La situación se repite cada año. Durante la temporada de bajas temperaturas -que comienza a mediados de abril y termina a inicios de octubre- las infecciones respiratorias aumentan considerablemente.
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En este escenario, las poblaciones más vulnerables son los adultos mayores de 60 años y los niños menores de 5. Jorge Luis Escobar, director General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud del Minsa, explica que las personas adultas que corren más riesgo frente a las infecciones respiratorias son aquellas con enfermedades crónicas como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, diabetes, enfermedades cardíacas, neoplasias y otras.
Además, las poblaciones de menores recursos, en las que existen altos índices de anemia y desnutrición crónica infantil, son especialmente vulnerables.
“La anemia y la desnutrición crónica disminuyen la capacidad de respuesta a infecciones. Además, predisponen a que estas sean más severas y con una recuperación más difícil”, explica Camille Webb, infectóloga de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.
Como ha informado la Unidad de Periodismo de Datos, para el 2021 los índices de anemia en niños de entre 6 y 35 meses fue de 38,8%. Por su parte, la desnutrición crónica en niños menores de 5 años fue de 11,5%.
Por su parte, Escobar considera que en el país existe “una situación de vulnerabilidad terrible” debido a que tenemos “una población con desnutrición crónica, anemia y sin cultura de vacunación”.
La importancia de la ventilación
Cerrar ventanas y puertas para evitar el frío o el viento es uno de los principales motivos por los que los contagios de infecciones respiratorias aumentan durante la temporada de bajas temperaturas.
“Hay la creencia de que el viento es lo que enferma, entonces en el invierno hay la tendencia a cerrar las puertas y ventanas. Por eso hay más contagios que en el verano, cuando las actividades son más al aire libre. Sin embargo, la ventilación ayuda mucho a bajar la cantidad de infecciones”, señala Webb.
Vacunación insuficiente
A pesar de que las heladas y los friajes son fenómenos que el país experimenta todos los años, la vacunación contra el neumococo y la influenza avanza de manera lenta: según el “Plan de contingencia del Ministerio de Salud frente a los efectos de las bajas temperaturas, 2022″, antes de la temporada de bajas temperaturas, solo el 1% de los mayores de 60 años estaba vacunado contra el neumococo, la bacteria que causa la neumonía.
Actualmente, la cobertura de la vacunación contra el neumococo y la influenza no supera el 30%. Ello, a pesar de que el Plan de contingencia del Minsa tenía proyectado haber alcanzado cifras superiores para este julio (ver gráfico).
“Tenemos que ser claros: se han caído algunas vacunas en términos de cobertura. En influenza no estamos superando el 20% y en neumococo el 30%. Hay problemas en este tema”, señala Escobar. Según el funcionario, con la pandemia del COVID-19 se descuidó la inmunización contra otras enfermedades. Se refirió también a una “falta de cultura de vacunación” en parte de la población.
Por su parte, Webb explica que las vacunas contra la influenza y el neumococo no evitan que las personas contraigan la infección, pero sí reducen la mortalidad y el riesgo de hospitalización. Cabe recordar que las vacunas contra la influenza y neumonía son gratuitas.
“Definitivamente, la baja vacunación contra la influenza y el neumococo en los menores de 5 años y mayores de 60 puede aumentar el riesgo de infecciones severas”, señala.
La respuesta del gobierno
Con la finalidad de proteger a las poblaciones más vulnerables, el pasado 6 de junio se aprobó el “Plan de contingencia del Ministerio de Salud frente a los efectos de las bajas temperaturas, 2022″. Para ejecutar el plan, se ha destinado un presupuesto de S/1′220.370.
De la mano con el Instituto Nacional de Salud (INS) y un equipo multidisciplinario, el Minsa evaluó los niveles de vulnerabilidad y riesgo en salud de cada región del país en base a los siguientes criterios:
- Proporción de distritos identificados como de muy alto riesgo ante las bajas temperaturas, en relación al total de distritos con los que cuenta la región.
- Proporción de población expuesta de los distritos identificados como de alto riesgo ante las bajas temperaturas, en relación a la población total de la región.
- Distritos con más de una defunción por neumonía en menores de 5 años y mayores de 60.
- Número de establecimientos de salud del I nivel de atención con menos de una defunción por neumonía en menores de 5 años y mayores de 60.
Luego, cada región obtuvo un puntaje final para definir el orden de prioridad de atención (ver gráfica).
Las regiones con mayor prioridad en el Plan de contingencia del Minsa son Cusco, Puno, Junín, Lima y Ayacucho. Por otro lado, las menos priorizadas son Tumbes, Callao, Lambayeque, Tacna y Moquegua.
Según Escobar, como parte de la preparación preventiva se ha dotado de medicamentos e inhaladores al personal de salud. El médico, además, enfatizó en la importancia de tener un diagnóstico temprano de las enfermedades respiratorias y exhortó a la población a acudir al establecimiento de salud más cercano si presenta síntomas como tos, fiebre alta, aumento de la frecuencia respiratoria o cansancio.
Asimismo, Escobar asegura que es necesario “instalar una cultura de cuidado” para enfrentar las bajas temperaturas, que incluya una “alimentación balanceada” y la vacunación.
Más datos
- Para mayor información sobre la vacunación contra influenza y neumococo, puedes comunicarte a la línea gratuita 113.
- Es necesario acudir a un establecimiento de salud en caso un niño presente los siguientes síntomas: tos, fiebre, respiración cansada, inquietud, irritación, falta de apetito o vómitos luego de comer, más sueño de lo normal, falta de fuerza para lactar, fiebre por más de dos días.
- En el caso de adultos mayores, las señales de alerta son: pérdida de apetito, somnolencia, confusión y malestar general intenso.




