Según un informe de Moody’s Analytics, basado en un modelo económico global que captura los efectos directos e indirectos del turismo y del gasto en infraestructura, el impacto económico de la Copa del Mundo de 2026 será marginal para Estados Unidos y Canadá.
En México, el torneo añadirá 13 puntos base al crecimiento del PIB en 2026, un efecto que, si bien no representa un punto de inflexión para la economía, resulta relevante frente a una proyección de crecimiento de 1,5%.
PUEDES VER: Irán declara “totalmente abierto” el estrecho de Ormuz para el resto de la tregua
El informe señaló que, a pesar de las tensiones derivadas del conflicto en Irán, Moody’s Analytics revisó en abril su previsión de crecimiento para la economía mexicana de 1,4% a 1,5%, reflejando en parte una reevaluación del impacto económico de la Copa del Mundo. “Aunque el número de partidos en México será significativamente menor que en Estados Unidos, el menor tamaño de la economía y los efectos indirectos más intensos del gasto de turistas y residentes deberían generar un impulso relativamente mayor al crecimiento”, indicó la calificadora internacional.
La Copa del Mundo de 2026 marcará la tercera vez que México alberga el torneo, más que cualquier otro país. A diferencia de las ediciones de 1970 y 1986, que dejaron un legado amplio de inversiones en infraestructura, especialmente en el metro de la Ciudad de México, los preparativos actuales han sido más focalizados.
Con partidos distribuidos entre tres países, los impactos económicos directos e indirectos estarán ampliamente dispersos. El gasto en entradas, alimentación, alojamiento y otras experiencias tenderá a concentrarse en las áreas metropolitanas que albergarán más encuentros, incluyendo regiones de California, Texas, Nueva York, Miami, Atlanta, Boston y Vancouver, explicó Moody’s Analytics.
LEE TAMBIÉN: Donald Trump amenaza con despedir a Powell si permanece en la Fed al final de su mandato en mayo
Aunque la Ciudad de México será sede de menos partidos, su posición como importante polo turístico global podría generar mayores gastos indirectos en ocio y hospitalidad, además de servir como base para visitantes interesados en explorar otras regiones del país. En Canadá, Toronto y Vancouver también deberían registrar un aumento del turismo, aunque la distancia entre estas ciudades y otros centros urbanos podría limitar los efectos de derrame.
El informe también destacó que la Copa del Mundo de 2026 será una de las más costosas para los aficionados, con precios de entradas significativamente superiores a los de la edición de 2022 en Catar. Dado el mayor número de selecciones participantes y la escala continental del torneo, el impacto económico total podría superar las estimaciones.
No obstante, existen riesgos relevantes. Las tensiones geopolíticas podrían presionar los costos de alimentos y transporte, mientras que políticas migratorias más restrictivas en Estados Unidos podrían limitar el aumento del turismo. “Aun así, con el torneo celebrándose durante la temporada alta de viajes de verano y con la realización de eventos paralelos en diversas ciudades sede, los riesgos para el impacto económico permanecen equilibrados, con un sesgo potencialmente positivo”, finalizó Moody’s Analytics.













