La educación sexual, el enfoque de género y la adopción por parejas del mismo sexo marcaron un intercambio de posiciones entre Leyla Huerta, candidata al Senado por el Partido Morado, y Roxana Rocha, candidata a diputada por Renovación Popular.
Huerta sostuvo que el problema de los embarazos adolescentes y de la violencia sexual debe abordarse desde una educación sexual integral impulsada por el Estado. Según explicó, la falta de información adecuada deja a los menores expuestos a situaciones de riesgo.
“El embarazo se puede prevenir solo con educación. Debemos mirar desde dónde viene el problema. No hay una educación sexual integral que pueda indicarte cuáles son las situaciones de riesgo o de violencia sexual”, afirmó.
La candidata del Partido Morado también consideró que la formación familiar es importante, pero señaló que no siempre es suficiente frente a las dinámicas sociales.
“La familia puede brindarte todos los valores y principios, pero en el transcurso de la vida las personas están expuestas a la sociedad y terminan copiando esas costumbres”, indicó.
Desde una postura distinta, Rocha defendió que la educación sexual debe tener como eje principal a la familia, con el Estado cumpliendo un rol complementario.
“La educación debe nacer primero de las familias, el Estado es el complemento”, señaló la candidata de Renovación Popular, quien también cuestionó lo que calificó como una “ideologización” de los contenidos educativos.
Rocha sostuvo que no se debe enseñar a los niños que existen múltiples géneros. “No podemos decirle a nuestros niños que existen 10, 15 o 20 géneros. Existen dos géneros, hombre y mujer”, afirmó.
En ese contexto, también mencionó que su agrupación política propone cadena perpetua para los pedófilos como parte de su agenda para proteger a los menores.
Huerta discrepó con esa visión y sostuvo que la realidad social demuestra la existencia de personas con distintas identidades.
“Pero existimos, somos personas y existimos”, respondió, al señalar que el debate debe centrarse en proteger a los niños frente a situaciones de violencia.
Las diferencias también se evidenciaron al abordar la adopción de menores por parejas del mismo sexo. Rocha expresó su rechazo a esa posibilidad al considerar que un niño necesita la figura de padre y madre para su desarrollo.
“La familia formada por padre y madre es la célula básica de la sociedad”, sostuvo.
Huerta, en cambio, cuestionó que el debate político continúe centrado en un único modelo familiar.
“No podemos seguir hablando solo de familia de padre y madre cuando la realidad no es esa. En este país muchas mujeres son madres solteras y sacan adelante a sus hijos”, indicó.













