Su biografía de Instagram dice “Hijo de Dios” y, tras un vistazo a su perfil, Bukayo Saka no revela excesos ni comportamientos habituales de una persona de su edad (24). El futbolista del Arsenal y de la Selección de Inglaterra creció en el oeste de Londres y fue criado en un hogar cristiano. Hijo de inmigrantes nigerianos (Adenike y Yomi Saka), el atacante es conocido por su humildad, disciplina, madurez y responde con cinco palabras a la razón de su presente futbolística al mando de Arteta: “Me aferro a las promesas del Señor”.
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Antes de ingresar a la escuela del Arsenal a los 8 años, Saka tuvo su primera experiencia en el colegio Edward Betham. En palabras de su directoria, Caroline Chamberlain, era un chico educado, modesto y aplicado en sus estudios. Su asignatura favorita era la Educación Física, como la de todo deportista, aunque también le gustaban mucho los Estudios Empresariales, en donde conseguía ‘Sobresalientes’ en sus calificaciones.
Saka creció en una familia que cree firmemente en Dios y que, con el pasar de los años, mantiene el mismo fervor al leer la Biblia y asistir a la Iglesia. Consultado sobre cómo encontró la fortaleza para superar la presión, respondió con un “Tengo fe en Dios”.
Al nacer, sus padres lo llamaron Bukayo, un nombre que significa: aporta felicidad. El nombre es común entre la tribu yoruba del suroeste de Nigeria. Cuando aún era un niño, Saka aportaba esa gracia al ver una pelota: jugaba con su hermano en la parte de adelante de su casa hasta que oscurecía, en donde había una zona verde para poder pelotear con otros vecinos.
Ahí podía jugar hasta tres partidos al día: uno en la escuela, otro en los entrenamientos con el Arsenal y, finalmente, con los amigos de su barrio al llegar a su casa. De pequeño conoció a Jadon Sancho, hoy en el Aston Villa, quien iba a visitar a su hermano. Podía decirse que era un grupo que tenía al fútbol como un destino: Saka debutó a los 17 años en la Premier League y Sancho, con la misma edad en la Bundesliga, tras su venta del Manchester United.

Bukayo Saka ha ganado tres títulos con el Arsenal: una FA Cup y dos Community Shield. (Foto: Getty Images)
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Bukayo veía todos los días una foto de Jack Wilshire en las paredes al entrar a su colegio y, en cuanto al primer equipo del Arsenal, siempre tuvo admiración por Thierry Henry.
Qué habrá pasado por su cabeza cuando el ‘Mimo’ le dijo que ellos eran los ‘Invencibles’, pero que su equipo podía ser reconocido como los ‘Inolvidables’. La final de la Champions y el Mundial son los objetivos de un futbolista que sufre con los últimos juegos.
En Inglaterra, un profesor recordó que Saka lloró desconsoladamente tras perder una final escolar porque odiaba perder. El sueño puede cambiar en tan solo unos partidos y, para ello, Saka se encomienda a la oración y que todo tiene una consecuencia. ¿Llegará el momento para que viva la gloria?














