Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El glamour volvió a tomar la Riviera Francesa con el regreso del Festival de Cannes, la alfombra roja más elegante del año y uno de los pocos eventos donde la moda todavía parece convivir de la mano con el protocolo. Entre alta costura y reglas estrictas, las celebridades convierten cada aparición en una declaración de estilo.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Pero el cine no es el único protagonista. Las parejas de la Formula 1 también se han convertido en referentes absolutos de estilo. Charles Leclerc apareció junto a su esposa Alexandra Saint Mleux, ambos impecables y confirmando por qué son una de las duplas más fashion del momento. Lo mismo sucede con Carlos Sainz y Rebecca Donaldson, quienes apostaron por el total black con una elegancia minimalista que nunca falla y absolutamente Cannes.

Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux en Cannes. (Foto: EFE)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Otra de las grandes protagonistas fue la icónica Jane Fonda, quien deslumbró con un vestido negro cubierto de lentejuelas también firmado por Gucci, acompañado de una joya impactante en el cuello. Impecable. Mientras tanto, Philippine Leroy-Beaulieu, recordada por su papel en Emily in Paris, mantuvo intacta esa sofisticación parisina que la caracteriza con un vestido color uva lleno de volantes y joyería espectacular.

Philippine Leroy-Beaulieu. (Foto: EFE)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Sin embargo, más allá de los looks, gran parte de la conversación alrededor del festival sigue girando en torno a su estricto código de vestimenta: black tie (etiqueta rigurosa). Durante años, varias mujeres incluso llegaron a ser rechazadas por no usar tacos altos, una regla que generó tanta polémica que figuras como Julia Roberts y Kristen Stewart terminaron protestando caminando descalzas sobre la alfombra roja.
El debate volvió recientemente cuando el festival comenzó a restringir vestidos demasiado reveladores o con volúmenes excesivos, argumentando que algunos diseños dificultaban el ingreso al teatro y rompían el protocolo de “elegancia” del evento. Esa es precisamente la razón por la que esta alfombra roja continúa siendo distinta a todas las demás. En Cannes la moda todavía tiene que dialogar con las reglas y cierta idea clásica de sofisticación.
El festival sigue en desarrollo y la alfombra roja promete brindar aún mucho más glamour, lujo e inspiración.














