El nuevo gobierno no va a tener tiempo para tratar de manejar grandes reformas o impulsar grandes proyectos. Va a tener que administrar lo que encuentre y/o tratar de enrumbar algunos. También va a tener que tratar de manejar con cuidado todo aquello que Dina Boluarte ha dejado de hacer o ha hecho mal.
En primer lugar, debe priorizar el gasto.
El mismo Jerí se ha impuesto la tarea de la lucha contra la criminalidad. Eso va a requerir mucha atención y dedicación pues se trata de un trabajo multisectorial que hay que ejecutarlo con instituciones con las que el Ejecutivo ha roto relaciones o con las que se ha enfrentado, como la Fiscalía, por ejemplo. Hay que destinar muchos recursos humanos y económicos, y hay que buscar la restructuración de la PNP para evitar que el cáncer de la corrupción y de la infiltración delincuencial siga avanzando. Esa no es tarea fácil.
Cuidar la caja fiscal de los apetitos del Congreso lo va a poner a prueba.
La atención de las situaciones que se van a enfrentar en los próximos meses por efectos de las lluvias y el friaje, serán también prioritarias. Son estacionales, y le va a tocar asumirlas.
El tema de la minería informal llega a un punto crucial y a una situación límite. Si se deja vencer, la informalidad y la ilegalidad habrá ganado mucho terreno. Tiene que sacar adelante una buena Ley MAPE, y saber manejar conflictos y movilizaciones que se van a venir de todas maneras.
No se puede descuidar lo que se estaba avanzando en materia de infraestructura, pero hay que hacerlo mejor y sin sospechas de corrupción. Impulsar un buen y mayor gasto en el sector público será muy importante.




