De cuclillas, a los gritos y con gestos feroces, que es como suele vivir los partidos -sean victorias, empates o derrotas-, Pablo Guede no escatimó en preservar su hígado anoche al borde del campo del estadio Río Parapití. Carajeó a quien tuvo cerca y al que lo tenía lejos le transmitió su metódica histeria con gestos. Al final no alcanzó. En el primer partido en serio, más allá de las bajas por lesión, este Alianza Lima de Guede empezó con el pie izquierdo la Fase 1 de la Libertadores.
De cuclillas, a los gritos y con gestos feroces, que es como suele vivir los partidos -sean victorias, empates o derrotas-, Pablo Guede no escatimó en preservar su hígado anoche al borde del campo del estadio Río Parapití. Carajeó a quien tuvo cerca y al que lo tenía lejos le transmitió su metódica histeria con gestos. Al final no alcanzó. En el primer partido en serio, más allá de las bajas por lesión, este Alianza Lima de Guede empezó con el pie izquierdo la Fase 1 de la Libertadores.
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Fue un 1-0 en una cancha ganable ante un rival ganable. O al menos es la idea que ronda en el 95% de los directivos íntimos. Había espacio para la hazaña frente a un rival que por primera vez disputaba el torneo y que, si es que se mide el favoritismo por números, contaba con un plantel que valía la tercera parte del cuadro íntimo.
Peor aún. La expectativa era muy agresiva teniendo en cuenta de la inversión récord de 10 millones de soles que se hizo en fichajes y que seguramente siguió creciendo en cuanto a salarios con la llegada de Luis Advíncula. Bajo esa mirada es que se esperaba un triunfo blanquiazul en Paraguay. O por lo menos no perder.
No se pudo.
El Alianza que empezó no pudo mejorar. Por el contrario, con las variantes se sintió aún más en cuanto a profundidad y desequilibrio. La lesión de Pavez jugó en contra, pero también la ansiedad de un Girotti que va acumulando estrés por no anotar y se nota.
Habilidoso, solidario, aguerrido, se complica en los últimos metros producto de la ansiedad. Lo de Gentile, que también tuvo un par de opciones claras, contribuye al nerviosismo. Cari, de titular, fue insuficiente más allá de un remate débil luego de un buen amague.
Guede intentó recomponer el juego con los ingresos de Vélez, Cantero y Castillo en la última media hora de juego; pero no encontró respuesta. Ni Paolo fue una solución para un Alianza que intentó ir hacia adelante, pero descompensado atrás con el ingreso de Jussepi García, un debutante de 18 años al que le costó una vida los 12 últimos minutos. Por su lado vino el gol y casi protagoniza un segundo por un mal corte. Apuesta máxima de Guede.
Y que no se confunda. Alianza sí pateó al arco, pero no supo hacerlo con acierto. La finalización fue el Talón de Aquiles.
Alianza Lima tuvo un mejor primer tiempo en ataque, pero en la segunda parte apenas pudo asomarse al arco de 2 de Mayo. Foto: captura Telefe
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Fue derrota es cierto, pero es 1-0. La llave, por las grandes diferencias fuera de la cancha, sigue siendo accesible para un Alianza que debería ahogar al 2 de Mayo en Matute y ganar por un mínimo de 3-0.
La revancha será en siete días y en el medio, el domingo, el cuadro victoriano debe recibir a Comerciantes Unidos en Matute. Un partido que seguramente Guede aprovechará para dosificar fuerzas y cuidar a los sentidos.
Eso sí, tras el debut con victoria en la Liga 1 ante sport Huancayo de visita, sigue siendo obligatorio un triunfo ante Comerciantes. Sea con el equipo titular o alterno, un resultado distinto al triunfo sería una catástrofe.
Luego de una victoria el domingo, Guede urge reinvindicarse el miércoles en la vuelta con un triunfo que haga posible la clasificación. tiene plantel para eso más allá de las lesiones.
Una eventual eliminación sería casi un escenario apocalíptico por más que desde la directiva refuercen la idea de que este año lo que más importa es el título nacional. Y es que las derrotas a nivel internacional este año resuenan más por la reciente campaña -exitosa a medida de los antecedentes- del equipo bajo la conducción de Néstor Gorosito. Con él, Alianza disputó 18 partidos (récord) en un año, además de avanzar desde la Fase 1 hasta la fase de grupos dejando en el camino jornadas inolvidables como la clasificación ante Boca en la Bombonera.
Y aunque luego no tuvo argumentos para pelear en el torneo local, lo hecho por Gorosito obliga -presiona- a Guede a por lo menos llegar a fase de grupos.
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