viernes, enero 30

Dos actrices, una misma escenografía que sirve para representar dos lugares distintos y personajes separados por 15 años de diferencia, pero unidos con una sola cosa en la mente. Del dramaturgo Percy Encinas se estrena en Lima “Guacamayas”, obra que comenta el pasado cercano de Tarapoto, región San Martín, y al mismo tiempo dialoga con inquietudes del día de hoy, donde una madre y su hija adolescente se ponen de acuerdo para hacer algo que las lleve lejos de su vida de carencias.

“Escribí una obra hace ya algunos años y que fue publicada en un libro en 2023. Y Nuria Mayor, de Aguaymanto Arte y Cultura [productora de la obra], la leyó, le gustó y decidió hacerla allá en Tarapoto, porque sentía que hablaba de un pueblo amazónico”, contó Encinas en diálogo con El Comercio. Como dicha obra era muy breve, lo convencieron al escritor de extenderla; en lugar de crear una continuación, escribió la precuela.

Así, “Guacamayas” está dividida en dos partes: “Día de santos”, que trata del encuentro entre una mujer y un médico en Tarapoto a fines de los 80; y “Noche de brujas”, donde esa misma mujer quince años después, ahora convertida en madre, habla con su hija sobre un plan que podría sacar a al menos una de ellas de la situación en la que se encuentran. El ambiente que surge en estas recreaciones de épocas diferentes, con sus dinámicas marcadas, viene por la dirección de Yasmine Incháustegui.

El Comercio asistió a un ensayo de la obra en la que estuvo presente la intérprete de la hija, Daniela Ortega, pero no la de la madre, Nuria Mayor, quien vive en Tarapoto y que al momento del ensayo no había podido volar a Lima por lo que Encinas describió como “burocracia estatal”. Fue Incháustegui quien, libreto en mano, se puso en la piel de la madre para contar esta historia. Se espera que Mayor sí esté en el escenario para el estreno.

“La obra habla acerca de un contexto que es muy violento, hay mucho peligro. Se habla acerca de Las Gardenias, que es un evento que ocurrió [masacre cometida por el grupo terrorista MRTA], y en la actualidad de la mamá todavía sigue habiendo violencia”, dijo Incháustegui. “La tensión y la constante violencia está muy presente en la obra, y creo que también ese es uno de los móviles por la cual se cuenta y se va desarrollando la historia”.

“Hay una concurrencia de elementos de vulnerabilidad de los que yo no he sido consciente mientras escribía la historia”, mencionó por su parte Encinas, quien valoró el trabajo de la directora y las actrices no solo en representar el texto, sino en analizarlo. Con “Guacamayas” él quiso plantear también el abuso de algunos hombres que tienen poder y que resulta que son extranjeros del “primer mundo”, gente idealizada por mujeres jóvenes en busca de una oportunidad de mejorar sus condiciones de vida.

Y también toca el tema de la migración en masa de peruanos experimentada en los años 80 y que ha vuelto en los últimos años. “Hay mucha gente que hoy está contemplando irse, gente que encuentra esa posibilidad incluso a precios muy altos, una esperanza muy discutible además, como en el caso de los personajes de esta obra”, sentenció el dramaturgo.

DATOS

“Guacamayas”

Desde el 16 de mayo. Viernes, sábado y lunes a las 8:00 p.m. domingos a las 7:00 p.m.

Dirección: Teatro Sala Tovar (Calle Tovar 255, Miraflores).

Entradas a la venta en Joinnus.

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