sábado, febrero 7

Vistió el traje de Los Tenores en diversas ediciones, cantando vals o rock según lo exigiera el concierto, pero antes de eso labró una carrera que comenzó componiendo jingles para televisión y radio, hasta que tuvo su primera oportunidad de explorar la música a nivel profesional como reemplazo de Andrés Dulude en la banda Frágil.

Tras dos años, el camino de Pardo continuó con la composición de temas para las telenovelas Gorrión y Canela, lo que le abrió las puertas para lanzar su carrera en 1995 con su primer álbum, “Dime si puedo encontrarte”, en el que participaron Jean Pierre Magnet y Pedro Suárez-Vértiz.

El mundo de las agrupaciones fue lo siguiente en su lista. Formó el cuarteto Voces y Cuerdas junto a Gian Marco, Jean Paul Strauss y Domingo Giribaldi, mostrando su distintiva voz profunda y un estilo elegante que lo acompañaría hasta hoy, cuando presenta un nuevo concierto que fusiona la magia de los boleros con un toque moderno.

Esto es la continuación de estos conciertos con glamour que son populares. Para esto se busca vestir un buen traje, un lugar que acompañe esta magia y una performance a la altura de lo que se busca: conquistar al público joven con temas clásicos”, explica Pardo.

Un eterno clásico

En sus comienzos, el romance era su tema predilecto y la balada, el medio por el cual llevó su voz. Mientras trabajaba en la preproducción de su próximo proyecto discográfico, el Festival de Viña del Mar puso en su mira otro objetivo al cual apuntar: su oportunidad de internacionalizarse.

Para lanzarse formalmente, contó con un equipo conformado por Andrés Landavere, quien le propuso enviar una de las canciones que estaban produciendo. Por esos días, Jessyca Sarango estaba en el estudio. Con “Mi alma entre tus manos”, ganaron en el festival en las categorías de Mejor Canción y Mejor Intérprete, siendo el primer peruano en conseguir dos victorias en el evento.

“Después de 20 años tengo dos conclusiones de aquel día: escogí bien la carrera que elegí y que hay sentimientos que pocos pueden alcanzar, como la gloria. Una forma de verla es observando la cara de Mimy Succar tras ganar el Grammy, es algo inexplicable”, comenta Pardo, nominado dos veces al Grammy Latino.

Sin embargo, la polémica se desataría. A pesar de haber construido una amistad de quince años, Jessyca Sarango reclamó que le correspondían 15 mil dólares -mientras Pardo alegaba una separación en tres partes- y una Gaviota de Plata por ser compositora y advirtió que, si Pardo no cumplía con su pedido, iniciaría una acción judicial. Tras un rápido arreglo promovido por Apdayc, el cantante y la compositora se presentaron en rueda de prensa y firmaron el acuerdo.

“Esa gloria se convirtió en tristeza, una que tengo que revivir casi siempre. Pasaron ya 20 años y aún tengo que lidiar con esa polémica. Se desató una gran tormenta. Mi carrera trascendió, pero debo recordar esa experiencia en cada momento. Es complicado”, admite Pardo.

A pesar de las experiencias positivas y negativas, Pardo se enfoca ahora en ser un puente entre los temas clásicos y los jóvenes. Con un repertorio de boleros de diversos países y compositores, el cantante se sube una vez más al escenario para continuar su trayectoria de 30 años, a la espera de nuevos proyectos que hagan honor a lo clásico.

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