El líder norcoreano, Kim Jong-un, supervisó una nueva prueba de misiles desde el destructor Choe Hyon, apenas un mes después de un ensayo similar en marzo y tras varias pruebas realizadas la semana pasada, en medio de tensiones intercoreanas.
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Apenas en marzo, Kim supervisó una prueba de misiles de crucero desde el Cho Hyon en medio de ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington.
La última prueba también sucede después de que Pionyang reconociera que la semana pasada realizó varias pruebas de misiles, incluida una con un misil balístico equipado con una ojiva de racimo.
Corea del Norte lanzó el año pasado los destructores de 5.000 toneladas Choe Hyon y Kang Kon. El régimen ha reportado que dos más se encuentran en construcción, mientras Kim ha pedido que uno de ellos sea lanzado antes del aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores de Corea, que se celebra en octubre.
Las pruebas de los últimos días se producen después de que Pionyang restara importancia al reciente optimismo de Seúl por los elogios de Kim a Lee Jae-myung, tras sus declaraciones de pesar por incursiones de drones civiles surcoreanos en Corea del Norte.














