La Competencia Preliminar del Miss Universo 2025 se llevó a cabo este miércoles desde el Impact Arena en Pak Kret, Tailandia, en una transmisión inaugurada por R’Bonney Gabriel, Miss Universe 2022. En esta etapa, las candidatas participaron en las evaluaciones de traje de baño y traje de noche, cuyos puntajes se suman a la entrevista personal y al programa social Beyond the Crown para definir a las 29 semifinalistas. La trigésima será elegida por votación del público.
Entre las delegadas, uno de los momentos más esperados por el público peruano fue la aparición de Karla Bacigalupo. La Miss Perú avanzó por la pasarela luciendo un bikini verde esmeralda de dos piezas, un tono que resaltaba su melena castaña ondulada. El estilismo se completó con pendientes largos y brillantes que aportaron un toque glamoroso, mientras que su paso seguro y enérgico evidenció el riguroso entrenamiento que ha mantenido desde su coronación en junio.
Karla Bacigalupo Ancieta combina su carrera artística con el activismo social. Es actriz, modelo y productora, además de embajadora de la organización 1 000 Niños de Jesús. Estudió Administración y Gestión de Empresas en la Universidad de Lima y continuó su formación en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). Ha participado en cortometrajes como The Devil (2022), Proof (2023), You Can Only Blink Once (2024) y en la miniserie The Devil Wears Desire.
Inspirado en el Huascarán
Horas antes del desfile preliminar, Karla Bacigalupo sorprendió en la competencia de Traje Nacional con una propuesta diseñada por Beto Pinedo e inspirada en el espíritu del Huascarán. La pieza central fue un body celestial cubierto de pedrería y cristales que reflejaban luz, evocando energía mística y una conexión simbólica con la montaña más alta del Perú.
El atuendo se completó con unas imponentes alas plateadas y espejadas que se abrían como abanicos iridiscentes salpicados de estrellas. Este detalle no solo aportó impacto visual, sino que reforzó la intención del diseño: rendir homenaje a la majestuosidad del nevado y al firmamento andino, integrando elementos de identidad cultural en un formato escénico de alta fantasía.

La interpretación de Bacigalupo fue uno de los momentos más comentados de la noche, celebrada por el público y por especialistas que destacaron la fuerza conceptual del traje. Su presencia escénica acompañó la narrativa del diseño, convirtiéndola en una figura etérea y poderosa que captó la atención internacional.
Con ambas presentaciones completadas —traje de baño y traje típico—, la representante peruana se alista para la gran final del Miss Universo 2025, que se celebrará este 21 de noviembre en Tailandia.














