Y otra vez, un cambio de presidente. Inestabilidad política y repetimos la historia. Una clase política enfocada nuevamente en intereses particulares y no en resolver los problemas del ciudadano. El Gabinete de transición debe enfocarse en tres prioridades.
Primero, la lucha contra la inseguridad ciudadana. El crimen organizado, las extorsiones, sostenido por las economías ilegales, requiere de medidas extraordinarias y firmes. En los noventa acabamos con el terrorismo de la mano de la policía y las fuerzas armadas. La clave: unión y convicción para luchar contra el verdadero enemigo de todos los peruanos. Esa es la ruta. No podemos perder el país.
Segundo conducir el cronograma proceso electoral con elecciones limpias, transparentes e informadas y tercero, estabilidad y orden para no frenar la inversión privada, el crecimiento y la generación de empleo.
En el sector pesquero, continuidad para consolidar su recuperación. Se debe: i) no perder el dinamismo para el inicio de la segunda temporada de pesca de anchoveta hacia fines de octubre; ii) no retroceder en la lucha contra la pesca ilegal, iii) continuar ordenando la pesca artesanal, con regulaciones basadas en ciencia asegurando su sostenibilidad, iv) seguir fortaleciendo IMARPE y v) medidas para impulsar la pesca de atún.













