Durante excavaciones de 2026 en el Museo de Sitio Huaca Pucllana, en San Isidro, el Ministerio de Cultura (Mincul) halló los restos de un adulto, probablemente masculino, depositado como ofrenda ritual para clausurar un canal subterráneo ceremonial. El análisis preliminar ubica esta sepultura en el horizonte de la cultura Lima, alrededor del año 650 d. C., lo que le atribuye una antigüedad cercana a los 1.400 años.
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Este hallazgo ofrece valioso material de análisis para comprender mejor las actividades ceremoniales llevadas a cabo en Huaca Pucllana a lo largo de su época precolombina.
Asimismo, los análisis preliminares de la pelvis y la cresta occipital sugieren que los restos corresponden a un varón adulto. Sin embargo, este diagnóstico inicial se validará mediante exámenes profundos de antropología física, los cuales esclarecerán la edad exacta, el sexo, eventuales patologías o traumatismos y el estado general de salud del individuo.
El pozo ceremonial destaca por estar construido con cantos rodados en lugar de los adobes tradicionales de Huaca Pucllana, una técnica inusual que evidencia la diversidad arquitectónica de la cultura Lima. La combinación de esta estructura, el canal subterráneo y la ofrenda humana confirma el uso sagrado del espacio y abre nuevas vías para investigar las ceremonias de clausura prehispánicas.
A futuro, los análisis antropofísicos del individuo y el estudio integral de los materiales recuperados permitirán determinar las causas de su muerte, así como la secuencia temporal de uso del recinto ritual.

