La noticia estuvo acompañada por declaraciones del embajador de Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro, quien expresó el respaldo de su país a las iniciativas de cooperación en materia de seguridad. El diplomático señaló que la embajada mantiene una estrecha colaboración con el Perú en aspectos relacionados con equipamiento, apoyo a la Policía Nacional y entrenamiento militar.
“Vamos a seguir apoyando al país en temas de seguridad porque sabemos que la seguridad trae estabilidad y con estabilidad traemos prosperidad. Vamos a seguir apoyando en esos temas, así que vamos a seguir trabajando con el nuevo gobierno”, afirmó Navarro.
La propuesta impulsada por Reggiardo, sin embargo, no es nueva. De acuerdo con el archivo periodístico y los comunicados oficiales de la Municipalidad Metropolitana de Lima, la iniciativa viene siendo promovida desde finales de 2025 y ha ganado especial visibilidad durante los últimos meses a través de una serie de anuncios, reuniones y expresiones de respaldo de autoridades locales y representantes del sector privado.
No obstante, pese a los avances comunicados públicamente, hasta la fecha no se ha difundido un reglamento, un plan de implementación ni documentos técnicos que permitan conocer con precisión cómo operará la futura Guardia Metropolitana, cuáles serán sus competencias específicas o cuál será el cronograma para su puesta en marcha.
La cronología de la propuesta
El antecedente más reciente se produjo el 16 de junio de este año, cuando el alcalde de Lima informó sobre las coordinaciones que viene realizando con Estados Unidos para la implementación de la Guardia Metropolitana. Si bien se destacó la cooperación internacional en materia de seguridad, no se precisaron los alcances concretos de dicha asistencia ni los mecanismos mediante los cuales esta contribuiría al desarrollo de la iniciativa.
Meses antes, el 17 de marzo, Reggiardo sostuvo una reunión con representantes de diversos sectores económicos, entre ellos dirigentes empresariales de Gamarra, Mesa Redonda, el Triángulo de Grau y Las Malvinas, además de representantes del sector transporte. Durante el encuentro, los gremios expresaron su respaldo a la propuesta y señalaron que la creciente inseguridad afecta directamente sus actividades económicas.
Al finalizar la reunión, los participantes suscribieron un acta que sería remitida al Poder Ejecutivo con el objetivo de solicitar la aprobación del marco legal necesario para la creación de la Guardia Municipal y de una futura Secretaría Nacional de Seguridad Ciudadana.
Una semana antes de ese encuentro, durante una ceremonia realizada en el Palacio Municipal con la participación de una misión de la Policía Municipal de Madrid, diversos alcaldes de Lima Metropolitana manifestaron públicamente su respaldo a la propuesta impulsada por el alcalde de Lima.
Entre ellos se encontraba el alcalde de Santiago de Surco, Carlos Bruce, quien sostuvo que la iniciativa podría convertirse en una herramienta complementaria para enfrentar los problemas de inseguridad que afectan a la capital.
“Para la realidad que está viviendo nuestra ciudad hoy, nos parece una solución muy interesante para ayudarnos a combatir las situaciones adversas que enfrentan nuestros ciudadanos. Creo que debemos entrar en temas concretos, como el financiamiento y la capacitación del personal. La población toma esto como algo que puede ser parte de la solución al problema de la inseguridad ciudadana”, declaró.
Semanas antes, a mediados de febrero, Reggiardo había solicitado públicamente que quien asumiera la Presidencia de la República priorizara la implementación de la Guardia Municipal Metropolitana y la creación de una Secretaría Nacional de Seguridad Ciudadana.
“La lucha contra la criminalidad es multicausal y multifactorial. Para ello se requiere una autoridad del más alto nivel, empoderada por la Presidencia de la República, llamémosle un zar de la seguridad ciudadana, que trabaje de manera articulada con todos los sectores. No podemos combatir a la delincuencia solo desde el lado policial”, afirmó en aquella oportunidad.
Sin embargo, los primeros detalles sobre la iniciativa habían sido expuestos un mes antes. En enero, durante una conferencia realizada en la Universidad de San Martín de Porres, el burgomaestre adelantó que la Guardia Metropolitana estaría integrada por personal altamente capacitado que ayudaría a liberar a la Policía Nacional de funciones relacionadas con el control del tránsito y la atención de delitos menores en espacios administrados por la comuna.
Durante esa presentación, Reggiardo sostuvo que la Guardia Municipal Metropolitana funcionaría como una Sociedad Anónima Municipal, con autonomía administrativa y personalidad jurídica propia. Asimismo, indicó que estaría integrada por personal especializado y equipada con cámaras de reconocimiento y herramientas tecnológicas de última generación.
“La propuesta apunta a dotar a esta fuerza de mejores recursos, como equipamiento moderno y, de ser el caso, armas de fuego de uso civil y bajo calibre, bajo estrictos criterios de capacitación y licenciamiento. Acepto las críticas, lo que no acepto es la indiferencia frente a un clamor popular. El 75 % de la población está de acuerdo con la creación de una guardia municipal que pueda trabajar de manera más eficiente”, informó el burgomaestre de Lima en diciembre del año pasado.
El alcalde también señaló que sus integrantes podrían portar armas de fuego de bajo calibre y aseguró que ya se venía trabajando con los ministerios del Interior y de Justicia para desarrollar los lineamientos legales necesarios que permitieran dotar a la iniciativa de las facultades normativas correspondientes.
“Lima no puede esperar los tiempos de la burocracia central. La propuesta de la Guardia Municipal Metropolitana surge como respuesta a la creciente preocupación ciudadana por la inseguridad y quiero que quede sumamente claro que esta iniciativa no trata de quitarle funciones a la Policía Nacional del Perú; por el contrario, busca complementar su trabajo”, manifestó.
No obstante, el origen de la propuesta se remonta a diciembre de 2025. Durante la Novena Sesión Ordinaria del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (Coresec) de Lima Metropolitana, presidida por el propio alcalde, se presentó por primera vez la iniciativa de crear una Guardia Metropolitana.
En aquella ocasión, Reggiardo explicó que la futura fuerza estaría integrada principalmente por serenos debidamente capacitados y certificados. Asimismo, indicó que se evaluaba incorporar a jóvenes que culminaran el servicio militar, quienes pasarían por procesos de capacitación, convalidación y certificación antes de incorporarse a las labores de seguridad ciudadana.
La secuencia de anuncios evidencia una evolución progresiva de la propuesta. En poco más de seis meses pasó de ser una iniciativa planteada en el Coresec a convertirse en un proyecto respaldado por alcaldes distritales, representantes empresariales y, más recientemente, acompañado por anuncios de cooperación internacional.
Sin embargo, pese al impulso político que ha recibido durante este periodo, todavía no se conocen públicamente el reglamento, los documentos técnicos, el presupuesto, el cronograma de implementación ni las competencias específicas que tendría la futura Guardia Metropolitana, aspectos que permitirían determinar el alcance real de la propuesta y su eventual articulación con la Policía Nacional del Perú.
La propuesta en opinión de expertos
Para Frank Casas, experto en seguridad ciudadana, la principal dificultad de la propuesta de crear una Guardia Metropolitana es la falta de información pública sobre su diseño y objetivos concretos. Según señaló, hasta el momento no se conocen documentos que permitan entender cuál será su función específica, cómo contribuirá a reducir determinados delitos o de qué manera se diferenciará de instituciones que ya existen, como el Serenazgo o la propia Policía Nacional.
Casas consideró que la iniciativa parte de una lógica equivocada al plantear la creación de una nueva estructura antes de identificar con claridad las causas de los problemas que busca resolver. A su juicio, los principales desafíos en materia de seguridad ciudadana no están necesariamente relacionados con la cantidad de personal disponible, sino con limitaciones en inteligencia policial, investigación criminal, coordinación entre instituciones y capacidad de respuesta frente al crimen organizado.
Asimismo, advirtió que la propuesta abre interrogantes legales y constitucionales, especialmente si se contempla que sus integrantes intervengan frente a delitos o porten armas de fuego. Recordó que el Perú no cuenta con un sistema federal como el de otros países donde existen policías municipales y señaló que cualquier iniciativa de esta naturaleza debe definir claramente sus competencias para evitar superposiciones con las funciones asignadas a la Policía Nacional y al Ministerio Público.
Además, sostuvo que la propuesta debería debatirse públicamente para garantizar mecanismos claros de supervisión, transparencia y control institucional. “Antes de pensar en crear más burocracia, hay que diagnosticar bien por qué el Estado no puede responder adecuadamente frente a delitos como la extorsión o el sicariato”, afirmó.
Un proyecto en evaluación
Consultada por este medio, la Empresa Municipal de Apoyo a Proyectos Estratégicos S.A. (Emape) de la Municipalidad Metropolitana de Lima, confirmó que la propuesta de la Guardia Metropolitana aún se encuentra en etapa de elaboración y evaluación. La entidad señaló que viene trabajando una propuesta normativa destinada a establecer su marco organizacional, funciones, procedimientos y mecanismos de actuación.
Respecto a las funciones y competencias que tendría la futura Guardia Metropolitana, Emape indicó que estos aspectos todavía se encuentran “en proceso de evaluación y definición”. Una situación similar ocurre con el sustento legal de la iniciativa y las coordinaciones con el Ministerio del Interior, la Policía Nacional del Perú y otras entidades competentes, las cuales —según precisó— forman parte de las acciones que aún vienen siendo evaluadas en el marco del desarrollo del proyecto.
“Es un proyecto que se encuentra próximo a implementarse y actualmente en proceso de desarrollo. En tal sentido, el sustento legal y las coordinaciones con las entidades competentes forman parte de las acciones que vienen siendo evaluadas y definidas en el marco de su implementación”, expresó la entidad.
La empresa municipal también informó que aún no se han definido aspectos relacionados con el presupuesto, el plan de implementación, el cronograma de ejecución ni la proyección de personal que integraría la nueva fuerza. De acuerdo con la respuesta oficial, todos estos elementos continúan siendo evaluados por la Gerencia Central de Seguridad de Emape.
Sobre la cooperación internacional anunciada por la Municipalidad de Lima, Emape señaló que en marzo recibió a una delegación de alto nivel de España para intercambiar experiencias y buenas prácticas en materia de seguridad urbana. Asimismo, indicó que representantes de la Embajada de Estados Unidos han expresado recientemente su disposición para brindar apoyo y asistencia técnica. Sin embargo, la entidad no informó sobre la existencia de convenios, informes, planes de trabajo o documentos específicos derivados de dichas coordinaciones.




