Hay cosas que extrañaremos. Los caballos como centro de referencia, los férreos próceres casi en el interior de los auditorios. Otros pasarán a un justificado olvido: los baños precarios, las colas, el ruido de la calle interfiriendo las conferencias. La XXX Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima) que se realizará del 22 de julio al 6 de agosto, se muda definitivamente.
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Deja el parque Próceres de la Independencia en Jesús María, donde fijó su carpa desde el 2011, y se despliega en las instalaciones del Centro de Convenciones del Jockey Club, en Santiago de Surco. Así, los directivos de la Cámara Peruana del Libro se olvidarán también de sus circunstanciales oficios de albañilería y jardinería para ocupar una infraestructura techada como lo exige una feria que cumple 30 años. No tener ya que pensar en levantar la tradicional carpa les enfocará en lo importante: robustecer la FIL Lima desde dentro. “Cuando el visitante llegue va a notar la diferencia”, enfatiza el presidente de la institución.
—Ya mudados a Surco, ¿se puede hablar de los desencuentros con la Municipalidad de Jesús María con respecto al manejo del parque Próceres?
¡Para nada! Hay una falsa percepción, como si hubieran habido desencuentros o acuerdos forzados. Lo que tengo que decir es que con Jesús María tenemos una relación más que fraterna. Como institución, somos vecinos del distrito. Esa cercanía y el tiempo que venimos trabajando en el parque nos deja con una relación muy fraterna.
—Si es tan buena, ¿por qué mudarse?
La FIL Lima ha evolucionado, ha crecido. Celebrar 30 años nos obliga a dar un gran salto, que tiene que ver con darle al visitante comodidad y seguridad para mejorar la experiencia. Eso pasa por encontrar un lugar creado para fines feriales. En el tiempo que pasamos en el parque Próceres, generamos un espacio para la Cultura con mucho esfuerzo y una inversión importante. Sin embargo, cumplir 30 años nos obliga a cambiar. “Más FIL para más peruanos”, es nuestro eslogan. Antes, las quejas recurrentes de nuestros servicios pasaban por la distribución de los stands, la orientación del visitante, las filas y todo eso. Con el cambio, se sentirá una mejora importantísima. Un espacio con un techo fijo y aire acondicionado, auditorios dinámicos, diseñados para aumentar su capacidad de 200 a 500 personas dependiendo de la demanda, con mobiliario apropiado e iluminación de primera. Tendrá un espacio adecuado para las firmas de autor, que no teníamos. Y baños impecables, que eran una crítica permanente.
“Somos conscientes de que los cambios generan resistencia. Pero también abren nuevos paradigmas”, dice Muguerza.
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—¿Cuál será el cambio más evidente?
Al estar diseñado como un damero, el visitante se podrá orientar muy rápido. Los servicios estarán a la mano. Los auditorios, en los que se filtraba mucho el ruido externo, tendrán ahora la acústica necesaria y sin interferencias. El interés de la institución es darle la mejor experiencia al visitante, estar a tono con eventos similares como la feria de Guadalajara, Buenos Aires o Bogotá.
—El visitante siempre experimenta un comprensible fastidio al ver la feria cambiar de sede…
Somos conscientes de que los cambios generan resistencia. Pero también abren nuevos paradigmas. Nosotros como FIL enfrentamos esta sensación de cambio en cuatro ocasiones. Del Museo de la Nación partimos a la Feria del Pacífico; de allí al Jockey Plaza, y de allí al parque Próceres. Precisamente, cuando nos mudamos a Jesús María, se generó una gran incertidumbre. Muchos pensaban que nadie iría a vernos a un parque lleno de árboles. Y convertimos un parque en el centro cultural más importante del país. Son más de 500.000 visitantes en cada feria, y congregar a tantos nos obliga a buscar un espacio más acorde.
—¿Qué tan caliente para una feria del libro resulta el Centro de Convenciones del Jockey Club?
Es un espacio ya muy conocido, que acoge muchos eventos especializados. Dispone de excelentes zonas de acceso. Y si bien es cierto que el tráfico de Lima convierte a todas las avenidas en cuellos de botella en las horas punta, creemos que avenidas como la Javier Prado, como la Panamericana y las avenidas alimentadoras permitirán un acceso más fácil. Asimismo, contiguo al centro de convenciones, ya se está construyendo la ampliación del centro comercial Jockey Plaza, lo que permitirá una conexión directa. Todo ello dará mayores facilidades al visitante, las que seguramente podremos disfrutar el próximo año. Pero estamos poniendo el pie ahora.
—¿Hablamos de una mudanza definitiva, entonces?
Esperamos que sí. El Perú no tiene otro centro de convenciones. Y creemos que en este espacio hay una oportunidad de crecimiento.
Este 2026, la FIL se muda de Jesús María.
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—¿La FIL mantendrá su extensión?
Totalmente. Seguimos creyendo en ese público que pasa todo el día en la feria, como sucedía en el parque Próceres. Y aquí encontrarán un espacio más cómodo, mucho más dinámico. A los mismos expositores se suman algunos nuevos. Y los espacios se adaptarán al nuevo lugar. No vamos a achicar la oferta editorial. Hay lugar para recibir incluso más visitantes.
—Sé que a fines de julio se organizará en el parque Próceres una feria de libro de editores independientes. ¿No competencia desleal?
No lo veo así. En realidad, siempre se han dado estos eventos de calentamiento, por decirlo así. Son eventos que no controlamos nosotros. Somos un gremio que trabajamos de cara a nuestros asociados y a nuestros lectores.
—¿Cómo se organiza una feria en medio de un caos y un ruido político tan grande?
En realidad, la FIL termina siendo una suerte de espacio de calma. Uno prende las pantallas y en todas partes te envuelve la criminalidad, la política local, los conflictos bélicos internacionales. Cuando el tema electoral esté muy caliente, las noticias de la FIL terminan siendo un alivio para el público.
—¿Las ferias en época electoral tienen un carácter especial?
Sí. Es un espacio que se aprovecha también para mantener una posición en el escenario político. Sin embargo, las elecciones serán en abril y en junio, y la FIL abre sus puertas en julio, ya con las cosas definidas. Por ese lado, no tenemos preocupación. Al contrario, invitaremos al nuevo o nueva gobernante para que la inaugure, como sucede en todos los países del mundo. Ojalá que quiera.
—Ecuador será el país invitado de honor. ¿Qué espera de esta presencia?
Cuando nosotros nos mudamos al parque Próceres, fue Ecuador el país invitado de honor. Siempre nos acompaña en los arranques y nos trae mucha suerte. El año pasado, apenas lo anunciamos, les tomó solo tres días en enviar a su ministra de Cultura, que estuvo entre nosotros con un entusiasmo y compromiso tremendo. Nos traen un amplio programa cultural que, además de lo literario, tiene música, folclor, entre otras manifestaciones. Frente a su stand tendremos la plaza Ecuador, donde se levantará una copia del monumento a la Mitad del Mundo. Con ellos hay una absoluta hermandad. No hay diferencias, solo coincidencias.
Fechas y horarios
Feria del Libro de Lima 2026
Fechas:
Del 22 de julio al 6 de agosto de 2026.
Horario:
11:00 a. m. – 10:00 p. m.
Ubicación:
Centro de Exposiciones Jockey (Surco).
TARIFAS (Compromiso con el público):
Ingreso Libre: Niños hasta 5 años, mayores de 65 años y personas registradas en CONADIS.
S/ 5.00: Estudiantes universitarios, docentes, niños y adolescentes
( 6 a 17 años).
S/ 7.50: Días regulares (lunes a jueves).
S/ 10.00: Fines de semana y feriados (viernes a domingo).
Además…
A saber
La FIL Lima alcanzó los 540.000 visitantes el año pasado. Para
Para facilitar la llegada del público, los gestores de la FIL Lima vienen estableciendo convenios para brindar transporte exclusivo para los visitantes de la feria.



