, es él mismo, sobre todo en el Perú de esos años, proveniente de una familia humilde, de origen campesino. Es todo un logro.

-¿Cuál es la relación en esos años entre Tello y Ricardo Palma?

Se conocían e intercambiaron correspondencia. De hecho, hay una donde el escritor le agradece a Tello el apoyo para con su hijo y tengo la teoría de que Julio lo apoyó. También hay misivas donde es Tello quien le agradece las ayudas que le dio durante varios años.

Firma original de Julio C. Tello. (Foto: Harvard Medical Library collection, Center for the History of Medicine in the Francis A. Countway Library, Harvard University)

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-¿Cómo te ha influenciado la investigación sobre el Julio C. Tello universitario en Estados Unidos?

Poco a poco sigo abriendo cajas a lo largo de Estados Unidos para recordar a aquél hombre que nos ha dado tanto a los peruanos. Es un orgullo saber que sigo sus pasos, me encanta sentirme cerca a él como ser humano, alguien que ayudó por años a la ciencia peruana, no solo a la medicina, sino a la arqueología de nuestro país.

-¿Qué piensas hacer cuándo hayas concluido tu investigación sobre el “joven Julio”?

Lo hago para recuperar parte de la memoria perdida de los grandes personajes peruanos. Hoy por hoy, no hay un medio en particular para exponer mis descubrimientos, pero si se presenta la oportunidad de publicar, me parece excelente.

En Perú, Julio C. Tello estudio y se graduó como médico cirujano en la Universidada Nacional Mayor de San Marcos. (Foto: «La Crónica Médica», Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1913)

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-¿Por qué es importante descubrir los años universitarios en Harvard de Julio C. Tello?

El hecho de alguien que vino del Perú, con un pasado y entorno muy humilde, llegue a soñar y se convierta en el monumento que es hoy, el que todos conocemos gracias a la educación. Es importante humanizarlo, eso nos acerca más a él. Eso es lo que siento cada que lo leo, pues no tuvo límites ni barreras en su cabeza de lo que pudo y llegó a conseguir, pero también su actitud con la vida de mirar hacia adelante.

-¿Es Tello un ejemplo para los jóvenes peruanos de 2026?

Por supuesto. Tello no tuvo nada cuando comenzó, no fue a una universidad de paga y fue mediante la educación que se convirtió en quien es. Nos demuestra que la educación tiene un valor, que esas son las riquezas que podemos dejar a nuestros descendientes, tal como lo hizo él con todo el Perú.

El aporte de Julio C. Tello a la arqueología peruana fue el descubrimiento de Chavin de Huantar, de la necrópolis de la cultura Paracas, así como plantear la teoría autónoma del desarrollo de las civilizaciones pre incaicas en el Perú. (Foto: TV Perú)

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