En Lima y gran parte de la costa peruana, cada vez son más los ciudadanos que comentan que el otoño —e incluso el invierno— ya no se sienten como antes.
En Lima y gran parte de la costa peruana, cada vez son más los ciudadanos que comentan que el otoño —e incluso el invierno— ya no se sienten como antes.
Desde el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), la directora de Meteorología y Evaluación Ambiental Atmosférica, Grinia Ávalos, advierte sobre esa posibilidad: este año se registrarían “otoños más cálidos e inviernos menos fríos”, una condición característica cuando se presenta este fenómeno climático. Según explicó, los primeros efectos ya se observan en regiones como Piura, donde se han reportado temperaturas de hasta 38.5 °C, una cifra inusual para esta temporada.
La especialista señaló que, debido al calentamiento del Pacífico, las estaciones frías podrían pasar casi desapercibidas durante este año. A ello se suma la presencia de cielos despejados y un incremento sostenido de la temperatura ambiental, condiciones que modificarían el comportamiento climático habitual en gran parte del litoral peruano.
El Niño: costa norte y centro sentirán mayor impacto
De acuerdo con la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), este evento se mantiene actualmente en condición débil, aunque existe una alta probabilidad de que evolucione a una intensidad moderada entre mayo y julio.
Luis Vásquez, vocero del Enfen, explicó que el escenario más probable no apunta a un evento extraordinario, sino a un Niño Costero de carácter débil o moderado. “Existe una posibilidad, pero es demasiado baja. Según los pronósticos nacionales y de las entidades internacionales, la mayor probabilidad es que sea un Niño débil”, sostuvo.
Monitoreo de El Niño Costero el 20 de abril de 2026. (Foto: SENAMHI)
/ Diego Aquino Pedraza
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Sin embargo, precisó que la llegada de ondas Kelvin cálidas durante las próximas semanas podría intensificar el fenómeno. Actualmente, la temperatura superficial del mar presenta anomalías de entre 1 y 1,5 grados Celsius por encima de lo normal, pero en un escenario moderado estos valores podrían acercarse a los 2 grados.
En una entrevista para El Comercio La meteoróloga Ávalos señaló que ya se registran temperaturas entre 1 y 2 grados por encima de lo normal en algunas localidades, lo que se traduciría en más horas de sol y una temporada invernal más “confortable” para Lima, con menos frío, humedad y neblina de lo habitual.
Este calentamiento tendría efectos más notorios en la costa norte, donde el aumento de la temperatura ambiental sería más evidente, aunque también podría generar cambios en la costa central y variaciones climáticas en la sierra centro y sur.
Sectores de agricultura y pesca afectados
El impacto no se limitaría a la sensación térmica. Sectores productivos como la pesca, la agricultura y la industria textil también enfrentarían alteraciones debido a la falta de variabilidad estacional.
En el caso de la pesca, especies de aguas frías como la anchoveta podrían desplazarse hacia zonas más profundas o migrar hacia el sur, afectando su disponibilidad. Por el contrario, especies adaptadas a aguas más cálidas, como el bonito o la pota, podrían aparecer con mayor frecuencia cerca del litoral.
En la agricultura, las autoridades advierten posibles afectaciones diferenciadas según la región y el tipo de cultivo. Algunas zonas vulnerables podrían enfrentar riesgos de sequía, mientras que otras registrarían cambios en sus ciclos productivos por la ausencia de bajas temperaturas.
Por su parte, Frank Chávez, gerente de Ingeniería y Prevención de Gallagher Perú, advirtió que sectores de la infraestructura agraria deben prepararse con medidas preventivas, especialmente en zonas cercanas a ríos y quebradas, donde aún podrían registrarse lluvias y activación de cauces.
Además, hacia la primavera podrían presentarse lloviznas importantes, especialmente en sectores de la sierra centro y sur, como parte de la evolución del fenómeno y de los cambios atmosféricos asociados.
Vigilancia permanente hasta 2027
El Enfen informó mediante un comunicado que mantiene monitoreo constante de las condiciones oceánicas y atmosféricas mediante reuniones quincenales y cruceros oceanográficos para recoger información directa del mar peruano. Según sus proyecciones actuales, el fenómeno podría extenderse incluso hasta inicios de 2027.

La Comisión Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) informa a la ciudadanía los cambios climáticos el 27 de abril (Foto: «X», antes twitter, de @enfenperu)
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Aunque por ahora se descarta un “super Niño”, las autoridades insisten en que la población debe mantenerse atenta a las actualizaciones oficiales.
Aunque Grinia Ávalos descartó hablar oficialmente de un “super Niño”, remarcó que sí existe una vigilancia constante sobre el Pacífico Oriental y Central, ya que un calentamiento más persistente podría afectar de forma importante a la agricultura, especialmente en cultivos de agroexportación, donde un aumento sostenido de temperatura puede reducir la floración y la producción si no existe un manejo agronómico adecuado.
Por otro lado, Chávez sostuvo que el principal problema en el país sigue siendo la falta de cultura de prevención. Consideró que tanto autoridades como empresas mantienen una actitud reactiva, actuando recién cuando el riesgo ya está presente, en lugar de anticiparse con limpieza de cauces, revisión de techos, rutas de evacuación y planes de contingencia.
“Somos reactivos”, afirmó, al cuestionar que cada verano se repitan desbordes e inundaciones por la falta de planificación y por permitir incluso asentamientos en zonas de alto riesgo.




