En lo que va del año, el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) registró unas 27 atenciones por mordeduras de perro, de las cuales algunas requirieron hospitalización debido a la severidad de las lesiones. Estas emergencias, asociadas en varios casos a canes de razas de gran fuerza, reafirman la alerta de los especialistas sobre la necesidad de una tenencia responsable y medidas preventivas para proteger a la población infantil.
Ante este panorama, el Dr. Rubén Huamaní, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del INSN, advirtió que estos ataques suelen ocurrir en el entorno familiar, principalmente en agravio de menores de cinco años. Precisó, además, que en la mayoría de veces, sucede en la propia vivienda.
El caso más grave es el de un menor de 4 años, quien está hospitalizado en el Servicio de Cirugía Plástica y Quemados, luego de sufrir mordeduras de un perro la tarde del domingo 15. Según el testimonio de su madre, el ataque ocurrió cuando el menor cayó sobre el animal en la vivienda de sus abuelos paternos.
El niño fue intervenido quirúrgicamente el mismo día de su ingreso al centro pediátrico y evoluciona de manera favorable. “La intervención quirúrgica duró cinco horas. El niño presentaba múltiples lesiones graves en el rostro, frente, mejilla y nuca, la oreja derecha prácticamente arrancada, y además presenta edemas en los párpados”, detalló el Dr. Huamaní.
En ese contexto, el cirujano plástico informó que Cirugía Plástica y Quemados del INSN recibe un promedio de hasta 30 niños al año que requieren hospitalización por mordeduras de diversos animales, no solo caninos, sino también de caballo, cerdo y burro.
Finalmente, el Dr. Huamaní recordó que las mordeduras de perros son accidentes prevenibles y, por ello, exhortó a los padres a permitir que el personal de salud actúe oportunamente para salvaguardar la vida y recuperación de los menores.
Según cifras de la Estrategia Sanitaria Nacional de Enfermedades Metaxénicas y Zoonosis del INSN, durante el 2025, se atendieron 169 casos de mordedura canina, principalmente por emergencia, con picos de mayor incidencia en marzo, junio y noviembre. Lima concentró la mayoría de casos, especialmente el distrito de Breña, y el grupo más afectado fue el de niños de 0 a 5 años.
En el inicio de 2026, entre enero y mediados de febrero, se reportaron 27 casos, con predominio de pacientes procedentes de Lima, seguidos por Callao, Apurímac y Piura. Al igual que el año anterior, los menores de 0 a 5 años continúan siendo los más afectados.











