martes, junio 30

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El incendio de código 4 registrado la mañana de este lunes en un almacén de la avenida Óscar Benavides (ex Colonial), en el Cercado de Lima, movilizó a más de 150 bomberos durante cuatro horas para evitar que las llamas alcanzaran otros establecimientos industriales. La emergencia también deterioró la calidad del aire en varios distritos de la capital debido a la emisión de material particulado fino, mientras especialistas advirtieron que la exposición al humo puede ocasionar afectaciones respiratorias, irritación ocular y reacciones en la piel.

El incendio de código 4 registrado la mañana de este lunes en un almacén de la avenida Óscar Benavides (ex Colonial), en el Cercado de Lima, movilizó a más de 150 bomberos durante cuatro horas para evitar que las llamas alcanzaran otros establecimientos industriales. La emergencia también deterioró la calidad del aire en varios distritos de la capital debido a la emisión de material particulado fino, mientras especialistas advirtieron que la exposición al humo puede ocasionar afectaciones respiratorias, irritación ocular y reacciones en la piel.

El incendio fue reportado alrededor de las 6:28 a.m. y comprometió un inmueble dedicado a la fabricación y almacenamiento de productos de PVC y otros materiales altamente inflamables, como caucho, fibra de vidrio, drywall y baterías de litio. Debido a la intensidad del fuego, una enorme columna de humo negro fue visible desde diversos puntos de Lima, incluso desde distritos como Miraflores, Magdalena y Jesús María.

La emergencia también afectó establecimientos vecinos, entre ellos un taller de mecánica automotriz donde se encontraban vehículos almacenados, instalaciones de la empresa Shalom —que guardaba baterías de litio y motocicletas eléctricas— y un local de revisiones técnicas de Farenet.

De acuerdo con especialistas consultados por El Comercio, las condiciones meteorológicas favorecieron el desplazamiento de los contaminantes hacia distritos ubicados al norte y noreste de Lima.

Humo del incendio elevó la contaminación del aire y afectó principalmente a distritos del norte de Lima

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) informó que el incendio de código 4 registrado en la avenida Óscar Benavides generó un incremento de la contaminación del aire debido a la emisión de material particulado fino, el principal contaminante monitoreado por la institución durante este tipo de emergencias. Brian Chávez Lino, especialista ambiental del Senamhi, explicó a El Comercio que la entidad activó el seguimiento del evento luego de que el Cuerpo General de Bomberos confirmara la magnitud del siniestro y elaboró modelos para determinar la dispersión de los contaminantes según las condiciones meteorológicas.

El especialista precisó que, debido a la dirección predominante del viento, los contaminantes fueron transportados principalmente hacia los distritos ubicados al norte y noreste de la capital. Entre las zonas con mayor impacto mencionó al Rímac, San Martín de Porres, Los Olivos, Comas, Independencia y parte de San Juan de Lurigancho.

Nosotros no podemos determinar exactamente el impacto de cada material que ha sido consumido. Lo que determinamos es hacia dónde se van a dispersar estos contaminantes de acuerdo con las condiciones meteorológicas que predominan en ese momento”, explicó.

Los contaminantes del aire generados tras el incendio en Cercado de Lima se desplazan hacia el nornoreste de la capital a una velocidad de 5.4 km/h. (Imagen: Senamhi).

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Chávez indicó que, aunque el incendio involucró materiales como PVC, fibra de vidrio, caucho, drywall y baterías de litio, el Senamhi centra su monitoreo en el material particulado por ser el contaminante que permanece por más tiempo suspendido en el aire y representa un mayor riesgo para la población.

Asimismo, señaló que el monitoreo realizado durante la emergencia evidenció un incremento de las concentraciones de este contaminante. De acuerdo con el Índice de Calidad del Aire utilizado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), el distrito de Los Olivos alcanzó la categoría de “muy insalubre”, mientras que otros distritos cercanos registraron niveles considerados “insalubres”.

El especialista explicó que la velocidad del viento, que durante la emergencia osciló entre los 3 y 4 metros por segundo, favoreció la dispersión progresiva del humo. En ese sentido, estimó que la calidad del aire podría recuperarse entre dos y cuatro horas después de controlado el incendio, dependiendo de cómo evolucionen las condiciones meteorológicas.

Finalmente, recomendó a la población mantenerse atenta a los avisos emitidos por el Senamhi para conocer qué distritos presentan mayores niveles de contaminación y, mientras persista el humo, evitar salir de casa, mantener puertas y ventanas cerradas y, en caso de ser necesario desplazarse al exterior, utilizar mascarilla para reducir la exposición al material particulado.

Especialista del SAMU advierte que la inhalación del humo puede afectar pulmones, ojos y piel

La exposición al humo generado por el incendio de gran magnitud registrado en el Cercado de Lima puede provocar afectaciones inmediatas en el sistema respiratorio, además de irritación en los ojos y reacciones alérgicas en la piel, advirtió Ronald Sánchez, personal especializado del Sistema de Atención Móvil de Urgencia (SAMU), en diálogo con El Comercio.

El especialista explicó que los pulmones son el órgano más vulnerable frente a la inhalación de los gases y partículas emitidos durante la combustión de materiales como PVC, fibra de vidrio, caucho, drywall y baterías de litio. “Lo primero que está en riesgo es nuestro sistema respiratorio. Los pulmones son los primeros que se pueden afectar al inhalar estos humos tóxicos. En segunda instancia, nuestra piel, que puede sufrir algún tipo de intoxicación o una alergia. También los ojos pueden irritarse por estos humos”, indicó.

Sánchez señaló que los primeros síntomas de exposición suelen aparecer de manera inmediata e incluyen tos, dificultad para respirar, irritación y dolor en los ojos, así como enrojecimiento de la piel. Precisó que, si las molestias respiratorias se intensifican o la persona presenta dificultad para respirar, debe acudir de inmediato a un establecimiento de salud para recibir atención médica y, de ser necesario, oxigenoterapia.

El personal del SAMU indicó que los grupos más vulnerables son los niños, especialmente los de menor edad, y los adultos mayores. En el caso de los menores, explicó que son más propensos a presentar irritación en los ojos y la piel, mientras que las personas de edad avanzada tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones respiratorias.

Como primera medida de protección, recomendó alejarse del área afectada y trasladarse a un ambiente con aire limpio para favorecer la oxigenación. Asimismo, aconsejó lavar los ojos con abundante agua si presentan irritación y retirar de la piel cualquier residuo de humo o partículas, además de cambiarse de ropa y asearse cuando sea posible.

Respecto al uso de mascarillas, Sánchez señaló que la protección más adecuada corresponde a respiradores diseñados específicamente para filtrar gases tóxicos, equipos que normalmente utilizan quienes trabajan expuestos a este tipo de sustancias. No obstante, indicó que, si la población no dispone de estos implementos, lo más efectivo sigue siendo evitar la exposición alejándose de la zona del incendio.

El especialista añadió que las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) u otras afecciones respiratorias deben extremar las precauciones, ya que la inhalación del humo puede desencadenar crisis o agravar su condición. En esos casos, recomendó acudir a un establecimiento de salud para una evaluación médica.

Finalmente, Sánchez advirtió que el riesgo no desaparece inmediatamente después de controlar el incendio, pues los contaminantes pueden permanecer en el ambiente durante varias horas e incluso más tiempo, dependiendo de las condiciones de dispersión. Por ello, exhortó a la población a no acercarse por curiosidad a la zona de la emergencia y a priorizar el resguardo de niños, adultos mayores y otras personas vulnerables hasta que las autoridades confirmen que el área es segura.

Bomberos evitaron que el incendio alcanzara otros almacenes

El comandante departamental de Lima Centro, Marcos Pajuelo, informó a El Comercio que la principal estrategia durante las primeras horas fue impedir que el fuego se extendiera hacia los predios colindantes, objetivo que finalmente fue alcanzado.

«Tenemos cuatro horas de trabajo. La emergencia ya está controlada. Se planteó una estrategia de proteger las posiciones a fin de evitar la propagación, lo cual dio un buen efecto. Al momento estamos en el segundo período operacional, que es el control para ingresar a la extinción y remoción de escombros“, explicó.

El oficial precisó que los trabajos continuarán durante varias horas más debido a la complejidad del siniestro.

«Más o menos cuatro horas de trabajo es la parte más pesada, justamente la remoción de escombros, a fin de evitar que se quede algún foco expuesto“, indicó.

Durante la emergencia participaron alrededor de 150 bomberos y más de 40 unidades, entre autobombas, cisternas, ambulancias y dos escalas telescópicas, que permitieron atacar las llamas tanto desde la avenida Colonial como desde la calle Ricardo Treneman, debido a las dificultades para acceder al foco del incendio.

En un primer momento, los bomberos intentaron ingresar desde un tercer piso hacia el área donde se originó el fuego; sin embargo, el avanzado deterioro estructural del inmueble y el riesgo de nuevos colapsos obligaron a modificar la estrategia. Incluso fue necesario realizar un forado para facilitar el acceso de los equipos de emergencia.

Material altamente inflamable complicó las labores de extinción

Uno de los principales retos para controlar el incendio fue la gran cantidad de materiales combustibles almacenados dentro del inmueble.

Según detalló Marcos Pajuelo, entre los productos presentes había caucho, fibra de vidrio, baterías de litio, PVC y drywall, materiales que generan una elevada carga térmica y aceleran la propagación de las llamas.

«Según refieren, ha habido caucho, fibra de vidrio, baterías de litio, PVC, drywall. Todo eso complica por la gran carga térmica de estos materiales“, sostuvo.

El gerente de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad Metropolitana de Lima, Mario Casaretto, explicó además que el fuego comprometió un almacén donde también se encontraban fierro, bronce, motocicletas y baterías de litio, elementos que requieren procedimientos especiales para su extinción.

«El agua no le hace nada al litio. Hay que dejar que se consuma y esperar que termine de hacer su trabajo“, indicó el funcionario, quien añadió que el principal objetivo fue mantener el incendio confinado para impedir que alcanzara las empresas vecinas.

Casaretto advirtió además que, según los mapas y sobrevuelos realizados con drones, muy cerca del área afectada funcionaba un taller de conversión de GLP y GNV, por lo que existía un riesgo considerable si las llamas llegaban hasta esas instalaciones.

Área afectada superó los 800 metros cuadrados

De acuerdo con los reportes preliminares, el incendio comprometió un área superior a los 800 metros cuadrados e incluso podría acercarse a los mil metros cuadrados. La zona concentra numerosos almacenes, talleres y predios industriales edificados sobre amplios terrenos, lo que incrementó el riesgo de propagación.

Uno de los factores que ayudó a contener el avance del fuego fue la existencia de un terreno baldío que separaba parte del almacén de algunos edificios multifamiliares cercanos. No obstante, detrás de estos espacios existen conjuntos residenciales, por lo que las autoridades mantuvieron un monitoreo permanente para evitar que las llamas alcanzaran las viviendas.

Como medida preventiva, vecinos de condominios cercanos fueron evacuados debido al intenso humo y al riesgo de intoxicación por la inhalación de gases tóxicos. Asimismo, durante las primeras horas de la emergencia se reportaron varias explosiones, situación que incrementó la preocupación entre los residentes.

Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas heridas ni víctimas mortales.

Trabajo conjunto de bomberos, Municipalidad de Lima y Sedapal

Las labores de atención contaron con la participación de diversas entidades. Personal de la Municipalidad Metropolitana de Lima cercó el perímetro para impedir el ingreso de curiosos y facilitar el desplazamiento de las unidades de emergencia, mientras agentes de fiscalización, serenazgo y Defensa Civil colaboraron con el control de la zona.

También participaron ambulancias del Sistema de Atención Móvil de Urgencia (SAMU), efectivos de la Policía Nacional y técnicos de Cálidda, quienes adoptaron medidas preventivas relacionadas con la red de gas natural.

Pajuelo destacó que la respuesta fue posible gracias al trabajo coordinado entre distintas instituciones.

«Es un trabajo multisectorial. Sedapal y la Municipalidad de Lima nos ayudaron con el abastecimiento de agua“, señaló.

Sedapal brinda sisternas para el abastecimiento de agua e incremento de la presión durante la emergencia. (Foto: Julio Reaño / GEC).

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Precisamente, Sedapal informó que desplegó tres camiones cisterna, incrementó la presión de la red de distribución y habilitó los hidrantes de la zona para garantizar el suministro continuo de agua durante toda la emergencia.

Asimismo, la Municipalidad de Lima puso a disposición maquinaria pesada, entre ella una retroexcavadora y un volquete, para apoyar en las labores de remoción de escombros una vez controlado el incendio.

Aunque las causas del incendio aún no han sido determinadas oficialmente, una de las hipótesis preliminares apunta a que el fuego se habría iniciado tras la quema de basura en los exteriores del almacén. Otra versión, proporcionada por un representante de una de las empresas afectadas, señala que personas de mal vivir habrían prendido fuego a una caja ubicada fuera del local.

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