jueves, abril 16

La candidata presidencial Keiko Fujimori (Fuerza Popular) ofreció poner a disposición de Rafael López Aliaga (Renovación Popular) el comando de personeros de su partido. El gesto estuvo acompañado de críticas al líder de Renovación Popular, por invocar a la insurgencia.

“Ponemos a disposición del partido político Renovación Popular el comando de personeros de Fuerza Popular para que comparta toda la información a efectos de contribuir a esclarecer los hechos y asegurarnos que la verdad prevalezca”, señaló Fujimori en un pronunciamiento.

No es la primera vez que la candidata tiende puentes hacia López Aliaga. Durante el debate presidencial le dijo que no deseaba pelear con él y que una amplia mayoría de peruanos esperaba verlos en la segunda vuelta.

No obstante, Fujimori también deslindó de la posición adoptada por el líder de Renovación Popular. Advirtió que los actores políticos deben evitar generar caos, en un contexto en el que la jornada electoral estuvo marcada por fallas logísticas en la distribución del material electoral.

“No voy a responder a los insultos del señor López Aliaga, a los que ya nos tiene tristemente acostumbrados. Lo que sí, no podemos permitir a que se convoque a una insurgencia”, afirmó.

Hasta el cierre de esta nota, desde Renovación Popular no hubo respuesta al ofrecimiento. Este Diario intentó recoger la posición de la candidata a la primera vicepresidencia, Norma Yarrow, así como del legislador Alejandro Muñante, pero no obtuvo declaraciones.

Estrategia

Los especialistas consultados por El Comercio coincidieron en señalar que el ofrecimiento de Fujimori está orientado a captar el respaldo de los votantes de López Aliaga de cara a la segunda vuelta electoral.

“Fujimori activa una estrategia de ampliación de base y coordinación implícita con el electorado de López Aliaga, clave para la construcción de mayoría. Sin embargo, se mueve en una línea muy delicada”, señala la politóloga Karen López.

Esa “línea delicada” a la que hace referencia López es el dilema que enfrenta la candidata. Si valida o se acerca demasiado al discurso de fraude promovido por sectores de Renovación Popular, corre el riesgo de quedar asociada a una narrativa que erosiona la legitimidad del proceso electoral. Pero si se distancia en exceso, podría perder el apoyo de un segmento de votantes que comparte afinidades ideológicas con su propuesta.

“En ese equilibrio se juega su principal restricción estructural, ya que más que capitalizar una ventaja, diría que entra nuevamente a una segunda vuelta obligada a competir por ser la opción menos riesgosa, en un escenario de alta fragmentación y baja adhesión”, añade la especialista.

El cálculo político no se limita al plano electoral, sino que también incluye la gobernabilidad futura, en opinión del abogado Alejandro Rospigliosi, especialista en derecho electoral.

“Ella sabe que va a ir a la segunda vuelta con el señor Roberto Sánchez y, por lo tanto, necesita los votos de López Aliaga para ganar. Y como segundo punto, ella necesitará a la bancada al Senado y a la Cámara de Diputados que obtenga Renovación Popular para la gestión legislativa. Aquí ella está actuando con inteligencia para empezar a construir una buena relación con esa bancada”, dijo a El Comercio.

Más allá de la dimensión política, la propuesta de Fujimori tiene un componente técnico. El especialista en derecho electoral José Tello explicó que los personeros de Fuerza Popular han recolectado información en campo que probablemente Renovación Popular no tiene.

“Keiko está diciendo que su gente sí ha estado en el campo levantando información el día de la elección. Esos personeros han recabado datos que pueden nutrir la defensa de Renovación Popular, fortalecer su posición o sustentar gestiones como observaciones de actas o pedidos de reconteo ante el Jurado Especial competente. Básicamente, son las pruebas levantadas en campo, que es lo que Renovación aparentemente no tiene”, señaló

Tello se refirió a la diferencia entre denunciar irregularidades y contar con evidencia que las sustente. Según explicó, si Renovación Popular tuviera documentación, ya habría presentado recursos formales ante las instancias correspondientes.

“Ya estarían con todas las actas en el jurado presentando los recursos correspondientes, pero no tienen nada. Keiko ya aprendió de elecciones pasadas. Es un gesto que la hace ver más democrática ante la opinión pública”, sostuvo.

Alejandro Rospigliosi explicó que el rol principal del personero es estar vigilante en la mesa de votación el día de las elecciones. Verificar que, al momento del escrutinio, los miembros de mesa cuenten correctamente las cédulas de votación y las trasladen al acta de sufragio.

Durante esa etapa, los personeros pueden formular observaciones e incluso impugnar votos. “Por ejemplo, puede impugnar una cédula alegando que el voto es nulo porque la ‘X’ está fuera del recuadro; entonces los miembros de mesa deben resolver si está dentro o fuera. Luego, deben asegurar que la contabilidad de los votos sea la correcta. No obstante, ese estadio ya pasó. Ya no estamos en esa fase”, precisó.

En la etapa actual, el rol cambia. “Lo que pueden hacer ahora los personeros legales y técnicos es verificar que las actas que la ONPE va procesando y subiendo en el conteo sean correctas. Lo que viene ahora es la fase de la justicia electoral: la anulación de actas por diferentes inconsistencias”, explicó.

En la justicia electoral, la estrategia puede consistir en buscar defectos en las actas para tacharlas y restarle votos al principal rival. “Pero obviamente eso no le conviene a Keiko, por eso el ofrecimiento es netamente político”, afirmó.

Con ello, Fujimori busca presentarse como una candidata que apuesta por la transparencia y la verificación técnica de los resultados, y al mismo tiempo tender puentes con un electorado afín.

Para los especialistas, aceptar la oferta implicaría para Renovación Popular reconocer la necesidad de apoyo técnico y político. En tanto, rechazarla podría reforzar un discurso de confrontación.

DATO

Fuerza Popular acreditó al menos 187 personeros ante los Jurados Electorales Especiales, entre legales titulares y alternos, técnicos legales y de centro de votación, de acuerdo con información oficial del JNE. No obstante, el registro no detalla cuántos personeros de mesas de sufragio fueron registrados por ese partido.

En comparación, Renovación Popular acreditó al menos 208 personeros, mientras que Juntos por el Perú registró 162.

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