domingo, agosto 30

La jefa del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Grinia Ávalos Roldán, subraya que Lima también debe prepararse para posibles lluvias de gran nivel por el fenómeno El Niño. Refiere que las lloviznas que causó la DANA Aníbal ya nos han dado una muestra de cuáles son algunas zonas vulnerables.

— Estamos en un invierno atípico con temperaturas de más de 10 grados por encima de lo normal. ¿Esto obedece a El Niño o a algún otro fenómeno?

Definitivamente, este invierno atípico es debido a El Niño. Tenemos un mar sumamente cálido que no solo se ha mantenido desde que empezó el calentamiento en marzo, sino que se ha potenciado. Estos nueve, casi 10 grados en algunos puntos de la costa, se deben a El Niño costero.

— Está El Niño, pero también la DANA Bertha e incluso cae nieve en algunos lugares. ¿Cómo se explica esto?

Las DANA son como burbujas de masa de aire sumamente frío. Su radio de acción es frente a Chile. Entran a la cordillera, generan nevadas intensas y es normal que ocurran las DANA. Pero cuando esa DANA se acerca un poco más hacia el norte, sobre Tacna, Moquegua, Arequipa, genera inestabilidad. La DANA Aníbal causó lloviznas, nevadas, vientos, levantamiento de polvo, altas temperaturas. Pero estas DANA tienen una duración de tres a cuatro días y luego se van hacia el Atlántico. La DANA Bertha ha estado mucho más arriba, es decir, casi frente a Lima, pero no ha sido tan potente o fría como la DANA Aníbal.

— ¿Ya pasó la DANA? ¿Ya no tendremos las intensas lloviznas que inundaron Villa El Salvador y Villa María del Triunfo?

No lo descartamos. Las DANA tienen su trayectoria normal, se presentan con o sin El Niño. Cuando esa DANA se acerca más al territorio nacional, como el agua de mar está tan caliente, genera evaporación, condiciones de inestabilidad y los impactos se exacerban. Por lo tanto, no descartamos que pueda ocurrir una DANA de las mismas características de Aníbal, es parte de la climatología.

— ¿Se exacerba por El Niño?

Se exacerba por la presencia de El Niño que genera mayor disponibilidad de aire húmedo y, por lo tanto, eso capitaliza las DANA y las transforma en lloviznas.

“El clima costero depende mucho de las condiciones del mar. Si este se calienta o se enfría rápidamente, la atmósfera reacciona”.

— ¿Lima podría soportar lluvias con el fenómeno de El Niño?

Lima no está preparada para soportar lluvias de gran magnitud.

— ¿Cabe la posibilidad de tener lluvias torrenciales o muy fuertes en Lima por El Niño?

Sí, y ha ocurrido. En el verano de 1970, Lima registró alrededor de 17 milímetros, cuando lo normal en un año es cuatro o cinco. Pero en un solo día se acumularon 17. Estamos hablando de los años 70, con menos población expuesta, menos infraestructura expuesta, pero lo que las crónicas y los reportes de El Comercio nos dicen es que la bajada de Armendáriz se convirtió en una cascada natural; el aeropuerto Jorge Chávez fue impactado y el techo cedió; el ‘by-pass’ de Javier Prado con Arequipa colapsó, las fotos nos muestran carros sumergidos. Y hubo activación de quebradas y huaicos.

— ¿Qué ocurrió entonces?

Fue el mar cálido, ni siquiera fue un Niño tipificado, pero el mar estuvo cálido por varias semanas. El clima costero depende mucho de las condiciones del mar. Si este se calienta o se enfría rápidamente, la atmósfera reacciona. Y lo que tuvimos entonces fueron varias semanas de mar cálido, no necesariamente intenso como ahora, pero fue la condición que gatilló toda esta situación.

— ¿Estamos entrando al pico de El Niño?

Este pico de El Niño, que probablemente sea extraordinario, se va a mantener hasta enero, que ya es un mes lluvioso; por lo tanto, vamos a tener un mar extremadamente cálido que coincide con el inicio del período de lluvias. Y como ya ha ocurrido en el pasado, no descartamos que puedan darse lluvias importantes en Lima.

— ¿Estamos a tiempo de hacer prevención para mitigar el impacto de El Niño en Lima?

Lima ya ha visto como una antesala lo que ha pasado con las lloviznas. Ya sabemos cuáles son las zonas vulnerables, los ‘by-pass’ que no tienen drenes. Entonces, ante una situación aumentada por lluvias, ya no lloviznas, es muy probable que tengamos escenarios similares, incluso más graves. Es importante que, desde la acción local y comunitaria se adopten algunas medidas. Lima, igual que desde Tumbes hasta Ica, está dentro de las zonas afectadas por un fenómeno de El Niño.

— Si en 1970 llegamos a los 17 milímetros, ¿a cuánto llegamos con la llovizna de la DANA Aníbal?

Nueve milímetros en Villa María del Triunfo. Con Yaku [el ciclón de marzo del 2023], fueron a lo más cinco o seis milímetros en Lima, y en Chosica y Santa Clara se dieron 15. No descartamos que puedan repetirse esos escenarios.

— ¿Qué tienen que hacer las autoridades ahora mismo?

Estamos participando de manera muy activa en reuniones con los municipios. Hemos estado en San Isidro, el Callao, San Borja, porque es importante sensibilizar a las autoridades locales, que son los coordinadores de los sistemas de alerta temprana. Es un proceso primero de conocimiento, de centrar bien cuál es el peligro, para luego desencadenar acciones.

— ¿Ya no vamos a tener días ni siquiera parecidos al invierno? ¿Esta alta temperatura será permanente?

Es permanente y es probable que se intensifique porque ya estamos camino a la primavera y se inicia la cresta de incremento de temperaturas porque el verano es el pico. Vamos a transitar rápidamente a una primavera muy cálida.

— Ha habido temperaturas de 28 grados en La Molina.

Se registraron 28,8 grados en la estación de la Universidad Nacional Agraria La Molina. Un valor extraordinario porque agosto típicamente es el mes más frío del invierno. Es inédito, pues se han superado inclusive los valores que se presentaron en El Niño extraordinario de 1997 y 1998. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ya ha advertido que los impactos de este calentamiento van a ser insospechados porque no tienen antecedentes.

— Insospechados… ¿no sabemos cuál va a ser el impacto?

Nunca antes hemos tenido un calentamiento de esta magnitud. Es un desafío para todos los servicios meteorológicos del mundo conocer los patrones de lluvias que van a acompañar este calentamiento exacerbado.

— ¿La situación es de pronóstico reservado?

Un impacto insospechado tiene que ver también con la incertidumbre, zonas donde normalmente El Niño generaba 200 milímetros, de repente la cifra puede duplicarse. Es una posibilidad, es un escenario. O quizá si se esperan lluvias importantes en una zona históricamente afectada, hay algún mecanismo atmosférico que más bien las suprime y de pronto estamos en una sequía. A eso se refieren la OMM y la NOAA cuando hablan de los impactos insospechados.

Jefa del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi). (Foto: Mario Zapata / @photo.gec)

/ Mario Zapata N.

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