El coronel PNP Juan Carlos Montúfar, de la División de Robos, informó que la Policía Nacional todavía no puede atribuir a bandas de extorsionadores el incendio ocurrido esta madrugada en el distrito de La Victoria, que consumió una vivienda multifamiliar en la cuadra 4 del jirón Pisagua y dejó como saldo trágico diez personas fallecidas, de las cuales cinco eran menores de edad.
En declaraciones para TVPerú, el oficial advirtió que calificar el hecho como un acto delictivo por cobro de cupos sería precipitado en este momento. Montúfar enfatizó que el Departamento de Investigación de Incendios y peritos de Criminalística trabajan para obtener evidencias objetivas que permitan esclarecer las circunstancias reales del evento.
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“No podríamos decir si se trata aún de un hecho delictivo orientado a la extorsión. Todavía no podríamos, sería muy apresurado dar ese comentario. Todavía estamos recibiendo comentarios distintos, son diferentes. Unos dicen que probablemente fue un tema de control hegemónico del poder por esta zona para tomar la extorsión, otros dicen que un desperfecto mecánico de motos que estaban en el interior y se acumulaban. Eso es lo que dicen”, señaló ante la prensa.
El fuego se inició aproximadamente a las 3:00 a.m. en la urbanización Manzanilla 2, una zona cercana al emporio comercial de Gamarra. Nueve unidades de bomberos acudieron al lugar para sofocar las llamas que, según los reportes preliminares, se propagaron rápidamente debido a la presencia de material inflamable y vehículos eléctricos estacionados.
La Municipalidad de Lima, de otro lado, dijo en un comunicado que el siniestro en el inmueble de tres niveles “habría sido provocado”, pero que las investigaciones formales son las que esclarecerán las causas.
Hipótesis sobre el incendio en La Victoria
Sobre las causas, Montúfar detalló que existen versiones contradictorias y reiteró que sería “muy apresurado” confirmar la tesis de extorsionadores sin pruebas concluyentes.
El coronel aseguró que la institución está recolectando toda la data digital y coordinando con el Ministerio Público. “Estamos poniendo todo nuestro profesionalismo para que esto no quede impune. Vamos a dar con los responsables si fuera así de este hecho execrable”, manifestó el jefe policial respecto a las diligencias en curso.
Las autoridades confirmaron que nueve de las diez víctimas pertenecían a la familia Vílchez. Entre los fallecidos se encuentran menores de 3, 6, 8 y 15 años, además de adultos de hasta 72 años. Los cuerpos quedaron carbonizados en el interior del inmueble, lo que ha dificultado las tareas iniciales de identificación por parte de la fiscalía.
Mientras la PNP mantiene abiertas todas las líneas de investigación, los deudos y vecinos de la zona insisten en la teoría del ataque premeditado. Familiares de los fallecidos aseguran que se trató de un ataque de extorsionadores que amenazaron con quemar las motos eléctricas que eran almacenadas en este inmueble.













