La disputa por la Finalissima 2026 entre España y Argentina, programada para el 27 de marzo en Qatar, pende de un hilo debido a la crisis entre Irán, Israel y Estados Unidos, que ha llevado a Asociación de Fútbol de Qatar a suspender todas las competiciones deportivas “hasta nuevo aviso”. Esta medida ha encendido las alarmas en la UEFA, CONMEBOL y en ambos seleccionados, pues el choque entre los campeones de Europa y América era uno de los eventos más atractivos antes del Mundial.
LEE: Con doblete de Messi: Inter Miami vs. Orlando City con Lionel Messi: transmisión del partido por la MLS
Ante la incertidumbre, Luis de la Fuente, director técnico de la selección española, planteó una alternativa: “Entiendo que se está negociando y la solución sería buscar otra sede mientras no se pueda jugar allí (en Qatar)”, reconoció en una entrevista, en la que destacó que sigue habiendo voluntad de jugar el partido pese a las circunstancias. Su propuesta apunta a preservar el duelo de “campeón contra campeón” aunque no sea en la ubicación originalmente pactada.
La situación en Qatar también ha generado división en la planificación de la RFEF y los organismos europeos y sudamericanos. Aunque la Federación de Fútbol de Qatar suspendió sus torneos, la Real Federación Española aseguró que aún no hay una cancelación oficial del partido y todo se definirá en los próximos días en reuniones con UEFA y CONMEBOL para evaluar garantías de seguridad.
El contexto geopolítico, sin embargo, complica el panorama. El conflicto en Oriente Medio ha llevado a la detención de eventos deportivos en Doha, dejando al Estadio Lusail -sede prevista del encuentro- sin fecha confirmada para reanudar actividades, lo que ha obligado a considerar escenarios alternativos o incluso un posible aplazamiento hasta que haya condiciones para asegurar la presencia de ambas selecciones.
Mientras las federaciones negocian una salida, distintas opciones de estadios y países se han empezado a barajar como posibles anfitriones de la Finalissima en caso de que Qatar no pueda albergarla. La expectativa, no obstante, es que la rivalidad entre Argentina y España —dos de las selecciones candidatas al título mundial— pueda resolverse en un escenario seguro y con una fecha que mantenga el atractivo del duelo previo al Mundial 2026.