Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Donald Trump lanzó la amenaza más dura contra Irán. El presidente de Estados Unidos advirtió este lunes que destruiría la estratégica isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo de la República Islámica y uno de los objetivos más sensibles en la actual guerra, si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz. Esta isla, por donde fluye el 90% del crudo iraní hacia los mercados internacionales, se ha convertido en el punto más vulnerable —y a la vez decisivo— de la economía del país persa en medio de la escalada con EE.UU e Israel.
Donald Trump lanzó la amenaza más dura contra Irán. El presidente de Estados Unidos advirtió este lunes que destruiría la estratégica isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo de la República Islámica y uno de los objetivos más sensibles en la actual guerra, si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz. Esta isla, por donde fluye el 90% del crudo iraní hacia los mercados internacionales, se ha convertido en el punto más vulnerable —y a la vez decisivo— de la economía del país persa en medio de la escalada con EE.UU e Israel.
“Si el estrecho de Ormuz no se abre de inmediato ‘a los negocios’, terminaremos nuestra agradable ‘estadía’ en Irán volando por los aires y destruyendo por completo todas sus plantas generadoras de electricidad, pozos petroleros y la isla de Kharg (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!), que aún no hemos ‘tocado’”, escribió Trump en su red Truth Social.
MIRA: Irán refuerza las defensas de la isla de Kharg ante una posible invasión de Estados Unidos: ¿qué se sabe?
Agregó que estas infraestructuras han sido “preservadas deliberadamente” por Estados Unidos, pero que podrían convertirse en objetivo inmediato si fracasan las negociaciones para el fin de la guerra.

El presidente estadounidense Donald Trump habla con periodistas a bordo del Air Force One en ruta a la Base Conjunta Andrews, Maryland, el 29 de marzo de 2026. (Foto de Mandel NGAN / AFP).
/ MANDEL NGAN
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Trump también señaló que Estados Unidos lleva adelante “conversaciones serias” con un “régimen más razonable” en Irán, pero consideró que es probable que no se logre un acuerdo.
El magnate había dicho el domingo que Estados Unidos logró un “cambio de régimen” en Irán gracias a la guerra iniciada el 28 de febrero junto con Israel, ello debido a los numerosos líderes iraníes que han sido asesinados desde entonces, incluido el ayatola Alí Jamenei.
Además, el domingo, en una entrevista con Financial Times, Trump reconoció abiertamente que su objetivo es “apoderarse del petróleo de Irán”, lo que implica directamente el control de la isla Kharg. Dijo que una operación militar para ese objetivo “implicaría que tendríamos que estar allí durante un tiempo”.
“No creo que tengan ninguna defensa. Podríamos tomarla muy fácilmente”, siguió.
En este punto, cabe precisar que medios estadounidenses han informado que Irán está reforzando sus sistemas de defensa en la isla de Kharg y minando algunas zonas costeras ante una posible invasión terrestre. Actualmente, en el Medio Oriente Estados Unidos tiene desplegados a unos 50.000 militares, 10.000 efectivos más de los que habitualmente hay en la zona, indicó el New York Times.
El pasado 13 de marzo, Estados Unidos ya atacó la isla de Kharg, pero solo apuntó a objetivos militares y se abstuvo de golpear la infraestructura petrolera.
¿Cómo es la isla de Kharg y cuál es su importancia?
Ubicación de la isla de Kharg. (AFP).
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La isla de Kharg es una pequeña formación coralina situada en el norte del Golfo Pérsico, a unos 25 kilómetros de la costa iraní y a 55 kilómetros al noroeste del puerto de Bushehr.
Se ubica cerca del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial.
Tiene una superficie cercana a los 20 km², con una forma alargada de unos 8 kilómetros por unos 4 kilómetros de ancho.
Está rodeada por aguas profundas que permiten el acceso de grandes buques petroleros. A diferencia de gran parte del litoral iraní, esta característica geográfica la convierte en un punto ideal para la carga de superpetroleros, además de contar con un recurso poco común en la zona: reservas naturales de agua dulce.
La terminal petrolera de la isla de Kharg en 1967. (Dominio público).
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Su importancia estratégica en el sistema energético iraní se consolidó en el siglo XX, cuando comenzó a desarrollarse como terminal petrolero en la década de 1960, en pleno auge del crudo.
Desde entonces, la isla pasó de ser un enclave menor a convertirse en el principal nodo de exportación de petróleo del país, conectada por oleoductos a yacimientos tanto terrestres como marítimos.
Para los años 70 ya operaba como centro clave para el embarque de grandes volúmenes de petróleo, y hoy canaliza la gran mayoría de las exportaciones iraníes, lo que la convierte en una pieza crítica no solo para Irán, sino para el equilibrio energético global.
De acuerdo con Reuters, la capacidad de almacenamiento en la isla de Kharg se estima en aproximadamente 30 millones de barriles. Actualmente hay allí almacenados unos 18 millones de barriles de crudo.
Las consecuencias de apoderarse o destruir la isla de Kharg
Esta imagen satelital tomada por 2026 Planet Labs PBC muestra una vista de la isla Kharg de Irán, que alberga la principal terminal de exportación de petróleo del país y es responsable de la gran mayoría de sus envíos de crudo al mundo. (Foto de 2026 Planet Labs PBC / AFP).
/ –
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
En ese contexto, la amenaza de Trump no es menor, pues apoderarse de Kharg o destruir sus instalaciones implicaría asfixiar financieramente a Irán casi de inmediato, pero también abriría la puerta a un escenario de alto riesgo global, pues los precios del barril de petróleo se dispararían.
Solo basta con ver lo que sucedió cuando Israel bombardeó tanques de almacenamiento de combustible en Teherán. Fue un golpe que alteró los mercados e hizo que el precio del crudo se dispare, por lo que Estados Unidos pidió a su aliado no repetir esa acción, al menos de manera unilateral.
No solo eso. Si hay una acción directa contra la isla, la República Islámica podría bombardear con fuerza infraestructura energética de los países aliados de Estados Unidos en el Medio Oriente, y así expandir la guerra a todo el Golfo, tal como ya amenazó.
En el plano político, si Irán pierde la isla de Kharg el régimen podría verse obligado a negociar con Estados Unidos desde una posición de debilidad.
Además, en el ámbito interno la falta de divisas generaría inestabilidad y una mayor presión social en Irán.
Tampoco hay que perder de vista que la destrucción de los oleoductos y demás infraestructura podría provocar un daño ambiental severo, con derrames masivos de petróleo y contaminación del Golfo Pérsico. Ello traería un fuerte impacto en pesca y en los ecosistemas de Irán y países vecinos.
Estados Unidos también podría enviar un mensaje geopolítico al mundo al influir en el flujo de petróleo en el Golfo Pérsico mediante su oposición dominante en Kharg.
Enviaría una señal de poder a aliados clave de Irán como Rusia, China (que es el principal comprador de petróleo iraní) y Corea del Norte.




