Apple podría incorporar una apertura variable en las cámaras de los modelos Pro de su próximo iPhone 18. No sería una tecnología inédita, pero podría convertirse en uno de los grandes aciertos de la compañía en los últimos años, siempre y cuando consiga integrarla de manera útil y versátil.
Apple podría incorporar una apertura variable en las cámaras de los modelos Pro de su próximo iPhone 18. No sería una tecnología inédita, pero podría convertirse en uno de los grandes aciertos de la compañía en los últimos años, siempre y cuando consiga integrarla de manera útil y versátil.
Desde hace años, los detractores de la firma de la manzana mordida la acusan de ofrecer más de lo mismo en sus equipos o reciclar tecnologías que los modelos Android llevan años utilizando. Sus defensores responden que, cuando Apple añade alguna tecnología que ya está en el mercado, la reinventa, simplifica y mejora.
Sin embargo, más allá de fanáticos y detractores, la compañía sabe cómo capitalizar la discusión y mantenerse siempre en boca de todos. Ahora, en vísperas de la presentación de sus nuevos modelos, los reflectores vuelven a enfocarla. Esta vez, debido a rumores que apuntan a que estaría apostando por cámaras con apertura variable, un cambio que podría posicionarla a la vanguardia en lo que al apartado fotográfico se refiere.
Para nadie es novedad que los teléfonos de la manzana destacan desde hace años por su calidad fotográfica. Tampoco es un misterio que fabricantes como Samsung, Honor, Xiaomi o Huawei le han ido ganando terreno en zoom, tamaño de sensores, fotografía nocturna y controles manuales. Un cambio como una apertura variable bien ajustada podría significar un paso adelante para Apple en un mercado en el que todos se pisan los talones.

Apple realizará un evento especial el 9 de septiembre en Apple Park. (Foto: JUSTIN SULLIVAN / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / GETTY IMAGES VIA AFP)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
¿Qué cambiaría una apertura variable?
Así como la pupila del ojo humano se abre o se cierra para regular cuánta luz ingresa, en un sistema fotográfico el diafragma cumple la misma función. Una apertura variable permite modificar físicamente el tamaño de la abertura mediante pequeñas láminas internas, como sucede en una cámara tradicional. En la mayoría de los celulares actuales, en cambio, esta apertura es fija. En el caso del iPhone, la cámara principal de los modelos Pro mantiene una apertura de f/1,78 desde el iPhone 14 Pro. ¿Y de qué sirve que entre más o menos luz?
Una apertura de f/1,5 dejaría pasar más luz, lo que ayudaría a tomar fotos nocturnas con menos ruido, utilizar velocidades más rápidas para congelar el movimiento y lograr un desenfoque más natural. Una apertura más cerrada, como f/4, dejaría entrar menos luz, pero ampliaría la zona enfocada. Esto sería útil en retratos grupales, paisajes, fotografías de comida u objetos cercanos en los que se busca que más elementos aparezcan nítidos.
Apple no sería la primera marca en adoptar esta tecnología. Samsung ya empleó una versión de apertura dual —que alternaba únicamente entre f/1,5 y f/2,4— en los Galaxy S9 y S10. Xiaomi llevó el sistema más lejos: el Xiaomi 13 Ultra podía alternar entre f/1,9 y f/4, mientras que el Xiaomi 14 Ultra ofrecía un ajuste continuo entre f/1,63 y f/4. Ninguna de las dos compañías explicó oficialmente por qué dejó de utilizarla en sus cámaras principales. Sin embargo, todo apunta a que la complejidad, el espacio y el costo del mecanismo, sumados a la decisión de priorizar otras mejoras —como el teleobjetivo periscópico de 200 megapíxeles del Xiaomi 15 Ultra—, hicieron que la apertura variable quedara de lado.
La apuesta de Apple
El gran reto de Apple sería demostrar que esta tecnología puede ofrecer una ventaja evidente para el usuario. Una cámara con apertura variable podría ampliar las posibilidades fotográficas de un smartphone y acercar su funcionamiento al de las cámaras tradicionales, siempre y cuando llegue al público adecuado. Allí podría estar la gran ventaja de la compañía estadounidense, ya que muchos de sus usuarios siguen eligiendo sus teléfonos por sus características fotográficas y numerosos creadores de contenido los prefieren por su integración con las redes sociales.
La apertura variable también podría cubrir un vacío que los usuarios de iPhone reclaman desde hace años: un mayor margen de control sobre las cámaras. En ese aspecto, muchos teléfonos Android incorporan un modo Pro que permite manejar los ajustes fotográficos con mayor autonomía. Apple, por el contrario, pese a destacar por la integración entre hardware y software, todavía no ofrece en su aplicación Cámara un modo profesional con controles manuales comparables. Para cubrir ese vacío, tendría que permitir que el usuario ajuste la apertura y no limitar su funcionamiento al modo automático.
En todo caso, una apertura variable no le aseguraría un éxito rotundo a la compañía que ahora dirige John Ternus, pero sí podría convertirse en un diferenciador, siempre que ofrezca mayor libertad al usuario y no incremente exageradamente el ya elevado precio del teléfono.



