El presidente electo de Chile, el conservador José Antonio Kast, expresó este lunes su desacuerdo con la decisión del Gobierno de enviar ayuda humanitaria a Cuba, en medio de la aguda crisis que está atravesando la isla por las sanciones de Estados Unidos a los países que le suministren petróleo.
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Kast dijo, en referencia a la obstrucción de las relaciones comerciales con el país caribeño, que “el mayor bloqueo” que vive el país caribeño es “no permitir el desarrollo de la ciudadanía en el emprendimiento, que llegue tecnología” e insistió en que “cualquier ayuda humanitaria tiene que pasar, necesariamente, porque se exija democracia”. “Eso no lo he visto”, zanjó.
El incremento de la presión de Washington, con el bloqueo petrolero tras la intervención en Venezuela y la orden presidencial del 29 de enero para imponer aranceles a quienes suministren combustible a Cuba, ha agravado la profunda crisis energética que sufre la isla desde mediados de 2024, hasta el punto de que los frecuentes apagones han alcanzado cifras récord.
La falta de combustible ha provocado que las aerolíneas de Canadá y Rusia, los dos principales emisores de turistas a la isla, suspendan temporalmente los vuelos a La Habana tras evacuar a sus nacionales varados.
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La decisión de Chile, que se sumó a las iniciativas de México y Brasil, que también han enviado apoyo, tiene lugar tras la insistencia de distintos dirigentes del Partido Comunista Chileno (PC) -formación política que integra la coalición con la que gobierna el presidente Gabriel Boric- en que el país suramericano cooperara.
Desde que Boric llegó a la Presidencia en marzo de 2022 con una amplia coalición que incluye a su partido (el Frente Amplio), los comunistas y la centroizquierda tradicional, Cuba ha sido un tema espinoso para el Gobierno.
El presidente, que abandonará el cargo el próximo 11 de marzo, ha pasado de defender el castrismo en sus tiempos de dirigente universitario y diputado, a calificar al régimen cubano de “dictadura”, una posición que incomoda al PC.













