lunes, agosto 31

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

El auge del tenis en los últimos años es una realidad: según un informe que publicó la Federación Internacional de Tenis a fines del 2024, la práctica de este deporte de raqueta creció un 25,6% en todo el mundo desde el 2019 gracias a una mayor popularidad, estrategias de crecimiento efectivas y figuras clave cada vez más reconocidas en el ‘mainstream’ deportivo.

En el circuito de tenis masculino destacan, por ejemplo, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, dos jóvenes con un nivel de dominancia digno de resaltar en el circuito de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP). Mientras que en el tenis femenino predominan tenistas como Aryna Sabalenka, Iga Świątek, Elena Rybakina y Coco Gauff, quienes hacen lo suyo en la WTA.

Alfredo Valverde, gerente general y socio fundador de IGMA Sports, resalta que el consumo de tenis profesional en el Perú ha crecido de forma importante, despertando el interés de muchas personas por practicarlo. “Hay un ‘boom’ global ahora mismo”, reflexiona, haciendo referencia a Sinner y Alcaraz como figuras reconocidas con amplitud.

David Ruiz, director y cofundador de Inyogo, agrega que el mayor interés por este deporte a nivel local se ha dado, también, gracias al crecimiento de jóvenes tenistas en el circuito profesional: Ignacio Buse y Gonzalo Bueno. Su desempeño, detalla Ruiz, ha contagiado el interés por practicar y aprender sobre tenis a nivel local, sin importar la edad o cercanía al mundo deportivo.

Perú se puso 2-0 arriba en la serie gracias a los triunfos de Ignacio Buse y Gonzalo Bueno

Perú se puso 2-0 arriba en la serie gracias a los triunfos de Ignacio Buse y Gonzalo Bueno

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Así también, Ruiz no deja de mencionar a Juan Pablo Varillas, raqueta peruana que llegó hasta el puesto 60 en el ranking ATP y avanzó hasta la cuarta ronda de Roland Garros en 2023. Luis Horna, extenista profesional y campeón del título de dobles en Roland Garros 2008, menciona a ‘Juanpi’ Varillas como una de las principales figuras del tenis peruano, tras haber llegado a ocupar un lugar importante entre un grupo selecto de tenistas a nivel local. Gracias al mayor acceso al tenis por TV y ‘streaming’, y ante una presencia más activa en redes sociales, Horna y Valverde consideran que más peruanos pudieron seguir la carrera de Varillas; un aspecto que habría despertado el apetito por más raquetas peruanas.

Asimismo, tanto Buse como Bueno mantienen una carrera ascendente en el circuito ATP. Bueno ya figura en el top 200 del ranking de tenistas profesionales; mientras que Buse ha dado pasos agigantados a lo largo del 2025 y aún más este año: llegó a las semifinales del Rio Open, un torneo ATP 500, y el sábado 23 de mayo ganó su primer título profesional en el ATP 500 en Hamburgo, en un partido que se extendió a tres sets contra el estadounidense Tommy Paul, a solo un día del inicio de Roland Garros 2026.

Pero no solo eso. El ‘colorado’ continúa rompiendo récords para el tenis peruano, el sábado 29 de agosto se coronó campeón en el ATP 250 de Winston-Salem 2026 tras derrotar al británico Arthur Fery por 6-3 y 6-2 en la final. Con este triunfo, Buse consiguió el segundo título ATP de su carrera.

A partir del lunes 25 de mayo, Buse oficialmente ocupaba el puesto 31 del ranking ATP, su mejor marca hasta ese entonces; lo que ya lo posicionaba como el tercer tenista peruano con el mejor ranking en el circuito profesional. Tras alcanzar el segundo ATP, ahora Buse ascendió al puesto 30 del ranking ATP, la mejor ubicación de la carrera del tenista de 22 años. Además de este logro, Buse recibió un importante premio económico: US$112.420, alrededor de S/378.000.

“Esto hace que haya mucho más interés del consumidor peruano por seguir el tenis profesional. Es clave tener figuras locales en el circuito”, comenta Valverde. Y, por supuesto, ello se traslada en un mayor interés por organizar torneos de tenis en el país.

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Engie, empresa que patrocinó al equipo peruano de tenis en la Davis Cup y que auspicia otros torneos, afirma que las competencias tenísticas en el país son clave, ya que permiten que los jugadores sumen puntos, jueguen en casa frente a rivales internacionales y tengan mayor exposición.

Mientras tanto, IGMA Sports organiza los torneos del ATP Challenger Tour, que son dos al año. La inversión para ello, cuenta el ejecutivo, es superior a los US$500.000; y este 2025, según Valverde, el retorno ha sido extraordinario, dado que realizaron en Lima tres torneos de este Tour (la capital fue sede de Los Inkas Open, un ‘challenger’ que cambió de sede de Guayaquil a nuestro país por temas de seguridad).

Para llevarlos a cabo, comenta Valverde, conseguir auspicios siempre es un reto. “Organizar un torneo del circuito ATP requiere que la empresa privada se involucre”, apunta. En medio del buen momento de los tenistas peruanos, resalta, el interés de las marcas por el tenis está en ascenso.

Valverde comenta que los ingresos por taquilla en un torneo del ATP Challenger en Lima cubren hasta el 15% de la inversión. Es así que el otro 85% de los gastos de cada torneo es respaldado por auspicios, derechos de transmisión y el apoyo de la Federación Peruana de Tenis. “La inversión de la empresa privada es clave para organizar y sostener estos eventos internacionales. Y no solo para los eventos, sino también para financiar la carrera de los chicos. Es un deporte costoso”, anota.

Infografía: Antonio Tarazona

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De hecho, Engie -que auspicia a la Federación Peruana de Tenis y al equipo Peruano Copa Davis desde hace dos años, y a nivel global auspicia el Roland Garros- detalla que sus recursos se destinan a que el equipo peruano de tenis tenga lo necesario para entrenar y competir, debido a las cuantiosas inversiones que este deporte requiere.

Lo más significativo, cuenta la compañía, es el acceso a un centro de entrenamiento adecuado, contar con un equipo de profesionales (entrenador, preparador físico, fisioterapeuta, entre otros) y cubrir los costos de viaje, que incluyen pasajes, hospedaje y alimentación. Según diversas estimaciones alcanzadas por Engie, el presupuesto anual para que un tenista profesional pueda competir y desarrollarse a nivel profesional -y en una escala óptima- oscila entre US$85 mil y US$100 mil; un monto significativo para la gran mayoría de deportistas.

Desde IGMA Sports precisan que la cifra, incluso, puede superar los US$120 mil solo para prepararse y competir en torneos de la ATP que permitan sumar una importante cantidad de puntos en el ranking; así como en invertir el tiempo necesario para disputar torneos de mayor nivel.

¿Cuánto representan los auspicios de dicho presupuesto? De acuerdo con IGMA Sports, las cifras varían por cada jugador, pero “la idea es cubrir con los auspicios más del 50% de sus gastos anuales”, explica Valverde. Así, precisa que las fuentes de ingresos para los tenistas son: auspicios, premios que gana en los torneos y el apoyo de la Federación Peruana de Tenis.

Los premios también varían significativamente a nivel de torneos profesionales: en el circuito de los ATP Challengers, el ‘prize money’ total puede variar entre los US$60.000 y los US$250.000; mientras que, en contraste, el ‘prize money’ total de los cuatro Grand Slams (Australian Open, Roland Garros, Wimbledon y US Open) que se disputan al año pueden llegar a más de US$90 millones, con los ganadores de dichos torneos llevándose hasta US$5 millones (antes de impuestos).

Gonzalo Bueno está a una baja de jugar el cuadro principal. (Foto: Federación Peruana de Tenis)

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Para muchos tenistas, superar la clasificación de un Grand Slam puede ser económicamente significativo: con solo disputar la primera ronda de individuales del US Open, por ejemplo, el monto a recibir llega a cerca de US$110 mil, y un jugador que pierde en la primera ronda clasificatoria en dichos torneos puede llegar a recibir US$27.500 aproximadamente. No obstante, Valverde destaca que, como se participa de acuerdo al puesto que cada tenista ocupa, los más beneficiados son, en general, los que ocupan el top 100 del ranking ATP.

Impulsar el tenis en el Perú, al igual que otros deportes que están fuera del ámbito futbolístico, es una labor compleja y repleta de desafíos en el camino. Para Horna, uno de los principales retos reside en la falta de cultura de inversión en el deporte en nuestro país, y el desconocimiento sobre el retorno que dichas inversiones pueden generar a nivel de marketing y desarrollo; una visión que, en ciertos ámbitos, ha variado en otros países de la región.

“En países como Brasil, Chile o el mismo Ecuador, mis colegas que están en la organización de eventos deportivos se sorprenden cuando les digo que a nosotros nos cuesta salir a vender dos eventos profesionales como los ‘challengers’ que organizamos aquí”, cuenta Horna. “Hay aspectos que tienen que cambiar a nivel estructural para que el panorama sea distinto, tanto a nivel de educación, valores y hasta salud”, añade.

También está el reto de potenciar el tenis femenino, que crece de manera más lenta en el Perú, ya que, como sostiene Valverde, hoy el interés del consumidor peruano y de las marcas está basado principalmente en el tenis masculino.

Infografía: Antonio Tarazona.

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Un aspecto adicional reside, también, en el elevado costo de practicar tenis, especialmente a nivel profesional. Es ahí donde la relevancia de los auspicios entra a tallar.

A la fecha, diversas marcas ya vienen apostando por el tenis en el Perú. Es el caso de Sporade, marca del Grupo AJE, que incursionó en el tenis auspiciando diversas competencias, como los partidos de clasificatorias de la Copa Davis cuando se juegan en el Perú, los ATP Challengers, torneos organizados por la Federación Peruana de Tenis y torneos de clubes privados.

“Estas alianzas nos permiten consolidar una relación de largo plazo. Durante los torneos, acompañamos a los jugadores en distintos momentos clave del evento, asegurando una hidratación adecuada y desarrollando activaciones con el público”, comenta Erika Córdova, Gerente de Marketing de AJE en Perú.

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