`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Luces de neón saturan el humo de la pirotecnia en la tribuna del ficticio Club Atlético Libertad del Puerto en Argentina. El estadio vibra y amenaza con desbordarse. Hay banderas que cuelgan como telones de guerra y gargantas que compiten por ver quién canta más fuerte, como si se tratara de una eterna batalla entre la Trinchera Norte de Universitario y el Comando Sur de Alianza Lima, cada cual convencida de que su grito cambia el destino del partido de fútbol. En la serie “Barrabrava”, que acaba de estrenar su segunda temporada en Prime Video, hay escenarios así de eufóricos, pero la verdadera tensión está cuando se apagan los fuegos artificiales y los líderes de la hinchada argentina, César y ‘El Polaco’, quedan frente a frente, convertidos en enemigos íntimos que deben decidir si se destruyen o se vuelven a unir para evitar una tragedia mayor.
Luces de neón saturan el humo de la pirotecnia en la tribuna del ficticio Club Atlético Libertad del Puerto en Argentina. El estadio vibra y amenaza con desbordarse. Hay banderas que cuelgan como telones de guerra y gargantas que compiten por ver quién canta más fuerte, como si se tratara de una eterna batalla entre la Trinchera Norte de Universitario y el Comando Sur de Alianza Lima, cada cual convencida de que su grito cambia el destino del partido de fútbol. En la serie “Barrabrava”, que acaba de estrenar su segunda temporada en Prime Video, hay escenarios así de eufóricos, pero la verdadera tensión está cuando se apagan los fuegos artificiales y los líderes de la hinchada argentina, César y ‘El Polaco’, quedan frente a frente, convertidos en enemigos íntimos que deben decidir si se destruyen o se vuelven a unir para evitar una tragedia mayor.
El estreno de la “Barrabrava 2” coincide con la antesala de la Copa Mundial de 2026, el torneo que reunirá por primera vez a 48 selecciones y que tendrá sedes compartidas entre Estados Unidos, México y Canadá. En teoría, parece el contexto perfecto para lanzar una ficción sobre hinchas radicalizados, pues el fútbol volverá a ocupar conversaciones, portadas y noches enteras frente al televisor. Pero el director de la serie, Jesús Braceras, mira ese escenario con cautela. “Ojalá lo sea”, responde durante una conversación por Zoom junto a los actores Gastón Pauls y Matías Mayer.
“Podría ser atractivo estrenar en este contexto del Mundial, pero no sé si sea el momento ideal en este caso”, agrega lo dicho, a propósito del cambio en las reglas de transmisión del entretenimiento. “Lo que tiene el streaming es que te permite ver una serie cuando quieras, algunos descubrirán la primera temporada mucho después”, dice.
Jesús Braceras investigó durante años antes de levantar la serie. Habló con barristas reales, periodistas y personas ligadas a la justicia. (Foto: Prime Video/Adrian Díaz)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
LEE MÁS: Luis Advíncula y Héctor Chumpitaz se unen al lanzamiento especial de Tequila Don Julio inspirado en el Mundial 2026
Braceras también habla de una realidad social “empobrecida” que encuentra en las barras un espacio de identidad. Las tribunas, entonces, dejan de ser un lugar para cantar noventa minutos. Se convierten en refugio y familia, al mismo tiempo que en amenazas.
En la serie, Gaston Pauls interpreta a César, uno de los líderes históricos de la barra del Club Atlético Libertad del Puerto. Matías Mayer, por su parte, da vida a ‘El Polaco’, su hermano menor, un hombre menos frío y más impulsivo. En la nueva temporada, la relación entre ambos entra en combustión cuando ‘El Polaco’ asciende y ocupa el liderazgo de la barra, que antes compartía con César. El poder cambia el equilibrio entre los dos y convierte la fraternidad en una zona minada donde tiene lugar la sangre. El crimen.
La serie, creada por Braceras junto a Gabriel Nicoli y escrita también por Cecilia Guerty, Mariano Hueter y Julio Boccalatte, se mueve entre operaciones clandestinas, pactos violentos y traiciones familiares. (Foto: Prime Video)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
LEE MÁS: La lista de las figuritas más complicadas de conseguir del Álbum Panini del Mundial 2026
“Como estrategia, es inteligente estrenar la serie en este contexto, debido a la popularidad del deporte tanto en Argentina, Latinoamérica y el mundo. Y es una buena excusa para mostrar lo que sucede en una agrupación como puede ser una barra brava, pero la serie trata más sobre la familia de los protagonistas y los residuos interpersonales, humanos, que en cuestiones ligadas con la realidad o el fútbol como deporte”, sostiene el actor.
Si bien por un lado está el orgullo por una hinchada como la peruana en el Mundial de Rusia 2018. Otros casos salen del ideal de “hincha”. Hay países, por ejemplo, a los que se les cerró la puerta en la cara durante Qatar 2022 y Sudáfrica 2010, a causa del comportamiento de grupos identificados como “narcobarras”, etiquetas incómodas para designar a ese cruce de hinchada radicalizada y negocio turbio que ya no se limita a la tribuna. Este año, el Gobierno argentino armó un operativo que reúne en una misma base de datos 35 mil nombres de violentos de cancha, personas con causas penales y deudores de cuota alimentaria a sus hijos a quienes Estados Unidos podrá negar el ingreso a los estadios del Mundial.
“Todo forma parte de un circuito bastante sucio que necesita del otro, del paso siguiente. La policía, jueces, justicia, público, medios de comunicación, empresas, apuestas”, dice Gaston Pauls. Mientras habla, el actor no parece interesado en romantizar el universo de las barras. Más bien intenta mostrar cómo la pasión puede ser manipulada por intereses económicos y políticos. “Hay mucho alrededor del fútbol donde se ve lo mejor y lo peor del ser humano. También la pasión más pura al lado de la especulación más pura, o más oscura, del hincha. El hincha, que podría ser lo más sano, ya también tristemente está contaminado”, agrega.
El personaje de Gastón Pauls se contamina por las drogas, como alguna vez le ocurrió al propio actor. “Lo que más me importaba, como el adicto en recuperación que soy desde hace un montón de años, es mostrar que mi personaje perdía en la primera temporada, y que mucho de su derrota, como perder a su pareja, su hermano, la familia, el poder en la barra, tenía que ver con el consumo de sustancias. Entonces, me parecía que la serie, sin buscar eso puntualmente, estaba mandando un mensaje que me interesa que se mande: si consumes, pierdes”, cuenta.
En “Barrabrava”, esas heridas atraviesan a personajes frágiles, que en la desesperación de sentirse parte de algo muestran la realidad. No está confirmada una tercera temporada, pero el productor de la serie dejó abierta la posibilidad de tener muchas más, de acuerdo al éxito de los lanzamientos.




