El concurso para elegir al próximo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) quedó en vilo luego que Amparo Ortega Campana, participante finalista para la plaza, renunciara debido a un problema personal de salud en su familia.
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Concurso
El pasado 29 de abril la JNJ convocó a un concurso público para elegir al nuevo jefe de la ONPE luego de aceptar la renuncia de Piero Corvetto Salinas, el 21 de ese mismo mes, luego de las irregularidades registradas durante la primera vuelta de las Elecciones 2026.
Como se sabe, el 12 de abril se caracterizó por la ineficiencia de la ONPE en la realización del proceso, que dejó a más de 50 mil ciudadanos sin sufragar, por lo que la jornada tuvo que extenderse hasta el 13 de abril. Estos hechos derivaron en la salida de Corvetto y que Pachas asumiera el puesto en medio de la polémica y cuando faltaban pocas semanas para la segunda vuelta electoral.
La elección del nuevo titular de la ONPE consta de cuatro etapas: evaluación de conocimientos (25 %), revisión curricular (20 %), estudio de caso con presentación de plan de trabajo (20 %) y entrevista personal (35 %).
En la etapa de evaluación del trabajo, el candidato Carlos Martín Eulalio Loyola Escajadillo obtuvo 82.27 puntos, mientras que la postulante Amparo Ortega Campana alcanzó 79.51.
Ambos superaron también las tachas presentadas en su contra. Contra Ortega Campana se presentaron 3 tachas que fueron rechazadas por el pleno de la JNJ. En el caso de Loyola Escajadillo solo se desestimó una tacha.
Loyola se desempeña, actualmente, como gerente de la Gerencia de Modernización y Planeamiento de la Contraloría General de la República. De acuerdo con su hoja de vida, es Doctor en Gobierno y Políticas Públicas de la USMP, Magíster en Administración de ESAN e Ingeniero Industrial de la Universidad de Lima.
Mientras que Ortega es ingeniera de Sistemas, magíster en Ingeniería de Sistemas y doctora en Administración. Ha laborado como Gerente de Tecnologías de la Información de la contraloría, así como en otras instituciones del Estado. Además, es docente de la Universidad de Ingeniería (UNI).
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¿Qué pasará con el concurso?
En diálogo con El Comercio, los especialistas en temas electorales José Tello y Alejandro Rospigliosi señalaron que, si se confirma que la JNJ declaró el concurso desierto, se tendrá que convocar a un nuevo proceso.
“Si se ha declarado desierto, tienen que hacer una nueva convocatoria. En 90 días tiene que haber nuevo jefe de la ONPE”, señaló Tello, quien además estimó que volverán a postular los candidatos que fueron eliminados en este proceso y habían quedado descalificados.
El presidente de Aklla explicó que el concurso se puede declarar desierto en cualquiera de sus etapas, incluso desde el inicio, por ejemplo, si ningún candidato tiene el perfil requerido.
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Por su parte, Rospigliosi expresó su preocupación por las próximas Elecciones Regionales y Municipales 2026 y la permanencia en el cargo de los funcionarios de la gestión de Corvetto, a quienes responsabiliza por los incidentes presentados en la primera vuelta de las Elecciones Generales 2026.
El especialista advirtió que las elecciones de octubre serán aún más complejas que las congresales y presidenciales y requieren alto nivel de coordinación y ejecución.
“Era necesario que en este concurso se nombre un nuevo jefe o jefa para que este pueda reestructurar los altos cargos de dirección de la ONPE porque quedó demostrado que los que participaron en la primera vuelta no estaban a altura”, dijo.
Bajo su mirada, el concurso tienen bases que no atrae a “profesionales destacados”. “Por ejemplo, ¿cómo mides la experiencia en informática? Ese requisito es anacrónico, burocrático y obsoleto […] El jefe de ONPE es un líder que tiene que organizar un equipo”, concluyó.














