viernes, marzo 20

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

La misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) desplegará más de 150 observadores en el país durante las Elecciones Generales de 2026. En entrevista con El Comercio, la jefa de la misión, Annalisa Corrado, explica los alcances del trabajo que realizará el equipo europeo, los principales desafíos del proceso electoral y el reto de asegurar un voto informado.

La misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) desplegará más de 150 observadores en el país durante las Elecciones Generales de 2026. En entrevista con El Comercio, la jefa de la misión, Annalisa Corrado, explica los alcances del trabajo que realizará el equipo europeo, los principales desafíos del proceso electoral y el reto de asegurar un voto informado.

—¿Cuál es el objetivo central de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea en estos comicios en el Perú y qué alcance real tiene su trabajo?

Nuestro principal objetivo es estar cerca de las instituciones peruanas, que son las que han pedido a la Unión Europea desplegar la misión, que despleguemos esta metodología que hemos aplicado en más de 200 países en todo el mundo para las elecciones presidenciales. ¿Qué estudiamos? Desde un punto de vista sistemático: desde el padrón, la lista de los candidatos y cómo se desarrolla la campaña desde el punto de vista mediático, el marco legal, las instituciones que participan, hasta el día del voto, el de “día D”. Y claro, el conteo y si hay reconteo. Todo ello; desde la A hasta la Z. Por esto tenemos observadores de largo plazo que han llegado ya el 26 de febrero y que se irán después de la eventual segunda vuelta, en junio. Se han desplegado en todas las regiones del país y que ya han empezado a replicar a nivel local lo que estamos haciendo a nivel de Lima. Llegarán otros 50 de breve plazo en las elecciones, otros 35 desde las embajadas, más la delegación del Parlamento Europeo con siete parlamentarios.

—Para toda la misión, ¿de cuántas personas estamos hablando que vienen a formar parte de este equipo de trabajo?

Más de 150 personas.

—Además del presidente Balcázar y de representantes de organismos electorales, ¿se han tenido reuniones también con los partidos políticos?

Hemos empezado. El tema aquí es que es muy difícil encajar las agendas. Nosotros estamos invitando a todos, porque claramente queremos hablar con la mayor cantidad de candidatos posibles, pero lo primero es que ellos también tienen que querer hablar con nosotros.

—¿Han cruzado invitación a todos?

Estamos intentando llegar a todos. Yo personalmente he hablado con cinco, pero la misión, con los expertos que están aquí, ha alcanzado más o menos a 10 candidatos.

Annalisa Corrado, jefa de la misión de observación electoral de la Unión Europea (UE), explica el despliegue de observadores en el país. (Foto: César Campos / GEC)

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—Desde su llegada al país, ¿qué aspectos del proceso electoral le han despertado mayor interés y cuáles generan, a su vez, mayor preocupación para la misión?

Bueno, más que el interés mío, el interés para la finalidad de la misión son claramente todos los cambios que se tienen que poner a prueba esta vez en las elecciones. Por ejemplo, el cambio constitucional que ha habido y que hace que en la cédula electoral haya dos columnas más, que serían las dos columnas del Senado. Y esto, más el gran número de partidos que se han presentado a las elecciones, hace que la cédula sea bastante compleja de entender y, además, con el voto cruzado y el tema de las preferencias. En una cédula sola hay 12 cosas distintas que expresar. Y esto claramente es un reto para que las personas lleguen al día electoral informadas y tengan todos los instrumentos para elegir con libertad y para ejercer su derecho al voto, que es un derecho que tanto las instituciones peruanas como la Unión Europea tienen muy en consideración. Y, claramente, todo esto es un reto para todos, pero estamos viendo por ahora, como primera sensación, que me parece que hay un despliegue de fuerzas, un despliegue de instrumentos, un despliegue de voluntad de llegar a cada rincón del país, que es muy fuerte. Ahora el reto será ver hasta dónde se llega, pero hemos empezado a encontrar muchos de estos sujetos que están haciendo este trabajo.

—Sáqueme de una duda, por favor. En la historia electoral del Perú, está claro que nunca se había tenido una cédula de tal proporción. A nivel mundial, ¿recuerda alguna cédula tan compleja como la que se va a tener en el Perú?

Nosotros no solemos comparar las elecciones en los distintos países, porque son muy distintas las condiciones, las historias, así que son siempre comparaciones que no llegan a nada bueno. Como decía, está claro que la presencia de tantos partidos, junto a las varias cosas que se tienen que decidir en la misma cédula, complica la cosa. Pero, para nosotros, lo más importante es que cada uno de los que sea candidato pueda correr con las mismas reglas, que tengan la posibilidad de explicar su programa, de desarrollar su campaña de una manera correcta, sin mayores obstáculos. Para nosotros estas son las principales cuestiones para observar.

—¿Y de momento los 35 candidatos presidenciales y los otros al Congreso tienen las mismas oportunidades todos?

Nosotros tendremos un balance preliminar dos días después de las elecciones de abril y dos días después de las elecciones de junio. Ahora estamos recogiendo información, estamos escuchando a la mayor cantidad de protagonistas posibles, justo para poder dar también unas visiones de este tipo de problemas.

—¿Pero cómo evalúa el contexto político peruano de cara a las elecciones? El gran número de presidentes en los últimos diez años es de público conocimiento. ¿Observa usted niveles de polarización que podrían complejizar el proceso electoral? ¿Cómo ve la crisis política que está atravesando el Perú?

El tema político no forma parte exactamente de nuestra misión. Nosotros somos neutrales, independientes, así que el análisis político de la situación no es algo que forma parte de nuestra observación. Lo que estamos escuchando, lo que estamos mirando, es una gran preocupación que lo que ha pasado en los años anteriores, en términos de cambios, pueda hacer que las personas tengan poca confianza en el sistema democrático y en las elecciones. Por esto creo que una campaña desarrollada con transparencia, con posibilidad de informarse, con posibilidad de entender bien cuáles son las diferencias entre los candidatos, cómo quieren enfrentar esta fragmentación que ha habido y que hay también en la cédula, esto es lo más importante para nosotros.

—¿Y qué indicadores permiten afirmar que efectivamente hubo una elección transparente y legítima para que un gobernante llegue al poder?

Para nosotros, una de las cosas más importantes es el comienzo de las elecciones: quién puede ir a votar y cuán fiable es el registro de los votantes. Así que empezamos desde el padrón y, por ejemplo, la misión de la Unión Europea había hecho la recomendación de cerrar el padrón no un año antes de las elecciones, sino más cerca de las elecciones. Esto justamente ha pasado. Así que nuestra manera de operar es dar recomendaciones después de ver cómo está yendo el proceso, para que las cosas puedan ir mejor. Esta es una de aquellas que han sido escuchadas. Así que ahora se cierra seis meses antes. Después miramos el registro de candidaturas, si alguien señala problemas por haber podido o no haber podido entrar como candidato, si han surgido tachas o recursos en ese sentido. Después analizamos la jornada de votación con nuestros observadores desplegados en las mesas, en el momento del conteo, en la publicación y transmisión de las actas. Todos esos aspectos son los que están bajo nuestra observación. Y claro, si surge algo que es particular en esta elección más que en otras. Por ejemplo, hoy en la rueda de prensa ha salido el tema del envío de mucho material desde el extranjero, porque así se conservarán las cédulas. Si surgen cosas durante nuestra observación, claramente tenemos en cuenta todo esto para llegar al informe. El informe no es una certificación del resultado, pero es nuestra observación. Si hay unos problemas que han podido surgir, los subraya; si no hay, dice que no ha habido, y formula unas recomendaciones que preceden de nuestra experiencia en este tipo de trabajo.

Annalisa Corrado, jefa de la misión de observación electoral de la Unión Europea (UE), explica el despliegue de observadores en el país. (Foto: César Campos / GEC)

Annalisa Corrado, jefa de la misión de observación electoral de la Unión Europea (UE), explica el despliegue de observadores en el país. (Foto: César Campos / GEC)

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—Usted encabezó la delegación en las elecciones de Bolivia, en donde por primera vez hubo una segunda vuelta presidencial. En el caso peruano, estas elecciones van a marcar también un hito institucional con el retorno de la bicameralidad. ¿Hay riesgos cuando un país vota en medio de estos cambios institucionales de tal magnitud?

Le contesto desde el punto de vista de la misión, que, como decíamos, no es político. Claro que es un reto, porque cada vez que las personas no están acostumbradas a un tipo de votación, si hay cambios complejos, se tiene que entender a qué corresponde una línea más en la cédula. Porque hace mucho tiempo que no hay dos cámaras aquí en el país, así que un montón de gente que va a votar nunca en su vida ha votado por el Senado, y no sabemos cuántas personas entienden qué tipo de relación habrá entre las dos cámaras, qué tipo de relación habrá entre el presidente y las dos cámaras, cómo se va a formar el gobierno. Así que el reto, para nuestra observación, es que las personas puedan llegar a la información y puedan entender lo que hacen en la cédula, cómo impacta en el futuro del país. Así que que el voto sea informado, esta es nuestra primera ambición. Por esto trabajamos y por esto observamos que todos los instrumentos que están poniendo a disposición de la población cumplan su misión.

—En estos momentos, según cifras de la encuestadora Datum para El Comercio, la indecisión entre la población peruana ronda el 37 %; también un 81 % afirma que no se siente representada por ningún partido político. ¿Preocupa a la misión este nivel de distanciamiento entre la ciudadanía y, de alguna manera, el sistema político?

Bueno, siendo nosotros personas que trabajamos para el fortalecimiento de la democracia, para el consolidamiento de las instituciones, que estamos trabajando con el gobierno del Perú, porque compartimos esta misión, está claro que estos datos son dolorosos casi. Pero lo que nosotros esperamos es que desplegar misiones de observación, desplegar instrumentos, también pueda ayudar a las personas a ver cuál es el nivel de la disponibilidad de las instituciones de ser transparentes, de volver a tener una relación positiva con las personas. Así que, en ese sentido, esperamos que nuestra misión pueda ayudar a reconstruir un distinto nivel de confianza.

—No es la primera vez que la UE envía una misión al Perú. ¿Las recomendaciones formuladas por misiones anteriores llegaron a ser implementadas en el Perú o, por el contrario, persisten problemas?

Varias recomendaciones de la última vez han sido tomadas en cuenta dentro de las nuevas reglas. Por ejemplo, el tema del padrón, que antes se cerraba un año antes de las elecciones y, claro, cuando se habla de grandes números, de millones de personas, en un año puede ocurrir mucho, así que puede cambiar el padrón. Así que habíamos recomendado acercar más el cierre del padrón al día de la elección, y esto ha sido llevado de un año a seis meses. La otra recomendación que habíamos hecho era dar a las personas más tiempo para ir a votar, es decir, ampliar el horario de apertura de las urnas y las mesas electorales. La última vez era desde las 8 hasta las 4 de la tarde, y ahora será desde las 7 hasta las 5 de la tarde. Y, teniendo una cédula más compleja, esto es un logro que creemos que puede ayudar.

—Finalmente, ¿qué recomendaciones le daría usted a los actores de la elección; es decir, a los organismos electorales, a los candidatos y partidos, así como a la ciudadanía?

Le diría a los actores institucionales —estoy segura de que compartimos este objetivo— el seguir trabajando para explicar, para llegar con las informaciones lo más lejos posible y para que todos, pese a donde vivan, puedan tener los instrumentos necesarios para entender cuántos son importantes. Porque cada voto cuenta, cada voto puede cambiar las cosas. Y, de verdad, el poder de los votantes se subestima mucho, además cuando hay una baja confianza en las instituciones, pero es un círculo vicioso. El poder de las personas en estos casos es muy importante. En Italia, una escritora dijo que la primera vez que las mujeres fueron a votar, tenían el documento que te permite ir a votar guardado como si fuera una carta de amor, porque era algo muy importante. A nosotros, que queremos la democracia, nos gustaría que las instituciones y todos los otros actores, incluidos los candidatos, con su manera de hablar a las personas, sean a la altura de personas que guardan como una carta de amor la esquela para votar.

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